“Se debió haber buscado una negociación más justa”, dice experto acerca de acuerdo migratorio Guatemala-EE. UU.

El director ejecutivo de la Asociación América sin Muros, Bernando Méndez Lugo, considera que los países centroamericanos y México no se esmeraron lo suficiente para hallar acuerdos de asilo con EE. UU. que beneficiaran a los migrantes y solo se acató lo que dijo el presidente estadounidense Donald Trump.

Un hombre con su hija intenta ser aceptado en la frontera mexicana en Ciudad Hidalgo. El irrespeto de los derechos humanos es una preocupación de grupos humanitarios. (Foto Prensa Libre: Hemeroteca PL)
Un hombre con su hija intenta ser aceptado en la frontera mexicana en Ciudad Hidalgo. El irrespeto de los derechos humanos es una preocupación de grupos humanitarios. (Foto Prensa Libre: Hemeroteca PL)

En entrevista con Prensa Libre, Méndez Lugo habló del acuerdo migratorio que ya comenzó a ser implementado con Guatemala, así como de la gran cantidad de solicitantes de protección que está recibiendo México, lo cuales podrían sumar 100 mil para finales de año, una cifra que ese país no está en capacidad de manejar, afirmó.

El activista promigrante, licenciado en Relaciones Internacionales por la Universidad Nacional Autónoma de México (Unam), tienen un vasto conocimiento sobre migración, producto de más de 20 años de carrera diplomática, fue cónsul de su país en Montreal, Canadá, mientras que en EE. UU. también ocupó ese puesto en consulados de San Francisco, California; Tucson, Arizona; y Atlanta, Georgia.

También fue consejero de Asuntos Económicos y Prensa en la Embajada de México en El Salvador; además,  fue consultor del Banco Mundial y de las organizaciones Mundial y Panamericana de la Salud en Washington, D. C.

¿Qué análisis hace de la coyuntura migratoria actual?

Estoy muy preocupado por la situación que se vive en relación a los migrantes centroamericanos que llegan a México ya que las capacidades para atender los compromisos de derechos humanos que hay con las Naciones Unidas… Los protocolos del pacto global de migración difícilmente se cumplen considerando los pocos recursos y cierta política que se puede interpretar como un acoso a los migrantes de Centroamérica y de cualquier parte del mundo.

 

¿Como se evidencian estas violaciones a los derechos humanos?

Los Estados Unidos con el presidente Donald Trump a la cabeza, desde principios de junio de este año, hizo una fuerte amenaza a México para que militarizara y acortara el flujo de migrantes de Centroamérica, y amenazó con subir los aranceles y en menos de 72 horas México acató la presión del presidente Trump. Aunque México no ha firmado acuerdos de tercer país seguro, en la práctica las políticas lo han sujetado a esa presión estadounidense con el hecho de que hayamos recibido a 30 mil personas que han sido regresadas a las ciudades fronterizas mexicanas, estas personas están a la espera de solución de su petición de asilo. Así que, además de las 50 mil personas que están en trámite de asilo en México, tenemos 30 mil más que han sido regresados por EE. UU., y desafortunadamente no hay capacidades ni recursos para atender sus necesidades.

Hablando de los acuerdos de país seguro ¿Cree usted que había margen para negociar con un gobierno como el encabezado por Donald Trump?

Definitivamente. Se pudo haber buscado una negociación más justa en relación con los derechos de movilidad de los migrantes. Creo que tanto el presidente Nayib Bukele, de El Salvador, como Juan Orlando Hernández, en Honduras y Jimmy Morales de Guatemala, no buscaron una negociación conjunta, ni México  lo buscó. Así que en el marco de otras instituciones centroamericanas como el Parlacén (Parlamento Centroamericano) el Sica (Sistema de Integración Centroamericana) y otros organismos a nivel de Latinoamérica creo que se pudo haber buscado un apoyo y una mayor fuerza de negociación.

Bernardo Méndez Lugo, director ejecutivo de la Asociación América sin Muros. (Foto: ASM)

¿Pero qué se puede hacer con respecto a las amenazas?

Creo que hay elementos para pensar que hay gobernadores de Estados Unidos y legisladores demócratas y republicanos que pudieron apoyar a los tres países de Centroamérica y a México para obtener una negociación distinta, pero no se buscó ese espacio para negociar simplemente se acató lo que impuso el presidente Donald Trump.

¿Cuáles pueden ser los efectos en el corto o mediano plazo de todas esto que está ocurriendo en nuestros países?

Ya se están sintiendo porque estas personas están siendo acosadas en cada uno de los países no solamente por la delincuencia organizada y pandillas, sino también por la policía y autoridades migratoria, los tratan mal, creo, en lugar de defender el derecho humano de los migrantes y entender las causas estructurales de pobreza y violencia, así como la sequía y el cambio climático que provocan las migraciones forzadas. El efecto va a seguir dándose si no hay un cambio significativo que desafortunadamente no lo vemos en el corto plazo.

