Quetzaltecos piden a los diputados del departamento que paguen sus alimentos

Organizaciones y vecinos de Xela invitan a los diputados a reflexionar y no permitir gastos innecesarios en el Congreso de la República.

Los diputados Adán Pérez, Nery Mazariesgos y Emilio de Jesús Maldonado en la conferencia de prensa para informar sobre el foro que realizaron los congresistas en Xela . (Foto Prensa Libre: Archivo)
Los diputados Adán Pérez, Nery Mazariesgos y Emilio de Jesús Maldonado en la conferencia de prensa para informar sobre el foro que realizaron los congresistas en Xela . (Foto Prensa Libre: Archivo)

Vecinos de Xela consideran que los diputados electos por Quetzaltenango deben pagar por su alimentación  y no permitir que sea un gasto más de los recursos públicos.

El 14 de enero de 2020, Emilio Maldonado, del partido Humanista de Guatemala; Duay Martínez y Aree Aguilar, del partido Vamos; Gerardin Díaz, del partido Valor; Adán Pérez, del partido Winaq; Nery Mazariegos, del partido Viva y Rubén Escobar, de la UNE, los siete diputados electos por Quetzaltenango asumieron el cargo.

Desde entonces, no se han pronunciado en contra de la alimentación y los otros favores  que otorga el Congreso de la República, integrantes de organizaciones y vecinos quetzaltecos consideran que tendrían que hacerlo y reflexionar sobre los que son injustos.

Samuel Álvarez, subdirector de Visión Legislativa, opinó que hay ciertos privilegios que son necesarios para el desarrollo del cargo, pero otros que no tendrían que otorgarse.

“Creemos que los diputados han contado con varios privilegios, algunos adecuados al cargo y las funciones que ejercen, pero otros como el tema de la alimentación, son inadecuados, vemos que el año pasado se gastaron más de Q29 millones solo en alimentación. Creo que pasa más por un tema de conciencia que de populismo, como lo planteaba el diputado Álvaro Arzú”, dijo Álvarez.

El subdirector de la organización considera que la propuesta de la diputada Vicenta Jerónimo, en relación a suprimir los gastos de alimentación en el Congreso, es una alternativa adecuada.

“Algo si tenía de cierto lo que planteaba Arzú,  con esos Q29 millones no se soluciona el problema de la desnutrición, sin embargo es poco ético que los diputados tengan este tipo de privilegios, cuando en Guatemala los niños y las niñas se mueren por falta de alimentación”.

En cuanto a los diputados por Quetzaltenango, la organización espera que se sumen a la decisión de no gastar los recursos públicos en su alimentación.

“Esperamos mucha transparencia de los diputados, ha existido voluntad de la mayoría de ellos para trabajar por el desarrollo del departamento, quisiéramos que siguieran en esa línea. En cuanto al tema presupuestario sería oportuno que se sumarán a la iniciativa, a ningún guatemalteco promedio le pagan el almuerzo en su trabajo, es justo que ellos asuman esa responsabilidad”, aseguró.

Agregó que la seguridad y el transporte son gastos que consideran necesarios para la función que realizan los congresistas, pero debe ser con moderación. “Es necesario hacerles el llamado de conciencia para trabajar con austeridad”, afirmó.

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Para Alejandra Teleguario, integrante de los Jóvenes Artistas por la Justicia Social, no es correcto que los diputados reciban alimentos que son pagados con fondos públicos, cuando además tienen un salario “que supera” el promedio en Guatemala.

“Es un privilegio que ellos adquieren, pero que ese dinero podría tener un mejor uso, mensualmente significa para el Estado una suma de dinero fuerte que podría ser invertido en programas de desarrollo social o en insumos, creemos que es importante que los diputados tomen conciencia de sus salarios y los privilegios que tienen”, afirmó.

Además enfatizó en que hay una “responsabilidad” de los diputados en limitar los fondos y vigilar porque el uso de los mismos sea para necesidades.

“Es algo excesivo considerando que hay otras posibilidades, pueden alimentarse en casa o llevar sus alimentos al Congreso, también podrían colaborar ahorrando en otros aspectos”, afirmó.

En las redes sociales la crítica en contra de los diputados ha sido viral, pero en el parque Central de Xela también se escuchan comentarios y demandas de los pobladores, en el caso de Amílcar Mull, taxista del Centro Histórico, su sentir es de demanda.

“Es malo porque el congreso no es un lugar al que van a ganar una beca, tienen su salario, entonces que paguen sus alimentos, incluso tendrían que dar parte de su salario para tantas necesidades que hay en los hospitales y otros sectores, pero piensan que están en una beca de por vida para cambiar su estatus y el pueblo paga, eso no es correcto”, expresó.

Esto opinan los diputados de Quetzaltenango

De los siete diputados por quetzaltenango, dos respondieron las llamadas telefónicas; Duay Martínez dijo que se encontraba en una reunión y que llamaría “más tarde”.

Emilio Maldonado, aseguro que ha recibido la alimentación que le proporciona el Congreso, pero que estaría dispuesto a rechazarla si llegará a un consenso con el resto de diputados o con los electos por Quetzaltenango.

“Nosotros estamos consientes que hay cierto tipo de privilegios que se tienen para ejercer el trabajo, pero si es una decisión que se tome a nivel de todos los diputados, de ya no tener esos privilegios que le llaman, pues tendríamos que estar apoyando”, indicó.

Agregó que los alimentos se los proporcionan sin  que ellos los soliciten.

Para el diputado Adán Pérez “no son tantos privilegios como dicen”.

Pérez aseguró que en su caso los lunes y jueves  recibe alimentación.

“El jueves tenemos una plenaria a las 10, entonces ahí nos ofrecen un almuerzo, pero yo les digo a los compañeros que almuerzo mejor en katok – restaurante – que aquí, es bien poquito lo que dan”.

El diputado aseguró que no ha profundizado en un tema que considera “superficial” ya que se ha dedicado a legislar.

“Yo no me he centrado en ver este asunto, nos hemos centrado más en aportar soluciones a los grandes problemas que tiene nuestro país, por ejemplo apoyamos el decreto que autoriza los Q20 millones para Derechos Humanos, la exoneración de impuestos a los Bomberos Municipales y la Ley de Lenguas de Señas. No me he puesto a analizar cuestiones superficiales, por eso en el congreso he insistido que debemos analizar las causa de los grandes problemas y a partir de ahí generar leyes, en eso me he centrado señorita periodista”, dijo Pérez.

Agregó que en instituciones públicas y privadas hay rubros para estos gastos pero el problema son los problemas surgen cuando hay “exageración” y “desperdicio”; aseguró que desconoce el valor de la comida que el congreso le otorga dos veces a la semana.

“A la sesión del martes que es a las 2 de la tarde, llego cuando ya he almorzado”, afirmó.

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