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Qué impulsa el crecimiento del comercio entre Guatemala y República Dominicana
El intercambio comercial entre ambos países mantiene una tendencia al alza, con un saldo ampliamente favorable para Guatemala y nuevas oportunidades en sectores como manufactura, turismo y ventas al detalle, refiere consejera comercial en ese país.
República Dominicana y Guatemala firmaron un memorando de entendimiento para crear un Foro Político Empresarial, orientado a fortalecer la cooperación económica, promover el comercio y atraer inversiones. (Foto Prensa Libre: Shutterstock).
La República Dominicana se ha convertido en un socio estratégico para Guatemala en el Caribe, impulsada por un comercio bilateral que continúa fortaleciéndose gracias a condiciones favorables como el tratado DR-Cafta y la creciente complementariedad económica entre ambas naciones, explica Ericka Yolanda Guillermo Soto, consejera comercial de la Embajada de Guatemala en ese país.
En los últimos años, el intercambio comercial ha mostrado un dinamismo sostenido. Al cierre del 2025, Guatemala exportó hacia ese país US$282.6 millones, mientras que las importaciones sumaron US$31.6 millones, lo que generó un superávit de más de US$251 millones para la economía guatemalteca. Esta tendencia confirma a República Dominicana como uno de los principales destinos comerciales de Guatemala en el Caribe.
El crecimiento del comercio responde, en parte, a la reducción progresiva de aranceles y a la armonización de normas, factores que han facilitado el flujo de mercancías. En este contexto, la oferta exportable guatemalteca se ha diversificado, con productos como detergentes, alimentos procesados, químicos, plásticos, muebles y metales, indica la diplomática.
Además del comercio tradicional, se identifican nuevas oportunidades en el mercado dominicano. La estructura económica de ese país —basada en el turismo y la manufactura— demanda insumos industriales, materiales de empaque y productos intermedios que Guatemala puede proveer de manera competitiva, refiere la consejera comercial en ese país.
También existe potencial en artículos decorativos para hoteles, artesanías y productos alimenticios, especialmente en sectores vinculados al crecimiento turístico, complementa Guillermo Soto.
Aprovechar crecimiento de marcas privadas
Uno de los espacios con mayor proyección es el modelo de marcas propias o private label en cadenas de supermercados dominicanas, que han incrementado su oferta bajo este formato. Este esquema podría facilitar el ingreso de productos guatemaltecos y ampliar los volúmenes de exportación.
A ello se suma la creciente conectividad aérea entre ambos países, especialmente con los vuelos directos, que no solo fortalecen el comercio, sino también abren oportunidades en el turismo multidestino. Mientras República Dominicana lidera en turismo de sol y playa, Guatemala ofrece una propuesta basada en riqueza cultural y natural, lo que genera una oferta complementaria atractiva para visitantes internacionales.
En términos económicos, República Dominicana mantiene un crecimiento sólido, impulsado por sectores como turismo, remesas e inversión extranjera. Solo en el 2025, el país recibió 11.6 millones de visitantes y captó más de US$5 mil millones en inversión extranjera, consolidándose como una de las economías más dinámicas del Caribe.
Con estas condiciones, el país caribeño se posiciona como una puerta de entrada estratégica para las empresas guatemaltecas interesadas en expandirse en el Caribe, en un entorno que combina crecimiento económico, apertura comercial y nuevas oportunidades de negocio.
Países firman acuerdo
República Dominicana y Guatemala firmaron un memorando de entendimiento para crear un Foro Político Empresarial, orientado a fortalecer la cooperación económica, promover el comercio y atraer inversiones.
El mecanismo facilitará el diálogo entre autoridades y sector privado, así como el intercambio de información y la identificación de oportunidades de negocio.
Además, permitirá dar seguimiento a iniciativas conjuntas y reforzar las relaciones comerciales bilaterales, en un contexto en el que ambos países no contaban con un instrumento exclusivamente bilateral para este fin.



