Ejecución del presupuesto del 2025 rebasó el 90%, pero siguen retos en la inversión, según analistas
Persisten las críticas por el bajo nivel de obras, especialmente, en infraestructura vial desde el Ministerio de Comunicaciones y en los Codedes.
La ejecución presupuestaria del CIV, que incluye infraestructura vial quedó entre las bajas en el ejercicio fiscal del 2025, según los datos del Sicoin. (Foto, Prensa Libre: Covial).
En el 2024, la ejecución del presupuesto del ejercicio fiscal fue de 91.9%. Ese año, el presupuesto final ascendió a Q131 mil 214.4 millones. Para el 2025, según datos del Sistema de Contabilidad de Contabilidad Integrada (Sicoin), la ejecución fue menor: 90.6%, con un presupuesto vigente de Q154 mil 836.6 millones.
Analistas coinciden en que el porcentaje de ejecución se mantiene en los rangos promedio de otros períodos, pero señalan que predominó el gasto de funcionamiento, mientras que el de inversión quedó rezagado.
Por institución, entre las de menor ejecución están el Ministerio de Cultura y Deportes, que gastó el 65.5% de Q952.44 millones; y el Ministerio de Comunicaciones, Infraestructura y Vivienda (CIV), con 68.19% de Q7 mil 526.74 millones.
Tres ministerios, así como las Obligaciones del Estado a Cargo del Tesoro —con Q61 mil 762 millones—, tuvieron ejecuciones de entre el 87% y 89%. Otras 11 entidades, incluidos ministerios, la Presidencia y la Procuraduría General de la Nación, reportaron ejecuciones de entre el 90% y 99%. Las secretarías y otras dependencias del Ejecutivo llegaron al 90.68% y el servicio de la deuda pública, al 98.2%.
Analistas consultados por Prensa Libre coinciden en que las instituciones que superaron el 90% de ejecución están enfocadas en sueldos y gastos de funcionamiento.
Dificultades
Jorge Lavarreda, del Centro de Investigaciones Económicas Nacionales (Cien), dijo que nuevamente se evidenció dificultad para erogar en inversión, mientras que los gastos de funcionamiento y de deuda pública fueron congruentes con el comportamiento histórico.
Érick Coyoy, de la Asociación de Investigación y Estudios Sociales (Asíes), aseveró que “la baja ejecución en el 2025 se dio principalmente en inversión, ya que el gasto de funcionamiento tiene alta ejecución porque corresponde, sobre todo, a sueldos y salarios”.
Añadió que en el 2026 se deben mejorar las capacidades de las entidades ejecutoras, tanto ministerios como municipalidades que administran fondos de los Codedes (Consejos Departamentales de Desarrollo).
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En el CIV, tanto la Unidad Ejecutora de Conservación Vial (Covial) como la Dirección de Caminos enfrentaron dificultades por pérdida de capacidad de planificación y ejecución de proyectos, situación que, refirió, se repite en comunas con fondos de los Codedes, comentó Coyoy.
En el caso de Comunicaciones, Sigfrido Lee, director económico del Comité Coordinador de Asociaciones Agrícolas, Comerciales, Industriales y Financieras (Cacif), dijo que, al observar más detalles del promedio ejecutado, se refleja que, de gastos corrientes —funcionamiento— se ejecutó el 81.96%, pero de gastos de capital —inversión y activos como infraestructura—, la ejecución fue del 57.43%, según refieren los datos del Sicoin.
De conformidad con Lee, los Codedes cerraron el 2025 con un presupuesto de Q12 mil 269.4 millones, con una ejecución de apenas 62.18%. Señaló que hay una gran falla de planificación, al asignarse recursos sin tener proyectos listos, lo cual lleva a improvisaciones durante el año
Ricardo Barrientos, del Instituto Centroamericano de Estudios Fiscales (Icefi), agregó que, aunque el nivel general es comparable con años anteriores, se detectan cuatro focos problemáticos en lo concerniente a las ejecuciones más bajas, como los Codedes y los ministerios de Cultura, Comunicaciones y Ambiente. Afirmó que, en el caso de los Codedes, la gestión del Ejecutivo y del Congreso impulsaron medidas desesperadas para relajar controles.

Señalan problemas en calidad del gasto
Por su parte, Lavarreda agregó que el problema principal no es solo la ejecución financiera, sino la calidad del gasto: “es decir, en qué medida los bienes y servicios entregados por el Gobierno cumplen con su objetivo de mejorar las condiciones de vida de la población”.
Lee coincidió y dijo que es necesario evaluar si con el gasto se redujo la desnutrición, mejoró la educación o se acortaron los tiempos de traslado por las obras viales.
El segundo año de cada gobierno
Según datos del Ministerio de Finanzas, divulgados en el 2022, en el segundo año de cada uno de los gobiernos anteriores la ejecución presupuestaria fue la siguiente: en la administración de Alfonso Portillo, en el 2001, la ejecución fue de 89%; en el de Óscar Berger llegó a 95.3% correspondiente al 2005.
En la administración de Álvaro Colom, su segundo, el 2009, cerró en 91.7%; en la gestión de Otto Pérez Molina, el 2013 cerró con 90.4%; el segundo año de Jimmy Morales fue el 2017 y registró 91.7%.
En el gobierno de Alejandro Giammattei, la ejecución en el 2021 fue del 86.5%, según datos del Sicoin. Se trataba del segundo año después del inicio de la pandemia del covid-19.
Y, el segundo año de la gestión de Bernardo Arévalo, se situó en 90.6% correspondiente al período 2025.
En un informe del Icefi emitido en el 2022, la entidad explica que en esa administración de ejecutó el 86.5% del techo presupuestario de Q107 mil 521.5 millones, pero señaló que el Gobierno ha divulgó en esa ocasión que ejecución presupuestaria fue 98.6%, porque el Minfin manejó dos presupuestos: uno legal con el techo global de Q107,521.5 millones y otro que denominó operativo, con un techo global de alrededor de Q94 mil 400.0 millones, el cual no consta en ninguno de los sistemas o registros oficiales.
De los siete últimos gobiernos, la ejecución del 90.6% en la presidencia de Bernardo Arévalo ocupa, en porcentaje, el tercer puesto entre los más altos, luego del mismo período de Berger, y un empate en el segundo lugar de Colom y Morales.



