Serpiente entra al hospital
Desde la ventana del hospital la ciudad se mira mucho más radiante de lo que en realidad es. Como una de esas pantallas de alta definición: los azules se ven más azules; los verdes, más verdes, y los techos siguen oxidados, ruinosos, pero para quien está confinado por situación de enfermedad o violencia, hasta románticos y nostálgicos parecen.