Mantener la democracia y la independencia de poderes son claves para estabilidad de la región

La división de poderes y la existencia de un estado de Derecho han evidenciado un retroceso por casos como Nicaragua, El Salvador y Venezuela, advirtieron empresarios.

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Luis Almagro, secretario general de la OEA durante su participación en el foro: “La importancia de la Democracia y la Independencia de Poderes para el Sector Privado”. (Foto Prensa Libre: Cortesía Cacif)
Luis Almagro, secretario general de la OEA durante su participación en el foro: “La importancia de la Democracia y la Independencia de Poderes para el Sector Privado”. (Foto Prensa Libre: Cortesía Cacif)

Mantener las instituciones democráticas, el estado de Derecho y la rendición de cuentas son condiciones necesarias para el desarrollo económico y político de América.

Además, pensar como bloque y actuar en conjunto para lograr la “renovación”, fueron las principales conclusiones del foro “La importancia de la Democracia y la Independencia de Poderes para el Sector Privado”, que se desarrolló ayer en el marco de la 51 Asamblea de la Organización de Estados Americanos (OEA) durante el XIII Foro del Sector Privado de las Américas.

El Comité Coordinador de Asociaciones Comerciales, Agrícolas, Industriales y Financieras (Cacif), en conjunto con la OEA y el Ministerio de Relaciones Exteriores fueron los anfitriones del evento que tenía como tema central “Por una América Renovada: el rol del sector privado en la recuperación económica y social”.

Según los expositores, las instituciones democráticas aseguran la participación de todos los ciudadanos en el proceso político y brindan legitimidad a las políticas de los Estados.

Sumado a la existencia de un estado de Derecho fuerte, da certeza a la vida, propiedad y libertad de todas las personas una condición esencial para las inversiones privadas a todos niveles.

La rendición de cuentas condiciona a los gobernantes a buscar un nivel mínimo de efectividad y transparencia en sus políticas públicas. Estas últimas condiciones son posibles con una división clara de poderes y una sociedad capaz de organizarse libremente, resaltó el foro.

Lastimosamente, coincidieron los panelistas, la región ha visto un retroceso en la consolidación de estas condiciones en los últimos años. La poca efectividad de varios gobiernos, especialmente durante la pandemia del covid-19, ha llevado a creer en algunos casos que alternativas autoritarias son deseables a largo plazo.

Amenaza en la región

Durante la discusión, los expositores plantearon que afuera del Estado se debilita a actores sociales como la prensa, sociedad civil u organizaciones empresariales.

En el largo plazo las sociedades “asaltadas por estas olas populistas” solo se despiertan con instituciones menos efectivas, Estados autoritarios sin contrapesos y los mismos retos sociales. Este proceso ha sucedido en Venezuela y Nicaragua, y parece avanzar en países como El Salvador, aseguraron.

Hermann Girón Délery, presidente del Cacif, refirió que han observado cómo la democracia y la libertad se han visto impunemente amenazadas a lo largo de América, y en Centroamérica, aseguró que hay procesos “muy cercanos” y emblemáticos que preocupan y que urgen atención. “Hago mención acá de la situación en la que se encuentran hoy líderes sociales, empresariales y políticos de países hermanos que han perdido sus libertades ante el embate de regímenes autoritarios”, resaltó.

Jorge Eskenasy, presidente de Guatemala Visible y moderador del panel planteó que existe una triple crisis en la región: económica, social y democrática. Ejemplificó que la simulación de elecciones y capturas de opositores en Nicaragua han permitido el declive de la democracia y debido a esos ejemplos se pierde la credibilidad en los procesos.

En ese sentido, Luis Almagro, secretario general de la OEA, dijo que la polarización de las economías, los sistemas políticos y sociales es un tema al que se debe atender y el sector privado tiene un papel importante que debe asumir como una “alerta temprana” y alzar la voz en el momento adecuado.

Roberto Suárez, secretario General de la Organización Internacional de Empleadores (OIE), enfatizó en que existe una amenaza latente de totalitarismo, autoritarismo y populismo impulsada por los países mencionados, y afirmó que están preocupados, pero no desanimados, dado que confían en que la libertad de empresa y respeto a los derechos humanos debe prevalecer, pero no se logrará sin ayuda de los gobiernos.

El evento concluyó con las palabras del presidente Alejandro Giammattei, quien reconoció la importancia de que los sectores público y privado trabajen juntos “en un entorno competitivo”. De igual forma, dijo que su Gobierno se encuentra haciendo esfuerzos por atraer la inversión, buscar nuevos mercados y fortalecer los que ya se tienen. Asimismo, indicó que se está apostando por “apoyar el crecimiento de micro, pequeñas y medianas empresas, a fin de que estén listas para la internacionalización”.

Jorge Eskenasy, presidente de Guatemala Visible; Luis Almagro, secretario general de la OEA; Roberto Suárez, secretario General de la Organización Internacional de Empleadores (OIE), y Mauricio Claver-Carone, presidente del BID. (Foto Prensa Libre: Cortesía)

Conclusiones en conjunto:

  • Líderes que ven a la democracia como un simple proceso de votación aprovechan el descontento ciudadano, capturan las instituciones republicanas y se consolidan en el poder. En el mismo proceso desmantelan los contrapesos en sus sociedades, alteran la división de poderes e instrumentalizan la justicia.
  • Con esta preocupante tendencia y ante una pandemia que ha puesto grandes presiones sanitarias, políticas y económicas en Latinoamérica, el sector empleador tiene un doble rol esencial para el futuro regional. Un papel como articulador de un contrapeso social ante la amenaza populista-autoritaria.
  • El sector económico debe apoyar aquellos actores institucionalistas-democráticos y fomentar la rendición de cuentas. En segundo lugar, como promotor de una cultura modernizadora que busque fortalecer las instituciones democráticas y respete la división de poderes.
  • Solo dentro de un marco de respeto a la ley, a las alternativas electorales y a la división de poderes, las sociedades de América podrán prosperar. Con estas condiciones, el sector empleador puede cumplir con su rol más importante, la creación de oportunidades para todos los ciudadanos, quienes son el motor del desarrollo económico.