Pandilleros del Barrio 18 se ocultan en el interior del país
Veinte pandilleros del Barrio 18 escaparon de la cárcel de Fraijanes II en octubre de 2025. Seis meses después, ocho han sido recapturados y las investigaciones apuntan a que los 11 prófugos se refugiaron en el interior del país.
En octubre del 2025 se escaparon 20 pandilleros del Barrio 18 de la cárcel de Fraijanes II. (Foto Prensa Libre: Hemeroteca PL)
El 12 de octubre del 2025, un conteo en la cárcel Fraijanes 2 destapó una fuga: 20 cabecillas del Barrio 18 habían desaparecido. Seis meses después, las investigaciones trazaron su ruta predominante: no se ocultaron en la capital, sino en departamentos del país y en áreas rurales.
La búsqueda de los fugitivos ha implicado decisiones riesgosas y análisis detallados, debido al peligro para los agentes de la Policía Nacional Civil (PNC) que participan en los operativos. El objetivo principal ha sido ubicar las guaridas y capturarlos, y una de las estrategias principales por las que se ha logrado localizar a algunos es la difusión de los rostros de los reos que escaparon del penal.
La fuga también adquirió relevancia mediática, por la falta de seguridad en dicha cárcel y la forma como ocurrió: sin disparos ni enfrentamientos con los guardias, lo que apunta a la posible complicidad de custodios mediante actos de corrupción. También influyó el ofrecimiento de una recompensa de Q150 mil por información que contribuyera a la detención de los reos fugados.
Las pistas
Una fuente de la Fiscalía contra las Extorsiones, del Ministerio Público (MP), detalla que los anuncios sobre recompensas han dado resultados positivos para la captura de al menos tres de los ocho pandilleros localizados. Uno más fue hallado muerto en una vivienda.
Antes de empezar la búsqueda, los investigadores analizaron el comportamiento de los presos evadidos para determinar dónde podían haberse escondido. Los miembros del Barrio 18 tienen códigos y patrones conocidos por las autoridades. La División Especializada en Investigación Criminal, de la PNC, siguió pistas y comenzó los primeros rastreos en ese mismo octubre. “La gente ha participado. En los lugares a los que huyeron ellos —los pandilleros fugitivos— no eran conocidos, convirtiéndose en extraños visitantes para los residentes. Los investigadores recibieron alertas y se implementaron operativos de vigilancia para estudiar el objetivo”, explica la fuente de la Fiscalía.

Capturas y peligro
El denominador común en los operativos en los que han sido localizados los reos capturados hasta ahora es que se han decomisado armas, una advertencia para los investigadores de que los pandilleros están dispuestos a enfrentarse a balazos con sus captores.
Un día después de la fuga, en la calle principal de Buena Vista, Pueblo Nuevo Viñas, Santa Rosa, fue localizado Byron Eduardo Fajardo Revolorio, alias Black Demon. El lugar donde se encontraba no formaba parte del dominio de la clica que dirige, Solo para Locos, la cual opera en Villalobos, zona 12 de Villa Nueva. Los equipos de inteligencia policial determinaron que este reo estaba escondido en la casa de su hermana Vilma Jeanneth Fajardo Revolorio, quien fue detenida junto a Julio Geovany Farías Figueroa en ese allanamiento. El reo aprehendido no tiene la pierna izquierda y usa muletas.

La peluca
El 18 de octubre, a las 6 horas, agentes de la PNC irrumpieron en un residencial del área urbana de Huehuetenango e ingresaron en una casa de dos pisos. Allí se escondían Marlon Manolo Martínez Sincuir, alias el Monstruo o el Espectro, y Melcin Gabriel de León, alias Liro Strong. En una de las habitaciones se encontró maquillaje y una peluca de cabello negro rizado. Los agentes obtuvieron información de que Martínez Sincuir salía en ocasiones del condominio con la peluca puesta y se maquillaba el rostro para ocultar los tatuajes; tiene uno en la frente, con la palabra Eighteen —dieciocho, en referencia a la pandilla—.

La Policía montó el operativo antes de que ambos pandilleros escaparan, pues recibió una advertencia de que planeaban huir a México y que se encontraban cerca de la frontera. En ese allanamiento fueron capturados Erlin Waldemar Pablo de León —hermano de Melcin Gabriel—, Rudy Alexander Aguilar González, Josué Jeremías Marroquín Mateo, Gerson Alexander de León García, Katherine Nathaly Recinos Bernabé y Kary Dalila Recinos Bernabé.
En un puesto de registro que la Policía instaló el 20 de octubre, en el kilómetro 82, carretera a La Democracia, Escuintla, otro pandillero fue capturado. Los agentes le ordenaron al conductor de un automóvil que se detuviera, y al pedirle que se identificara, indicó que no portaba documentos. Los policías usaron el dispositivo MI3 para verificar la identidad del sujeto, por medio de sus huellas dactilares, y determinaron que se trataba de Nicolás Xantes Sis, alias el Brown.

Respaldo familiar
Un mes después, el 20 de noviembre, en Las Anonas, San José Pinula, Guatemala, fue recapturado Heber Jonathán Sinay Dionicio, alias el Cartoon. Este se escondía en la casa de su prima Violeta Marili Sinay Calderón, quien fue detenida, igual que Magda Elizabeth Camey Cordero. Ambas ocultaban al pandillero y, según las pesquisas, también son integrantes del Barrio 18. Un grupo de investigadores y policías puso en marcha un operativo en Los Amates, Izabal, donde fue aprehendido Milton Noel Najarro García, alias el Soberbio o el Dark. La Policía sospecha que era resguardado por familiares en la casa donde fue descubierto, el 23 de diciembre. Fue el sexto de los recapturados.

Un fallecido
En una vivienda de lámina, la mañana del 4 de enero del 2026, se reportó el hallazgo de una persona fallecida. En el lugar, la Policía encontró latas de cerveza e indicios de que estuvo acompañado de más gente horas antes. La víctima fue identificada como Edwin Roberto González Ortega, alias Little Psyco, uno de los cabecillas de la pandilla en la colonia Carolingia, zona 6 de Mixco. Este era considerado por la PNC como uno de los pandilleros cercanos a Aldo Dupie Ochoa, alias el Lobo, principal dirigente del Barrio 18.
Durante la detención del séptimo reo localizado, el 30 de enero, los agentes que participaban en el operativo fueron recibidos a balazos, en El Chan 1, Chinautla, Guatemala. El recapturado es Carlos Agustín Reyes Popol, alias el Jocker o el Bufón. En el lugar fueron decomisados dos fusiles, cuatro pistolas, 300 municiones, un chaleco antibalas y cuatro tolvas. Un menor de edad que se enfrentó a balazos con los policías para proteger a Reyes Popol fue remitido.

Disparos
Otro enfrentamiento armado entre pandilleros y policías se registró durante la detención de José Carmelo Sinay Ortiz, alias el Inquieto, el 13 de marzo último, en San Juan Ostuncalco, Quetzaltenango. Este era ocultado en una vivienda por otros integrantes de la pandilla. En el ataque, dos agentes resultaron lesionados y Sinay Ortiz recibió una herida de bala en el estómago, por lo que fue trasladado al Hospital Regional de Occidente, en Quetzaltenango. El martes recién pasado se informó que, debido a complicaciones de salud durante el último mes de hospitalización, le tuvieron que amputar una pierna y aún permanece en el nosocomio.

Prisión viciada
Para entender esta fuga, la fuente de la Fiscalía detalla que, en febrero del 2025, el Barrio 18 empezó a extorsionar a empresas del país, luego de que los cabecillas fueron trasladados a la cárcel de máxima seguridad Renovación 1.
“En esa prisión hubo alianza entre cabecillas del Barrio 18 y otros reclusos para que realizaran llamadas y siguieran extorsionando, porque había controles estrictos para pandilleros, y así las amenazas a empresas continuaban. En uno de los casos pidieron Q2 millones a una compañía. En la calle eran integrantes del Barrio 18 quienes exigían los pagos, con ataques armados”, refiere.
Seis meses después de la fuga de estos pandilleros, aún no han sido localizados 11 y no se tiene certeza de la fecha de la evasión.
“Los pandilleros tienen una versión y señalan que la Policía los ayudó a fugarse, pero esa narrativa es construida con sus abogados y no hay autenticidad, menos pruebas”, dice la fuente.




