Tecnología que hace daño

Desde hace tiempo se ha hecho común, incluso en horas de la noche, escuchar la voz de un hombre a través de un agudo altoparlamente decir: "Chatarra, chatarra… compramos la chatarra". Los gritos provienen de un picop viejo y sucio —también chatarra— que recorre lentamente cuadra por cuadra las calles.