La narcopolítica vuelve al escenario

Opinión

Un arma al cinto es un símbolo distintivo de Otoniel Lima Recinos, alcalde de Nueva Concepción, Escuintla, contra quien ayer el Ministerio Público pidió retirar el derecho de antejuicio, al acusarlo de integrar una banda de narcotraficantes.

El cáncer de la narcopolítica

Opinión

Las acusaciones de EE. UU. contra Roxana Baldetti y Mauricio López Bonilla por narcotráfico evidenciarían las relaciones que políticos guatemaltecos han mantenido y mantienen con el crimen organizado, cuyos capos han financiado sus campañas proselitistas. El nombre que estaría detrás de esos señalamientos es el de Marllory Chacón Rosell, sentenciada en EE. UU. por narcotráfico y blanqueo de dinero, que habría colaborado con las autoridades norteamericanas para desbaratar redes del crimen organizado. Se sabe que la llamada Reina del Sur habría aportado no menos de US$2 millones —unos Q15 millones— para la campaña electoral del Partido Patriota en el 2011, por lo que es muy probable que haya tenido contacto con otros dirigentes de esa agrupación. Este hecho también revela por qué las organizaciones partidarias han tratado de evitar a toda costa el control del Tribunal Supremo Electoral sobre el financiamiento que reciben por sus orígenes oscuros.