Carolina Escobar Sarti

Doctora en Sociología y Ciencias Políticas de la Universidad de Salamanca. Escritora, profesora universitaria, defensora de DDHH por la niñez, adolescencia y juventud, especialmente por las niñas

NOTAS DE Carolina Escobar Sarti

Habían pasado casi dos décadas después de la firma de los acuerdos de paz y Guatemala contaba con sangre nueva en sus venas.
Las juventudes, los migrantes y los pueblos originarios son los grandes actores de este parteaguas histórico que vivimos.
El momento del voto es emocional; tenemos la posibilidad de pensarlo bien antes de ejercerlo.
Guatemala es el país de Latinoamérica donde los gobiernos invierten menos en la niñez.
Guatemala es una dictadura corporativa blanda, malamente disfrazada de democracia.
Nuestro voto de hoy es consecuencia del hartazgo de ayer y nos hará estar de manera distinta en la Guatemala del futuro.
En esa Guatemala hay miedo a pensar, a los libros, a la alternancia en el poder... miedo a que todas las personas vivan con dignidad.
Aquí no se está jugando si gana la derecha o la izquierda, nos estamos jugando el futuro de un país.
Lo que no es nuevo son algunos mitos que rondan estas elecciones. Muchos, correspondientes a una narrativa de siglos pasados.
Hay que votar por quien no tiene tachas, por quien no es asesino, por quien no es hipócrita, por quien no es ladrón.