Un fin de semana para los amantes de la lectura

Quetzaltenango

Este fin de semana Quetzaltenango es la sede de la Feria Internacional del Libro (FIL) Xela, un evento que ofrece talleres, presentaciones de libros, conversatorios, así como la venta de diversas obras literarias, la sede es Casa No´j y todas las actividades son gratuitas, el propósito de los organizadores es promover la lectura.

Las alianzas artísticas como resistencia

Opinión

Muy callados han estado los gremios artísticos. O andan muy en sus cosas los escritores. Por el contrario, estruendosos resultan los que aprovechan la pasividad para imponer su agenda. Puede que haga falta alianzas que reviertan o, por lo menos, muestren abiertamente su resistencia al pacto de los corruptos. No hablo de unidad gremial, lo cual sería imposible. Nunca estaremos unidos como ciudadanos. Aun si fuésemos amigos —ya no digamos si no lo somos— no coincidiríamos en gustos ni necesidades, ni en formas de pensamiento político, religioso, deportivo, literario, ni siquiera en la manera de entretenernos. Es como vivir todos revueltos en una casona que solo tiene un sanitario, una librera, un control de televisión y un patio. Eso sería un infierno. A decir verdad, el país es esa casona. Y en esa casona unos pocos imponen las normas de convivencia, a conveniencia. Hemos permitido que tengan el control, las llaves del comedor, el derecho de patio y el de piso. El Cacif, el ejército, el gobierno de Guatemala se aprovechan del silencio gremial y echan llave.

Inocencia, idea natural del hombre

Opinión

Como mecanismo de defensa en contra del sentimiento de culpa (que la sociedad nos inculca desde la infancia, a fin de que cumplamos de manera satisfactoria con ella, olvidándonos un poco de nosotros mismos) surge, en el humano, la idea de su inocencia y como dice Camus “Todos somos casos excepcionales. ¡Todos queremos apelar a algo!” Y para mantener incólume nuestro narcisismo, que en última instancia trata de defender la integridad de nuestro agredido yo, nos declaramos no solamente inocentes, sino víctimas infelices de las circunstancias atroces que nos han llevado a cometer tal o cual desacato. Y entonces vienen las reclamaciones y apelamos iracundos porque se nos haga justicia y se castigue despiadadamente a aquéllos que sentimos nos han hecho daño.