Guatemala
El círculo de apoyo de Bernardo Arévalo se reduce en la antesala del año electoral
Analistas destacan un distanciamiento de los 48 Cantones de Totonicapán, y de grupos de la Usac, debido a una timidez presidencial que le resta aliados.
El presidente Arévalo, parte de su gabinete
El desgaste de la figura presidencial comenzó, según analistas que ven cada vez más debilitado al presidente Bernardo Arévalo, principalmente por su pasividad en algunos temas coyunturales.
El escenario más reciente es la actual crisis de la Universidad de San Carlos de Guatemala (Usac) y los señalamientos de presunto fraude en la elección de rector, un tema del que el Ejecutivo ha guardado distancia, en cambio, ha buscado acercarse a otros círculos empresariales.
Pero ese no ha sido el único caso que puso en duda la visión del Ejecutivo. Otros grupos que fueron empáticos con Arévalo le han retirado el apoyo.
Los 48 Cantones de Totonicapán, por ejemplo, que acuerparon las protestas sociales del 2023 en defensa de los resultados electorales, ya han manifestado algunas dudas en el desempeño del Gobierno.
El descontento por las decisiones del Ejecutivo también provocó fisuras en la bancada oficial, que finalmente se partió y dio paso a una nueva fuerza política que se prepara como vehículo electoral para las próximas elecciones generales.

Pasividad presidencial
Para Renzo Rosal, analista político independiente, es claro que Arévalo ya no tiene el apoyo de Los 48 Cantones de Totonicapán ni de los estudiantes de la USAC, debido a que no ha sido contundente en sus decisiones.
“Este gobierno ha navegado con una agenda bastante tímida en casos donde la impunidad es más que evidente, creo que esa timidez está asociada a querer que las cosas cambien con los discursos o a esperar a que otras instancias tomen decisiones como la Corte de Constitucionalidad”, dijo.

Con el caso de la USAC, Rosal destaca que si hubo algunos comentarios del presidente, pero remarca que los mismos nacieron de la misma presión social que hay alrededor de la universidad.
“El Ejecutivo está a la espera de la reacción de otros y no tratando de utilizar el poder que le enviste, incluso algunos sectores le pidieron con antelación una intervención en la USAC”, recordó.
Mayor distancia
La distancia que algunos sectores tienen con el gobierno de Arévalo será mayor, según el análisis de Jahir Dabroy, integrante de la Asociación en Investigación y Estudios Sociales (Asies), que atribuye esto a las futuras elecciones del 2027.
“Estamos en un año preelectoral y ahora regresando del receso legislativo es muy probable que cada vez la figura del presidente sea minimizada, incluso hecha a un lado, apartada de varios espacios”, dijo.
Para el experto este era el momento para que el presidente consolidara apoyo, pero con lo que se ha visto en los primeros años de gobierno pareciera que fue una oportunidad que no aprovechó.
“En la política se debe de hablar incluso de lealtades, pero muchos actores y sectores sienten que la gestión presidencial ha sido bastante alejada de acuerpar este tipo de espacios y la USAC no es ajeno, hasta hay declaraciones que afirman que hay espacios de contubernio para mantener a Mazaregos”, indicó.
¿Nuevos aliados?
El presidente debe buscar nuevos aliados, y el sector privado podría ser una estrategia, según la agenda presidencial de las últimas semanas.
Para Rosal, podría haber desaciertos al apostar por proyectos que todavía arrastran cuestionamientos sobre su viabilidad.
Dabroy es más escéptico y advierte que el acercamiento con el sector empresarial no necesariamente podría ser sólido, porque “no son aliados naturales, en términos ideológicos hay que recordar cómo llegó Semilla al Congreso”.
Dabroy va más allá y advierte que el acercamiento con el sector privado podría obedecer más a una decisión política para mantener una buena relación durante el fin de su mandato, sin que eso signifique un eventual respaldo a una propuesta política de continuidad.
Christa Walters, de MCN, en cambio sí ve normal que el Ejecutivo se acerque al sector privado, en un esfuerzo por encontrar nuevos aliados.
“Ningún gobierno puede depender solo de la coalición que lo llevó —al poder—, siempre debe buscar mayorías más amplias para impulsar políticas o iniciativas de ley; eso implica incorporar otros interlocutores, aunque eso signifique que se alejen de algunos”, dijo la presidenta de MCN.

Están en su derecho
El Gobierno de Guatemala, a través de la Secretaría de Comunicación de la Presidencia, sobre el supuesto distanciamiento de sectores afines, identificado por analistas, dijo que “están en su derecho de expresar inconformidad”, mientras asegura que los objetivos que los llevaron a la Presidencia se mantienen.
“Los cambios que sigue impulsando nuestro gobierno, son reflejo del apoyo social y general que nos llevó al triunfo electoral del 2023. El avance en la instalación y la gestión de un Estado cooptado y fuertemente dañado por décadas de abandono, no ha estado desprovisto de desafíos, y las organizaciones de la sociedad civil están en su pleno dederecho de expresar disconformidad con las difíciles decisiones que se toman dia a día”, respondió el Ejecutivo.
Agrega: “Lo que para nosotros es fundamental, es incorporar la crítica para trabajar de mejor forma y nunca perder el norte ético que se mantiene intacto desde el año 2023: hacer que la vida de las familias guatemaltecas mejore sustancialmente”.



