Un suicidio derivado de malicia e ignorancia

Opinión

El doloroso y lamentable suicidio del doctor Jesús Oliva Leal, en el interior del Mariscal Zavala, es un hecho trágico derivado de la malicia y de la ignorancia de los integrantes del sistema jurídico nacional. Tanto el MP como la Cicig, la Procuraduría General de la Nación, la Fiscalía contra la Impunidad (Feci) y las judicaturas vinculadas están obligados por un sentimiento de humanidad ausente hasta ahora a siquiera pedir disculpas públicas a la familia de la víctima, porque si bien no son culpables del hecho, sí comparten la responsabilidad. Por ejemplo, algunos de los fiscales relacionados con algunos de esos casos sensibles o en potencial riesgo deberían hacerlo.  La pregunta por responder es simple: ¿quién es el responsable de crear las condiciones para esa desesperada decisión de quitarse la vida?