¿Cuál es la situación de los migrantes en las ciudades fronterizas?

Es complicada porque se viene acumulando una buena cantidad de personas que han llegado a la frontera y se calcula que hay muchos niños no acompañados, debo reconocer albergues relacionados con la Red Jesuita que han sido muy importantes para proteger y apoyar a los migrantes en tránsito, así como a los que retornan y están a la espera de asilo, fundamentalmente del Triángulo Norte. Se debe generar un apoyo mayor de los gobiernos, si las ciudades fronterizas no tienen el apoyo del Gobierno Central la situación se volverá muy difícil de alta vulnerabilidad para las personas, porque el tiempo de espera es mínimo de cuatro o cinco meses.

¿Qué se vislumbra para esas personas que están en las ciudades fronterizas de México?

Muchos de ellos, incluso, han retornado hacia sus países de origen con los riesgos que eso implica. Muchos también salieron de sus países por amenazas a sus vidas por grupos que piden dinero para no secuestrar a sus familiares. La panorámica no es sencilla. La ONU hace un buen trabajo en México así como la Comar (Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados), pero deben triplicar su presupuesto para procesar más de 40 mil solicitudes de refugio que  son atendidas en México. Así pues, calculamos que para el fin de año habrá un total de 100 mil centroamericanos en territorio mexicano y creo que se tiene que respetar, antes que la seguridad nacional, la seguridad humana, esa es nuestra idea, la de la ONU y del Pacto Global de Migración.

Con el cambio de gobierno en Guatemala esperamos un cambio y que se generen algunas políticas más favorables y humanas con la problemática migrante y se puedan firmar acuerdos para atender las necesidades de personas que pueden y que históricamente han trabajado en México. Tratamos de ser optimistas, pero vemos que se obedece muy fácilmente a las presiones de Trump, aunque también hay que ver esto como un intento por reelegirse, es su estrategia de reelección.

A raíz de las caravanas de centroamericanos, EE. UU. endureció más sus políticas de inmigración. (Foto Prensa Libre: EFE)

¿México está en las condiciones sociales para atender a tantas personas en su territorio?

La Comar tiene apoyo para que se tramiten permisos de trabajo y se puedan integrar laboralmente, —pero— hay políticas que se tiene que hacer en vivienda salud, educación para los niños. Entonces, sí hay que  ver si  México va a digamos absorber a estas personas que se les niegue el asilo también hay que ver de qué manera ha hay una cuestión fundamental:  los programas de cooperación y desarrollo que permitan que personas tengan empleos dignos pero este programa de cooperación y desarrollo tiene que ir unido a una forma de que las pandillas, grupos delincuenciales y carteles de droga no tengan espacio para reclutar a jóvenes porque muchas veces eso pasa en México, en estados donde hay actividad delincuencial se reclutan muchas veces porque no hay opciones de empleo y educativas.

¿Qué piensa de los proyectos de prosperidad que ha anunciado tanto México como EE. UU.?

Sabemos que el Gobierno de México implementará un programa de cooperación con el Triángulo Norte de Centroamérica el cual donará US$30 millones con el plan Sembrando Vida y también EE. UU. ha lanzado un programa que, desafortunadamente, no entró en coordinación con el de México que fue elaborado por la Comisión Económica para América Latina (Cepal) —sin embargo— los efectos de este programa no se dejarán sentir en pocos meses, es algo que tiene que madurar en un año para sentir los efectos, que el presidente mexicano desea, es decir, que al tener éxito estos programas de empleo digno y desarrollo disminuya la cantidad de personas que migran, pero eso tomará tiempo.

¿Ve una debilidad el no haber compaginado estos dos planes?

Nuestro canciller Marcelo Ebrard hizo el llamado a Estados Unidos para que se unieran, como se hizo con Europa, entre ellos Alemania, y ellos han estado muy en sintonía y apoyando el programa de México, así como otros países de la Unión Europea, Japón o  Corea que ya tiene proyectos en Centroamérica, pero Estados Unidos, en lugar de Unirse lanzó el suyo y no nos extraña de parte de Donald Trump porque su política no ha sido muy congruente con la cooperación conjunta, sino de manera unilateral, ha decidido casi todo en términos de política internacional como vemos en temas de China, por ejemplo. Debemos estar muy atentos yo esperaría, de ser reelecto Trump, cuatro años más de situaciones complejas y difíciles para todo el continente.

De parte del gobierno de Estados Unidos toda ayuda va a ser condicionada y con ataduras, así que tenemos que buscar organizaciones distintas, fundaciones….

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