ECONOMÍA
Salarios bajos e informalidad marcan el trabajo doméstico en Guatemala, según datos oficiales
De acuerdo con una encuesta del INE, el 4.3% de la población ocupada en Guatemala trabaja en labores domésticas; el 95.4% son mujeres y más de la mitad tiene solo educación primaria.
Datos del INE evidencian que el 95.4% del trabajo doméstico en Guatemala es realizado por mujeres, con bajos ingresos y limitada cobertura social. (Foto, Prensa Libre: ShutterStock)
El trabajo doméstico en Guatemala continúa marcado por la precariedad laboral, bajos ingresos y limitada protección social, según datos oficiales y organizaciones del sector.
De acuerdo con el Ministerio de Trabajo, que cita los hallazgos de la Encuesta Nacional de Empleo e Ingresos continua (ENEIC) 2-2025 del Instituto Nacional de Estadística (INE), el 4.3% de la población ocupada se dedica a labores en casa particular, de las cuales el 95.4% son mujeres. La mayoría (58.5%) tiene entre 20 y 59 años y el 50.7% cuenta únicamente con educación primaria, lo que limita sus oportunidades de acceder a mejores condiciones laborales.
A esto se suma la falta de cobertura social, según datos de la Eneic, solo el 1.4% de estas trabajadoras está afiliado al IGSS, mientras que el ingreso mensual promedio alcanza apenas los Q1 mil 230.20, muy por debajo del salario mínimo.
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Las condiciones económicas reflejan un panorama aún más complejo, según la Encovi 2023, el 52.9% de las personas ocupadas en trabajo doméstico vive en situación de pobreza, incluyendo un 11% en pobreza extrema, lo que evidencia la vulnerabilidad estructural en la que se desarrolla esta actividad.
Las brechas también son territoriales. Datos del Centro de Apoyo para las Trabajadoras de Casa Particular (Centracap), basados en un registro de aproximadamente 400 mil trabajadoras, indican que el salario diario en la ciudad capital oscila entre Q70 y Q75, mientras que en los departamentos puede descender a entre Q25 y Q30, lo que evidencia y profundiza las desigualdades entre áreas urbanas y rurales.
Cooperativa buscan transformar el sector
En este contexto, recientemente se oficializó el lanzamiento de la primera cooperativa en Guatemala especializada en servicios de cuidado y limpieza para hogares y empresas.
De acuerdo con sus promotores, la Cooperativa Integral de Cuidado y Limpieza fue creada a finales de 2025 con el objetivo de mejorar las condiciones laborales del sector y promover la generación de empleo digno
La iniciativa ha contado con el acompañamiento del Comité Nacional de Mujeres Cooperativistas (CNMC) y de la organización internacional Socodevi, en el marco del proyecto TRASOL, financiado por el Gobierno de Canadá.
La diferencia principal de esta cooperativa frente a otras radica en su especialización y enfoque social dentro de un sector históricamente informal, explican. Ya que buscará impulsar la formalización del trabajo, promover mejores condiciones laborales y fortalecer la capacitación y profesionalización de las trabajadoras, lo que no solo eleva la calidad de los servicios, sino que también amplía sus oportunidades de acceder a ingresos más justos.
El embajador de Canadá en Guatemala, Olivier Jacques, destacó: “Este año celebramos 65 años de relaciones bilaterales entre Canadá y Guatemala. Hemos mantenido el compromiso de trabajar con los sectores más vulnerables para que se conviertan en agentes de cambio y motores de desarrollo económico”.
Otro elemento clave es el fortalecimiento de la organización colectiva, que permite a las trabajadoras mejorar su poder de negociación, reducir abusos laborales y avanzar hacia el acceso a derechos como la seguridad social.
Por su parte, Bethsi López, presidenta de la cooperativa, afirmó: “Nuestro lanzamiento marca un hito en el país. Gracias al acompañamiento del CNMC, Socodevi y el apoyo del Gobierno de Canadá, no solo inauguramos una empresa cooperativa, sino que impulsamos un modelo centrado en la dignidad humana y la justicia laboral”.
En un sector donde predominan la informalidad y la pobreza, estas iniciativas representan una vía para generar oportunidades económicas, mejorar la calidad de vida y reducir las brechas históricas que enfrentan miles de mujeres en Guatemala.

