Día Mundial de los Cuidados Paliativos: Testimonios de una despedida digna

El segundo sábado de octubre se celebra el Día Mundial de los cuidados paliativos. Esta modalidad terapéutica busca acompañar y mejorar la situación de los pacientes terminales y sus familias, de manera que afronten la partida de un ser querido.

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Enterarse de una enfermedad terminal requiere prepararse física y espiritualmente.  (Foto Prensa Libre: Pixabay)
Enterarse de una enfermedad terminal requiere prepararse física y espiritualmente. (Foto Prensa Libre: Pixabay)

Reconocer que existe una enfermedad potencialmente mortal replantea el diario vivir.  Además de los cuidados médicos y el seguimiento profesional, los cuidados paliativos se convierten en una una manera de recibir apoyo.

En sí los cuidados paliativos están descritos por la Organización Mundial de la Salud como un planteamiento que mejora la calidad de vida de los pacientes (adultos y niños) y sus familiares y amigos.  La OMS explica que  estos cuidados “previenen y alivian el sufrimiento a través de la identificación temprana, la evaluación y el tratamiento correctos del dolor y otros problemas, sean estos de orden físico, psicosocial o espiritual”.

Este año por la pandemia se han suspendido las diversas actividades presenciales que ha caracterizado la fecha del Día Mundial de los Cuidados Paliativos, pero a través de la página de la Asociación Latinoamericana de Cuidados Paliativos es posible participar en dinámicas y ver conferencias. Visite el sitio cuidadospaliativos.org.

También se programa de manera virtual el II Encuentro Latinoamericano en Espiritualidad en Cuidados Paliativos, “Un llamado a servir al que sufre, integrando el cuidado espiritual en la práctica clínica”, los días 16 y 17 de octubre de 2020.

Una organización que se dedica en Guatemala a promover los cuidados paliativos desde hace dos décadas es la Fundación Ammar Ayudando.

Su directora, Myriam Ríos de Aceituno, comenta que por este medio se apoya a familias de escasos recursos cuyos seres queridos fueron diagnosticados en fase terminal, quienes no cuentan con dinero para medicamentos o servicios médicos.

Instalaciones de Fundación Ammar Ayudando
Instalaciones de la Fundación Ammar Ayudando. (Foto Prensa Libre: cortesía)

Comparte este día la historia de personas que han tenido la oportunidad de vivir sus últimos días de una manera digna y con esta atención. Aceituno explica que en el Hospice Villa de la Esperanza de la fundación brinda apoyo físico, emocional, social y espiritual, dinámicas para cerrar círculos: una forma de cumplirles un deseo pendiente (desdeque venga su papá a verlo, hasta conocer el mar), apoyo de servicio funerario y traslado de su ser querido a su comunidad, al fallecer, así como apoyo a domicilio.

Kevin viajó para ver el mar

Kevin de 13 años de edad, fue diagnosticado con leucemia del tipo mieloide, le dieron tratamiento, creímos que se había salvado, pero a los 17 años la enfermedad regreso y las noticias no fueron nada buenas.

Me dijeron que ya no se podía hacer nada por él. Y lo primero que vino a mi mente fue “Dios mío ¿qué voy hacer?” Entonces me hablaron de la fundación -AMMAR- Ayudando que ayuda a pacientes que necesitan de Cuidados Paliativos, y fue una bendición porque nos recibieron con mucho amor, le dieron a mi hijo y mi familia todo el apoyo, médico, moral, espiritual, ¡hasta un viaje!

Él quería ir a ver el mar antes de trascender, pero, mis recursos económicos y el estado de salud de él no era posible llevarlo, pero las oraciones de todos surgió un ángel ¡que le dio el viaje en helicóptero! Kevin trascendió una semana después con una inmensa paz, gracias a la fundación por el apoyo incondicional que nos da Fundación AMMAR Ayudando sin ningún costo. Espero que siga teniendo ángeles para que siga ayudando a quienes necesiten de Cuidado Paliativo Integral y pueda llevar de la mano hasta el final de la vida.

Dora Lobos, mamá de Kevin

Niño visita el mar
Su último sueño fue visitar el mar. (Foto Prensa Libre: cortesía)

Una despedida tranquila para Ulises

Cuando mi hijo Ulises Grant, fue diagnosticado con cáncer terminal, no sabíamos lo que se nos venía encima, no sabía cómo actuar y cómo cuidar a mi paciente enfermo, con falta de recursos no se podía hacer nada. Pero Dios permitió a mi hijo recibir la atención adecuada al final de su vida.

Dejando este proceso al equipo de profesionales con experiencia en cuidados paliativos como médicos y enfermeras. Fundación Ammar Ayudando quien con gusto nos dio su apoyo dándole a mi hijo los debidos cuidados con amor, paz y tranquilidad en su transición, reduciendo el dolor y atendiendo sus necesidades.

A diferencia de otros cuidados médicos el enfoque del cuidado de la fundación no es curar la enfermedad existente, el objetivo es garantizar la mejor calidad de vida posible durante el tiempo que quede de vida. Gracias Fundación Ammar Ayudando por su apoyo a mi, a mi familia y su atención a mi hijo Ulises.

Gloria de Grant, mamá de Ulises

Los últimos días de Ulises fueron con una sonrisa en el rostro. (Foto Prensa Libre: cortesía)

Un lugar tranquilo para doña Hilda

“¿Cómo no decidí venirme antes?  ¡Es un lugar muy bonito! Gracias por traerme a este lugar… ”  Esas fueron las palabras de mi amada madre el día que llegamos a la fundación.

El temor de pasar sus últimos días en la cama de un hospital y lejos de su familia, nos tomó tiempo para llegar a la fundación, cuando mi mami se convenció que la Fundación Ammar Ayudando es un lugar en el que su objetivo es unir familias en los momentos en los que se necesita amor y atención, estuvo de acuerdo en que nos fuéramos a la fundación; ya que ella necesitaba atención médica y pese a que nosotros teníamos mucho amor y disposición para atenderla y cuidarla, no contábamos con las condiciones físicas ni los recursos económicos para brindarle una atención medica personalizada.

Cuando conocí la fundación y la labor que realiza me pareció hermosa ya que en Guatemala no existe la importancia en atender al paciente en etapa terminal, así como a su familia. Nunca nos imaginamos que un tiempo después la fundación sería un canal de bendición para nuestras vidas, por medio de ellos mi mami vivió sus últimas horas llenas de paz y amor rodeada de su familia y un personal calificado.

Somos un fiel testimonio de las bendiciones que se reciben de parte de Dios cuando renuncias a todo por brindar tiempo de calidad y amor.

Soledad López, hija de doña Hilda 

La señora Hilda estaba feliz de estar en un lugar tranquilo. (Foto Prensa Libre: cortesía).