Renuncien o no, seguimos

¿De qué nos serviría mandar a María Antonieta a la horca e irnos luego a dormir? Una cosa es que el binomio presidencial renuncie y se vaya a juicio, otra muy distinta sería que el movimiento ciudadano, surgido a partir del desmantelamiento de una red de corrupción de larga data, se detuviera luego de ello. Ya no estamos solo para cabezas guillotinadas o circos romanos, estamos para actos de justicia, pero también para cambios de fondo en el Estado guatemalteco.

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