Unas 100 preguntas esperan a la ministra de Educación en interpelación de Aldo Dávila

Cobros ilegales en colegios, retraso en la emisión de títulos y en salarios de maestros son algunos de los señalamientos contra la ministra Claudia Ruíz.

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El departamento de Comunicación Social del Mineduc no fijó una postura por los señalamientos contra su titular Claudia Ruíz, que le costó una interpelación prevista para el 24 de febrero. Fotografía: Prensa Libre.
El departamento de Comunicación Social del Mineduc no fijó una postura por los señalamientos contra su titular Claudia Ruíz, que le costó una interpelación prevista para el 24 de febrero. Fotografía: Prensa Libre.

Para este 24 de febrero programó la Junta Directiva del Congreso la interpelación a Claudia Ruíz, ministra de Educación, la funcionaria es señalada por el diputado de oposición, Aldo Dávila.

El congresista afirma que son, al menos, cinco los eventos que motivaron el juicio político contra Ruíz, debido a que la ministra decidió no asistir a invitaciones y citaciones hechas por el diputado.

De la misma manera el equipo de Comunicación Social del Ministerio de Educación (Mineduc), no emitió una postura ante cada uno de los señalamientos y rumores que rodean las últimas acciones de Ruíz como ministra.

Analistas políticos estiman que la cartera enfrentó un reto sin precedentes por tener que coordinar métodos de enseñanza a distancia debido a la pandemia, pero hubo grandes oportunidades que fueron desaprovechadas.

Por ejemplo no se repararon cientos de escuelas dañadas cuando los niños y adolescentes estaban en casa, según una de las observaciones hechas por el Instituto de Problemas Nacionales de la Universidad de San Carlos (Ipnusac).

Pero junto a esa oportunidad fallida por reparar la infraestructura educativa que también comparte el analista independiente Alejandro Quinteros, también existe un desconocimiento en la calidad educativa.

La desigualdad de nuestro país hace que pocos tengan acceso a una computadora e internet, por lo que aseguran sería valioso que se mida la calidad educativa durante la administración de Alejandro Giammattei.

A finales del 2021 hubo otro señalamiento que opacó todavía más las dudas del funcionamiento educativo y el rol del Mineduc, y fue por la poca transparencia en una negociación a un pacto colectivo.

Dávila afirma que son muchas las dudas contra Claudia Ruíz y su ministerio, pero durante la interpelación esperan obtener respuesta de al menos cinco eventos que califican como lamentables en la educación de Guatemala.

Cobros ilegales

Denuncias ciudadanas que recibió el diputado advierten de una serie de cobros indebidos en establecimientos educativos privados, muchos ocurridos en 2020 y 2021 sin que aparentemente el Mineduc hiciera algo al respecto.

“Desde el pago de bus cuando las clases son virtuales; cobro de uniforme, vuelvo y repito que las clases son virtuales; algunos implementos como papel, hojas y otros insumos cuando no son necesarios; también bonos que cobran a inicios, mediado y cierre de ciclo escolar justificados en que son para el pago de aguinaldo y bono 14 del personal educativo”, refirió el interpelante.

Alumnos sin títulos

Un segundo evento detalla la queja social de 208 jóvenes que se graduaron como maestros de educación física en 2018,  a más de tres años el Mineduc ha sido incapaz de entregarles el título a nivel medio.

El diputado afirma que existe otro número similar de afectados de la promoción 2019, pero junto al retraso de títulos tampoco se cumplió con el ofrecimiento de darles a los estudiantes empleos en escuelas públicas.

“El Mineduc no está asumiendo los costos y las responsabilidades a las que se comprometió. Los jóvenes no reciben ni su cartón (su título a nivel medio) ni los contratan, no tienen ni siquiera el documento que respalde su preparación para que salgan y busquen una oportunidad de empleo”, señaló.

Seguro escolar

El tercer evento tiene relación con el seguro escolar, uno de los programas que el Gobierno de Giammattei ha destacado como uno de los grandes logros a nivel educativo.

Dávila asegura que al pedir información a los números oficiales no le han dado respuesta, además que el manejo de esos recursos parece no estar claro para el congresista.

“El seguro está siendo cubierto desde enero y ya se están haciendo los pagos pero nadie responde, no se saben los criterios que utilizaron para elegir la aseguradora ni se sabe cuántos niños se cubrieron el año pasado ni las proyecciones para este”, indicó el diputado.

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Sin salarios

Otra queja ciudadana que recibió el diputado advierte que 25 mil maestros, a mediados de febrero, no habían recibido los pagos de sus honorarios relativos a enero.

“No les han pagado a 25 mil maestros el salario de enero y eso queremos saber, por qué no les pagaron y cuando lo hicieron o lo harán porque ellos dicen que en otros años si les han pagado puntual”.

Niñas en manifestación

Tras el anuncio de la interpelación la ministra desarrolló un evento público con niñas, que a criterio del diputado por el contexto del covid-19 fue arriesgar la vida de las menores de edad.

“Le vamos a solicitar documentos del permiso de los padres, y si es así que le caiga a los padres por prestar a sus hijas a una manifestación masiva de niñas que evidentemente por las edad no están vacunadas, usar a la niñez así es algo deplorable”.

Herramienta política

El diputado estima que todo lo anterior le ha levantado muchas dudas, “iban a ser 50 preguntas básicas pero muy probablemente lleguemos a 75 o hasta a 100”.

Quinteros estima que no hay una cantidad de preguntas promedio, pero más que tener un número excesivo de interrogantes es necesario que cada pregunta sea directa.

“El problema actualmente es que cuando hacen las preguntas las formulan muy generales, los ministros no van preparados, llevan información no precisa y se pierde el tiempo en unas pocas preguntas”, explicó.

Geidy de Mata, del Ipnusac, comparte ese punto de vista y estima primordial que se haga una interpelación responsable, ya que los antecedentes del uso de esta herramienta no son los mejores.

“Cuando no se le da un seguimiento a los temas que motivaron una interpelación no pasa a más, no se genera un efecto en la cartera más que solo el hecho que un ministro y parte de su gabinete atienda las inquietudes del Congreso que no coinciden en una mejor toma de decisiones del ministerio”, puntualizó.

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Gabinete en la mira

Los primeros ministros de Gimmattei en ser interpelados fueron Raúl Romero, de Desarrollo Social, y el extitular de Gobernación, Gendri Reyes.

Actualmente está en desarrollo el juicio político de Alberto Pimentel, titular de Energía y Minas y sigue pendiente la interpelación al ministro de Cultura y Deportes,

Quedaron sin efecto otras dos interpelaciones. La primera contra el ministro de Comunicaciones que fue retirada por los interpelantes, ya que el funcionario debía de salir de Guatemala por temas de salud.

La segunda fue a la anterior ministra de Salud, Amelia Flores, quien renunció antes de ser cuestionada ante el Pleno de diputados.

La nueva ministra en lista de interpelación es Claudia Ruíz, y pese a lo extenso de los señalamientos no fue posible que su departamento de Comunicación Social emitiera una postura pese a que fue solicitada.