Guatemala
¿Qué ha cambiado en el Ministerio Público con la llegada de Gabriel García Luna?
"La transformación no está concluida”, dijo el jefe del MP en su primer informe de gestión, en el que expuso los problemas encontrados y los cambios emprendidos durante cuatro meses.
El fiscal general, Gabriel García Luna, presenta el informe de sus primeros cuatro meses al frente del Ministerio Público. (Foto Prensa Libre: Byron Baiza)
El 17 de mayo pasado asumió Gabriel García Luna como nuevo fiscal general y jefe del Ministerio Público (MP), en sustitución de María Consuelo Porras, quien estuvo en el cargo durante ocho años.
Porras fue sancionada por Estados Unidos por su presunta participación en actos de corrupción y la Unión Europea le impuso medidas restrictivas al señalarla por acciones que socavaron la democracia y el Estado de derecho en Guatemala.
Este viernes 25 de septiembre, García Luna presentó un informe de sus primeros cuatro meses al frente de la institución y afirmó que la rendición de cuentas no responde a un requerimiento legal, sino a la decisión de informar sobre las condiciones en que encontró el MP, los cambios emprendidos y los resultados alcanzados hasta ahora.
Durante el informe, el MP dijo que se elaboró un proyecto para reducir las desestimaciones y modificar la forma en que se evalúa el desempeño del personal fiscal. Según las autoridades del ente investigador, se busca pasar de un modelo centrado en contabilizar salidas legales, como las desestimaciones, a otro que valore lo que la institución denomina “salidas procesales positivas”.
La primera fase del proyecto contempla la emisión de circulares dirigidas al personal fiscal, mientras que la segunda prevé modificar los indicadores utilizados para evaluar su desempeño.
El diagnóstico también identificó baja carga de trabajo en algunas agencias fiscales municipales, demoras en el traslado al MP de denuncias presentadas inicialmente ante la Policía Nacional Civil (PNC), problemas en la política de persecución penal por usurpaciones y la necesidad de revisar las prácticas relacionadas con las solicitudes de prisión preventiva y la reserva de actuaciones.
Además, el MP y la PNC comenzaron mesas de trabajo para construir un canal de interconexión digital que permita trasladar electrónicamente las denuncias y reducir el tiempo que transcurre desde que una persona acude a la Policía hasta que su denuncia llega al Ministerio Público.
El MP con un “cuello de botella”
Claudia Eugenia Caballeros Ordóñez, primera subsecretaria general del MP, señaló que el diagnóstico identificó un modelo de gestión con una centralización en la autoridad superior y una estructura organizacional que data de la década de 1990.
Esa centralización fue descrita como un “cuello de botella” que afecta los procesos administrativos. Para enfrentarlo, la nueva administración plantea desconcentrar funciones, actualizar reglamentos, manuales, perfiles de puestos y procedimientos, y desarrollar un modelo administrativo que permita que los fiscales se concentren en investigar y ejercer la persecución penal.
Agregó que el diagnóstico determinó, que el personal fiscal asumía tareas administrativas dentro de sus despachos, situación que lo desviaba de sus funciones
“Presentar las condiciones encontradas al inicio de la gestión no constituye una excusa, sino nuestro punto de partida”, comentó García Luna durante la presentación.

Tecnología, presupuesto e infraestructura
En el área tecnológica, las autoridades encontraron procedimientos sistematizados que conviven con otros que todavía se realizan de forma manual, además de componentes obsoletos en los centros de datos institucionales.
El MP plantea avanzar hacia la digitalización de procesos, fortalecer la ciberseguridad y renovar la infraestructura tecnológica.
En temas financiaros, Edwin Santiago Chavajay, secretario general del MP, informó que se identificaron deficiencias en la planificación y los procesos presupuestarios, herramientas tecnológicas desactualizadas y falta de personal para determinados procedimientos de contabilidad y presupuesto.
La institución comenzó el desarrollo de una herramienta informática para administrar fondos rotativos y modificaciones presupuestarias, efectuó un reordenamiento presupuestario para atender la necesidad de un nuevo centro de datos y comenzó las gestiones para solicitar un aumento del presupuesto para el 2027.
También se encontraron problemas de infraestructura, entre ellos baja inversión en mantenimiento, hacinamiento y unidades distribuidas en distintos edificios o niveles. Las autoridades reportaron presencia de plagas, roedores e insectos en algunas instalaciones.
Cambios en investigación
García Luna señaló que se busca implementar una persecución penal más estratégica, mediante el cruce de información para identificar patrones, estructuras y fenómenos criminales.
La Dirección de Investigaciones Criminalísticas inició un proceso de reorganización enfocado en necesidades de personal, instrumentos, movilidad y formación. Según el fiscal general, también se priorizaron recursos para la recolección y procesamiento de indicios y se trabaja en una mejor distribución del personal técnico.
Además, el MP informó que busca mejorar la coordinación entre fiscalías regionales, distritales, municipales y de sección, así como fortalecer el análisis criminal para que la información obtenida pueda utilizarse en las investigaciones.
“La transformación no está concluida”
García Luna insistió en que los resultados presentados corresponden únicamente a los primeros cuatro meses y que varios de los procesos necesitarán continuidad y evaluación.
“La transformación no está concluida”, comentó el fiscal general.
“Hace cuatro meses dije que los resultados no se anuncian, se construyen. Hoy presentamos un primer balance de esa construcción”, agregó.



