Coronavirus: Elaboran protocolo de bioseguridad de transporte de carga centroamericano (y esto debería incluir)

El cuello de botella generado por miles de camiones de carga que no pueden ingresar a descargar mercadería a Costa Rica representa 25 kilómetros de filas que parecen no tener fin.

El Gobierno costarricense asegura que no ha cerrado las fronteras al comercio, pero defiende la necesidad de aplicar las medidas sanitarias con el fin de mantener bajo control el virus. (Foto Prensa Libre: Cortesía)
El Gobierno costarricense asegura que no ha cerrado las fronteras al comercio, pero defiende la necesidad de aplicar las medidas sanitarias con el fin de mantener bajo control el virus. (Foto Prensa Libre: Cortesía)

Desde el fin de semana pasado, que el gobierno costarricense emitió dos decretos para manejar la situación del transporte intrarregional, luego que 50 transportistas salieran positivos al covid-19.

Las medidas tomadas por las autoridades costarricenses motivaron el cierre de la frontera de Nicaragua y la protesta de organizaciones empresariales y de transportistas de la región, que consideran un daño al flujo comercial y de integración.

El gobierno costarricense emitió dos decretos. Uno de ellos es el paso directo y vigilado de los camiones que van con mercancías hacia Panamá; el otro establece que los transportistas que traen mercadería para Costa Rica deben dejar el furgón en la frontera y regresarse con el cabezal, y un transportista local se encarga de llevar la carga a su destino dentro del territorio nacional.

Sin embargo, organizaciones de transportistas y cámaras empresariales regionales afirmaron que no son viables estas opciones.

Por lo anterior, y con el objetivo de encontrar una solución, el 20 de mayo, se reunieron de forma virtual los ministros de economía, salud, migración y aduanas de la región, con el objetivo de establecer un protocolo de bioseguridad de transporte de carga centroamericano y asegurar la fluidez del comercio en la región, informó José Adán Aguerri,  presidente del Consejo Consultivo de la Integración Económica (CCIE).

En el caso de los transportistas panameños se lograron acuerdos con autoridades costarricenses al final de la tarde del 20 de mayo donde se coordinaron medidas para garantizar las mejores condiciones en materia de salud y seguridad.

También, encontraron mecanismos que garantizarán que el transporte de alimentos y medicamentos hacia Panamá no mermaran en medio de la crisis sanitaria.

La ministra de Comercio Exterior de Costa Rica, Dyalá Jiménez, informó que desde el miércoles se abrió un proceso de diálogo con las autoridades gubernamentales y representantes del sector privado de la región para tratar de encontrar un “punto de encuentro”.

El Gobierno costarricense asegura que no ha cerrado las fronteras al comercio, pero defiende la necesidad de aplicar las medidas sanitarias con el fin de mantener bajo control el virus en su territorio.

El sector privado centroamericano ha expresado su preocupación de que debido a la paralización en las fronteras costarricenses ocurra un desabastecimiento de productos alimenticios, higiénicos y de materias primas en la región.

Surgen propuestas

Raúl Alfaro, presidente de la Asociación Salvadoreña de Transportistas Internacionales de Carga (Astic), compartió un documento en donde plantean sugerencias que podrían ayudar en la elaboración del protocolo de bioseguridad regional, que permitiría trabajar en condiciones similares en todos los países de Centroamérica.

Se establece el siguiente protocolo para permitir el ingreso de vehículos de carga a cada país, durante dure la crisis de la pandemia del covid-19 bajo las siguientes normas:

  • El ingreso de mercaderías de importación a cada país de Centroamérica por medio de vehículos de carga con placas centroamericanas, será controlado por la Dirección General de Aduanas, no por Migración.
  • Será entregado al transportista una boleta de despacho (nota de salida) de la mercadería de frontera (aforado y tramitado) y se colocará en forma visible la fecha y hora del ingreso real al país correspondiente por parte de aduana.
  • En esta misma nota de salida se establecerá por parte del importador con firma y sello, la hora y fecha que se despachó al transporte luego de entregar la mercadería. El transportista deberá conservar copia para su control de salida del país.
  • Una vez entregada la mercadería se dispondrá de 24 horas, para su salida por cualquier frontera habilitada. La Dirección General de Aduana dará fe del cumplimiento de esta disposición, aceptando con sello el cumplimiento del tiempo y anotando la hora y fecha, que conservará el transportista.
  • En caso de ingresar vacío el medio de transporte a un país vecino, a su ingreso se autorizará por medio de una orden de carga del importador o exportador y se dispondrá de 24 horas para salir luego de tener certificada la hora de despacho del exportador con toda la documentación necesaria para su tramite aduanero de salida
  • En ningún caso un vehículo podrá permanecer más tiempo del estipulado en el país por razones obvias al riesgo de contagio del covid-19.
  • En caso de existir el incumplimiento de este periodo (las 24 horas de salida luego de ser cargado o descargado), por razones imputables al transportista sin existir caso fortuito o fuerza mayor, la Dirección General de Aduana extenderá por primera vez amonestación escrita, en caso de reiterar el incumplimiento del plazo por una segunda vez no podrán permitir el ingreso de este mismo medio ni del piloto durante los subsiguientes 30 días.
  • Si fuera el caso de que se repitiera el incumplimiento la sanción de restricción de ingreso y estadía por segunda vez será por 180 días. Siendo una tercera vez sera por un año completo y una multa de un salario mínimo impuesta al transportista responsable.

Este proceso se hace con el objeto de no permitir injustificadamente la permanencia de transportista, esperando carga indefinidamente exponiéndose al contagio innecesariamente, enfatizó Alfaro.

Adán Aquino, presidente de Transportes Los Andes, comentó que solicitaron que el protocolo de bioseguridad regional incluya la realización de pruebas de covid-19 en el país de origen del conductor, así como desinfección de cabezales en caso den positivo en algún control internacional.

“En el caso de Los Andes, cada vez que un vehículo o medio de transporte regrese de un viaje internacional se procede a desinfectar el cabezal o cabina de manera minuciosa”, afirmó el empresario.