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Tigresa Ami y león Ale: familia expone su versión y afirma que no hubo rescate, mientras Conap fija postura

La familia de una tigresa y un león afirma que existía un trámite administrativo previo para su entrega voluntaria y rechaza que se tratara de un “rescate”. El Conap explicó su actuación.

León que fue incautado y trasladado por el Conap de una colección privada en El Progreso, Guatemala

Un león y una tigresa fueron localizados en El Progreso bajo cuidado de una familia, que asegura que intentó registrarlos y luego entregarlos voluntariamente. Finalmente, los felinos fueron trasladados por el Conap el 7 de enero de 2026. (Foto Prensa Libre: Conap)

Durante años, la familia convivió con una tigresa y un león a los que llamó Ami y Ale. Ambos crecieron en la propiedad familiar, bajo atención veterinaria y cuidados especializados, al punto de ser considerados parte del núcleo familiar.

Aunque ya no continuarán el proceso administrativo ante el Consejo Nacional de Áreas Protegidas (Conap), decidieron dar a conocer su versión para explicar cómo se originó la tenencia de los felinos y los intentos que realizaron para regularizar su situación.

De acuerdo con la familia, tanto la tigresa Ami como el león Ale nacieron en Guatemala y provienen de una pareja de felinos perteneciente a una colección privada de fauna debidamente registrada ante el Conap.

Posteriormente, los animales fueron incorporados a una nueva colección registrada; sin embargo, al momento de autorizarla, la entidad incluyó una prohibición para agregar este tipo de especies, lo que —según su relato— dejó a los felinos sin registro durante varios años, pese a que continuaron recibiendo alimentación especializada, atención veterinaria y condiciones adecuadas.

Ante la imposibilidad de regularizar administrativamente su situación, la familia asegura que optó por solicitar una entrega voluntaria al Conap el 14 de octubre de 2025, con el fin de evitar una exposición mediática y bajo el argumento de que no se configuraba delito, al tratarse de animales exóticos nacidos en territorio nacional.

El 23 de octubre del 2025, personal del Conap realizó una inspección en la finca, en la que —según indican— se constató el buen estado físico de los felinos, las condiciones de los recintos y su dieta, informe que quedó incorporado en el expediente administrativo.

No obstante, la familia señala que, pese a ese proceso en curso, el Conap presentó una denuncia el 10 de noviembre de 2025 ante el Ministerio Público (MP) por un posible caso de tráfico ilegal de flora y fauna.

Como resultado, el 29 de diciembre recién pasado se ejecutó un allanamiento con acompañamiento de la División de Protección a la Naturaleza (Diprona). Según su versión, durante la diligencia el fiscal concluyó que no se configuraba delito penal y que no había sido informado previamente sobre el trámite de entrega voluntaria, lo cual —afirman— habría evitado la denuncia.

Finalmente, tras constatar la existencia del proceso administrativo, se acordó concretar la entrega voluntaria el 7 de enero de 2026.

La familia rechaza que se haya tratado de un “rescate” y niega que los animales hayan permanecido bajo resguardo policial, como —aseguran— fue difundido en algunas publicaciones oficiales.

Desde su postura, cuestionan la forma en que se manejó el caso, señalan omisiones de información por parte del Conap y critican la difusión de versiones que consideran inexactas.

Añaden que, en su memorial de entrega voluntaria, “se les propuso al Conap que los animales fueran remitidos a una colección registrada con autorización para tener esa clase de felinos, con el objeto de que el actual propietario y la familia pudieran continuar teniendo contacto con ellos, ya que los quieren como parte de su familia”.

Sin embargo, indican que el traslado se realizó a una colección privada en Huité, Zacapa, sobre la cual aseguran no contar con información detallada sobre su administración ni las condiciones de los recintos.

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Por su parte, el Conap sostiene que actuó conforme a sus atribuciones legales. Luis Pedro Peñate, asesor jurídico del Conap en la región oriente, explicó el 7 de enero que el traslado se realizó en coordinación con Diprona y el Ministerio Público, como resultado de una denuncia presentada por el Ministerio de Salud Pública y Asistencia Social, la cual fue trasladada al Ministerio de Ambiente y posteriormente al Conap.

Detalló que, por competencia territorial en El Progreso, la Dirección Regional Oriente estuvo a cargo del traslado voluntario del león y la tigresa hacia una colección de fauna debidamente inscrita, donde permanecerán de forma temporal bajo supervisión veterinaria, con seguimiento de técnicos de vida silvestre.

De acuerdo con información publicada por el Ministerio Público el 29 de diciembre, la Fiscalía de Delitos contra el Ambiente en Zacapa, en coordinación con el fiscal regional metropolitano, realizó una diligencia de allanamiento, inspección y secuestro de evidencia en un inmueble ubicado en San Antonio La Paz, El Progreso.

Durante la diligencia fueron localizados un tigre y un león en posesión del propietario, quien no contaba con los permisos ni licencias correspondientes, por lo que ambos ejemplares fueron entregados de manera voluntaria a las autoridades competentes. El MP indicó que, debido al alto riesgo que implica el traslado, la movilización de los animales se programó para los primeros días de enero, bajo estrictas medidas de seguridad.

La entidad añadió que el inmueble quedó bajo resguardo de la División de Protección a la Naturaleza (Diprona), como parte del seguimiento del caso.

ESCRITO POR:

Sandy Pineda

Periodista de Prensa Libre especializada en política y temas sociales con 7 años de experiencia. Parte del programa International Women's Media Foundation (IWMF) en 2019, y del proyecto Ciclos de Actualización para Periodistas (CAP) 2023.