La influencia del internet en la política

Las redes sociales son una ventana de comunicación para candidatos presidenciales, con miles de internautas que interactúan y que pueden incidir en los comicios, principalmente en áreas urbanas, aunque no todos los aspirantes aprovechan ese medio.

Por Geovanni Contreras Corzantes

Tal es el impacto de las redes que, además de las cuentas oficiales, se han creado otras falsas para atacar a adversarios o para lanzar mensajes sarcásticos o campañas difamatorias.

Las cuentas falsas se han habilitado en Twitter —algunas, promocionadas— y en YouTube.

Un político que aspira a ser presidente, por ejemplo, se convierte en una “marca”, y su éxito o fracaso puede darse por su interacción, o por algún comentario desatinado o errático que pudiera difundirse en forma masiva.

Impacto social

¿Qué tienen en común la revuelta en Egipto del 2011 y la crisis política por la corrupción imperante en Guatemala? Las manifestaciones que precedieron a las renuncias del presidente egipcio Hosni Mubarak y de la vicepresidenta Roxana Baldetti fueron convocadas por las redes sociales.

En Guatemala, el Gobierno tiene una oficina que monitorea las cuentas que considera críticas, mientras que el Gobierno de Egipto bloqueó Twitter y Facebook con el señalamiento de subversión.

José Kont, especialista en Mercadotecnia Digital y director de Proyectos en iLifebelt América Central, indicó que el impacto de las denuncias en las redes sociales sobre la estructura de defraudación en la Superintendencia de Administración Tributaria (SAT) y la renuncia de Baldetti tuvo un carácter fundamentalmente urbano.

En áreas rurales, la incidencia de las redes fue baja porque en el país la cobertura de internet disminuye en esos sectores.

Para Josué Borrayo, experto en redes sociales, esas plataformas se han convertido en “canal de comunicación del pueblo”, al margen de ideologías o de quién tenga la razón.





EN CANDIDATURAS

Muchos políticos han visto las redes sociales como un medio para promover su imagen, en vez de una ventana de acercamiento para dialogar con la población, opina Sakis González, consultor digital y autor de libros sobre medios sociales.

“La mayoría no actualiza sus perfiles de manera personal, sino cuenta con un community manager que trabaja con líneas elaboradas recurrentes y publica contenidos de las actividades proselitistas, carentes de una propuesta, o como se conoce en márquetin digital, carentes de contenido de valor”, comentó el experto.

De esa cuenta criticó que más que publicar una y otra vez la hoja de vida de un candidato se espera que difundan sus planes de gobierno, para que sean evaluados por los internautas.

“El candidato podría programar sesiones de interacción con sus usuarios en diferentes horarios, para conocer el sentir y obtener información valiosa que puede utilizar en el trazo estratégico de su campaña”, agregó.

Para Kont, las redes sociales pueden tener un gran impacto en la definición de una candidatura, pero depende en gran medida de determinados factores, como la percepción, transparencia y el impacto emocional.

“Aquellos candidatos con comunicación más emotiva se sabe a ciencia cierta que son muy populares en redes sociales; al igual que los candidatos que se perciben como más influyentes también tienen gran impacto en social media”, indicó el especialista en mercadotecnia digital.

Kont agregó: “Si el candidato se muestra abierto y dispuesto al diálogo, esto repercute en forma positiva en redes sociales y puede ser un factor fundamental para definir una candidatura”.

Según el especialista, eso depende de la penetración que tenga internet en el área donde se definan las candidaturas a los diferentes cargos”.

Borrayo manifestó: “La afinidad que un candidato puede adquirir con una fanpage en Facebook, en Twitter o un blog, definitivamente va a repercutir en el porcentaje de simpatizantes. Un candidato se convierte en una marca, la cual debe descubrir el código para impactar”.

Sin embargo, no todos los candidatos presidenciales explotan ese recurso. La mayoría está al margen de las redes sociales, lo cual limita su comunicación, principalmente con el electorado joven.

ÚLTIMA TENDENCIA

Quienes más deben afrontar las campañas difamatorias en la red son los punteros de las encuestas.

Por ejemplo, con el nombre de Manuel Baldizón aparecen varias cuentas en Twitter, una oficial, y otras en las que se lanzan mensajes sarcásticos.

En el caso de Sandra Torres, está la cuenta oficial, que se mantiene muy activa, pero a la vez hay otras, como “La torre caída”, que arremete contra su candidatura. En esa cuenta llama la atención que algunos tuits son “promocionados”, lo que implica que quien la administra tiene los recursos para pagar en esa red.

En YouTube hay anuncios pagados para criticar a Mario Leal, vicepresidenciable de Torres, y a Jimmy Morales, candidato de Frente Convergencia Nacional, por su trabajo como comediante.