Expedición hacia La Danta

Los rayos solares caen con fuerza sobre la espesa selva tropical del norte de Petén. Allí, lejos de cualquier rastro de civilización moderna, tres hábiles arrieros jalan a casi una veintena de bestias de carga, cuyos cascos hacen un particular sonido cuando chocan contra el suelo seco y agrietado. Sobre sus lomos llevan grandes provisiones de agua, alimentos y equipaje, lo suficiente para que 18 personas sobrevivamos en medio de la biosfera maya por cinco días, sin comunicación alguna con el exterior.

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