Justicia

Capturan a “Tiburón” por acoso a menor en Retalhuleu; expertos lo califican de conducta misógina y delito

Una adolescente de 16 años denunció acoso sexual en Retalhuleu, lo que derivó en la captura de un colombiano de 21 años, señalado por realizar insinuaciones de índole sexual.

Durante el programa Impacto Directo, de Guatevisión, analistas abordaron la captura de Juan “N”, de 21 años, de nacionalidad colombiana, señalado de acosar sexualmente a una menor de 16 años en la colonia Villas del Pedregal, zona 6 de Retalhuleu. El caso se originó cuando la víctima solicitó auxilio a agentes de la Policía Nacional Civil (PNC), quienes dieron seguimiento y efectuaron la detención. Los expertos explicaron las implicaciones legales, sociales y probatorias de este tipo de hechos.

Una adolescente de 16 años pidió ayuda a agentes policiales al ser víctima de acoso sexual por parte de un hombre mayor. Según la información oficial, los agentes atendieron la denuncia y capturaron a Juan “N”, quien es señalado de realizar insinuaciones de índole sexual en repetidas ocasiones.

El hecho ocurrió en la colonia Villas del Pedregal, zona 6 de Retalhuleu, donde la menor acompañó a los agentes para sustentar la denuncia contra el sospechoso, quien ahora enfrentará un proceso judicial.

Delito y sanciones, según analistas

Durante el programa, un analista explicó que estos hechos “encuadran el delito 173 bis del Código Penal como una agresión sexual”.

Añadió que se trata de “todos aquellos actos con fines eróticos que no constituyen delito de violación pero que tienen un fin erótico”.

El experto detalló que expresiones verbales con contenido sexual también son punibles: “Decirle a una mujer palabras obscenas o haciendo alusión a sus partes sexuales es un delito”, el cual puede ser sancionado “hasta con cinco años de prisión”.

Además, indicó que este tipo de conductas incluye situaciones cotidianas:

Esos famosos piropos pueden encuadrar muy bien”, así como el contacto físico no consentido, que “puede interpretarse jurídicamente como una agresión sexual”.

Impacto en las víctimas y dificultad para denunciar

Sobre el impacto en las víctimas, una panelista señaló que este tipo de agresiones genera temor: “Lo primero que uno siente es miedo”, seguido de “impotencia, frustración y vulnerabilidad”.

Expertos señalan que el acoso genera miedo, vulnerabilidad y es difícil de probar sin evidencia directa. (Foto: Prensa Libre, Guatevisión, Impacto Directo).

También afirmó que estas conductas no deben minimizarse: “No es un piropo, es una ofensa misógina”, que denigra a la mujer y afecta su seguridad.

Los analistas coincidieron en que uno de los principales retos es la prueba del delito. “El gran problema es cómo probarlo”, indicaron, al señalar que muchas veces depende de grabaciones u otros medios de evidencia.

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ESCRITO POR:

Erick Gutiérrez

Periodista de Prensa Libre con tres años de experiencia en periodismo impreso, digital y multimedia. Fotógrafo e integrante del equipo de Inmediatez y Tendencias.