Tecnología
Conozca a las mujeres que participan en el desarrollo de Quetzal-2
Detrás del desarrollo de Quetzal-2, el segundo satélite guatemalteco, que se lleva a cabo en la Universidad del Valle de Guatemala (UVG), hay muchas personas que hacen este sueño realidad.
Mujeres integrantes del equipo que diseña y construye el segundo satélite guatemalteco, Quetzal-2, en la UVG. (Foto Prensa Libre, cortesía de UVG)
Actualmente, el equipo está integrado por más de 60 personas, con un promedio de edad de 21 años. El 60% de los integrantes son mujeres, quienes participan activamente en áreas como diseño mecánico, manufactura, electrónica, programación, comunicaciones, divulgación y gestión del proyecto.
Quetzal-2 será entregado en el 2028 para su lanzamiento al espacio. Invitamos a los lectores a seguir estos artículos, publicados el primer jueves de cada mes en esta sección.
Algunas integrantes del equipo comparten su experiencia en el Laboratorio Aeroespacial UVG y en el desarrollo de Quetzal-2.
*satelite@uvg.edu.gt
“Me enseñó a confiar”

“Saber de la existencia de Quetzal-1 despertó en mí el sueño de aportar al desarrollo espacial de Guatemala. Me propuse ser parte del proyecto y lo logré desde mi primer año de universidad, y hoy, en cuarto año, puedo decir que esta trayectoria ha sido el motor que me enseñó a confiar plenamente en mis capacidades. Quiero que mi historia sirva para inspirar a más mujeres a seguir carreras Stem —ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas, en inglés— y para que sepan que el camino requiere esfuerzo, pero que vale la pena luchar por sus sueños porque no hay límites, cuando nos atrevemos a dar el primer paso”.
Mercedes Castillo, estudiante de 4o. año de Ingeniería Mecánica
"Impulsa la ciencia”

“Mi motivación para formar parte del Laboratorio Aeroespacial UVG nace del deseo de demostrar que el marketing es mucho más que publicidad o ventas. Para mí, es una herramienta estratégica, capaz de impulsar la ciencia, la innovación y la tecnología en Guatemala, que conecta a las personas con proyectos que tienen el poder de transformar el futuro. Ser parte de iniciativas como Quetzal-2 me ha permitido unir mi pasión por el marketing con un propósito más grande: inspirar, comunicar, impactar y darle visibilidad al enorme talento que existe en nuestro país.”
Lucia del Cid, estudiante de 5o. año de International Marketing & Business Analytics
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“Cada persona aporta”

“Muchas veces creemos que los proyectos grandes son solo para profesionales con muchos años de experiencia, pero dentro del laboratorio entendí que todo proyecto empieza con personas que resuelven problemas, prueban ideas y trabajan juntas desde distintas áreas. Aprendí que no hay una sola forma de aportar: alguien puede diseñar piezas, programar, hacer pruebas o, incluso, planificar talleres para divulgar el proyecto. La experiencia me ha ayudado a aprender mucho más que en mi carrera con aplicaciones reales y a entender que cada persona aporta para que el proyecto entero funcione”.
Daphnne Juárez, estudiante de 3er. año de Ingeniería Mecánica
"Inspira a otras mujeres”

“Es increíble ser parte de un proyecto tan grande y con un impacto tan significativo, rodeada de gente superpilas, de quienes aprendo algo nuevo todos los días. De las cosas que más me gustan es poder aplicar en la vida real muchas de las cosas que voy aprendiendo en mis clases. Además, ha sido una oportunidad de crecimiento tanto académico como personal, porque me ha retado a seguir aprendiendo y a confiar más en mis habilidades. Espero que mi experiencia pueda inspirar a más jóvenes, especialmente niñas, para que también puedan alcanzar sus metas en la ingeniería.”
Marcela Cordón, estudiante de 2o. año de Ingeniería Mecánica Industrial
“Satisfacción muy grande”

“La experiencia, junto con personas tan capaces y apasionadas, me ha ayudado a comprender conceptos de una manera completamente diferente. Llevar lo aprendido en el laboratorio a las clases ha sido una de las satisfacciones personales y académicas más relevantes que he tenido. Antes veía una carrera en el ámbito aeroespacial como algo muy lejano para Guatemala; pero, el formar parte del laboratorio me ha demostrado que sí existe un camino para crecer y construir cosas importantes en nuestro país. Puedo imaginar un futuro dedicándome a lo que me apasiona y contribuir al desarrollo de la industria espacial”.
Débora Castillo, estudiante de 2o. año de Ingeniería Mecatrónica