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Por qué el alza del diésel afecta más al consumidor que el aumento de la gasolina

El diésel mueve el transporte pesado, la agricultura y la industria. Cuando su precio sube, el costo de casi todo lo demás sube también.

Desde el 28 de febrero, los combustibles han registrado los siguientes aumentos por galón: la gasolina superior Q9.92, la gasolina regular Q9.92 y el diésel Q13.74. (Foto, Prenda Libre: ShutterStock)

Desde el 28 de febrero, los combustibles han registrado los siguientes aumentos por galón: la gasolina superior Q9.92, la gasolina regular Q9.92 y el diésel Q13.74. (Foto, Prenda Libre: ShutterStock)

A diferencia de la gasolina, que mueve principalmente los vehículos particulares, el diésel sostiene la cadena de suministro global: camiones que llevan alimentos a los mercados, maquinaria agrícola que produce cultivos, barcos que transportan mercancía entre países y trenes de carga que conectan regiones.

Por eso, cuando su precio sube, el impacto va más allá de las gasolineras y se traslada al precio de los productos que los consumidores compran a diario.

Desde el inicio del conflicto entre Estados Unidos e Israel con Irán, el pasado 28 de febrero, los precios del diésel han registrado alzas más pronunciadas que los de la gasolina, tanto a escala internacional como en Guatemala.

Según el medio CBS News, desde el 1 de marzo el precio del diésel ha subido 34% en Estados Unidos, frente a 27% de la gasolina, de acuerdo con datos de la AAA.

En Guatemala, el comportamiento fue similar. Según el monitoreo del Ministerio de Energía y Minas (MEM), entre el lunes 9 y el jueves 12 de marzo, el diésel aumentó Q3.35 por galón, mientras que la gasolina superior subió Q1.92 y la regular Q2.09.

¿Por qué sube más el diésel?

El diésel registra un alza más acelerada que la gasolina porque llegó a esta crisis con inventarios más bajos, según dijo a CNN Tom Kloza, analista independiente de petróleo y asesor de la compañía Gulf Oil.

Esto se debe a que el invierno en el hemisferio norte generó una alta demanda de aceite de calefacción —prácticamente el mismo producto que el diésel—, lo que agotó las reservas antes del conflicto.

Las empresas estadounidenses ganaron más de US$28 por barril entre el 27 de febrero y el 10 de marzo, mientras que el crudo aumentó US$16 por barril en el mismo período. Esa proporción de 1.75 a 1 entre el alza del diésel y la del crudo supera los patrones históricos registrados en crisis anteriores.

A esto se suman afectaciones directas al suministro. El viceministro de Energía y Minas de Guatemala, Erwin Barrios, explicó ante la Comisión de Defensa del Consumidor del Congreso que la guerra ha provocado daños en refinerías especializadas en la producción de diésel, lo que presiona aún más el mercado.

¿Cómo afecta el aumento del diésel?

El diésel mueve camiones, maquinaria agrícola, equipos de construcción, barcos pesqueros y la mayoría de los vehículos de carga.

Eso significa que su alza afecta el costo de trasladar cualquier producto, desde alimentos perecederos hasta materiales de construcción.

Paul Dietrich, estratega jefe de inversiones de Wedbush Securities, señaló a Telemundo que "el diésel es lo que mueve la economía real", ya que transporta alimentos, paquetes, materiales de construcción y el inventario que termina en los estantes de las tiendas.

Agregó que, si los precios del diésel se mantienen elevados, los alimentos se encarecen, los costos de entrega aumentan y los presupuestos familiares se reducen.

Cuando el costo del diésel sube un dólar por galón, las empresas de transporte trasladan entre 60% y 80% de ese incremento a sus clientes en los siguientes 30 a 60 días. Esto genera un efecto acumulativo en la cadena de suministro, en la que cada segmento de transporte agrega su propio recargo por combustible.

El combustible representa entre 30% y 40% de los costos operativos de una flota de camiones, lo que lo convierte en uno de los gastos más sensibles a las variaciones del mercado.

En Guatemala, según datos del sector transporte consultados por Prensa Libre, esa proporción se sitúa entre 30% y 35%.

El diésel mueve camiones, maquinaria agrícola, equipos de construcción, barcos pesqueros y la mayoría de los vehículos de carga que transporta todo tipo de suministros de consumo. (Foto Prensa Libre: EFE)

Cuál es el impacto en Guatemala

El diésel representa más del 50% del consumo nacional de combustibles. Todo el transporte pesado —carga, distribución y pasajeros— opera con este combustible, lo que convierte cada alza en un factor de presión directa sobre los costos logísticos del país.

El encarecimiento del diésel obliga a los transportistas a enfrentar un aumento en sus costos operativos que difícilmente pueden absorber, por lo que ese incremento tiende a trasladarse de forma directa al precio del flete. Esto genera una reacción en cadena que impacta especialmente los productos de consumo básico.

Enrique Meléndez, director ejecutivo de la Asociación Guatemalteca de Expendedores de Gasolina (AGEG), señaló que, mientras no se reabra el estrecho de Ormuz —canal por el que transita una parte significativa del petróleo del Golfo Pérsico—, los precios seguirán siendo volátiles. El viceministro Barrios advirtió ante diputados que el precio del diésel continuará en aumento.

¿Por qué la gasolina no genera el mismo efecto?

La gasolina mueve principalmente vehículos particulares. Su alza afecta el gasto directo de los hogares en movilidad, pero no activa el mismo mecanismo de transmisión de costos a través de la cadena productiva.

Mientras la gasolina afecta el transporte de personas, el diésel mueve la maquinaria que mantiene en funcionamiento la economía.

ESCRITO POR:

Belinda S. Martínez

Periodista de Prensa Libre del área de bienestar y cultura.