Salud y Familia
Proteínas en el desayuno guatemalteco: por qué son clave para la nutrición diaria
El desayuno guatemalteco, caracterizado por alimentos como el huevo, frijol, lácteos y carnes, ha sido destacado por especialistas por su aporte de proteínas de calidad, un elemento clave que cobra relevancia ante las nuevas recomendaciones nutricionales internacionales.
El desayuno guatemalteco tradicional aporta proteínas importantes en la alimentación. (Foto Prensa Libre: Freepik)
El desayuno guatemalteco ha sido destacado por sus aportes en proteínas. Las proteínas pueden ser de origen animal o vegetal. Las de origen animal (carne, huevo, lácteos) contienen cadenas completas de aminoácidos, por lo que se absorben mejor. Las vegetales (frijol, soya, garbanzos, quinoa) no contienen la cadena completa, pero pueden complementarse.
La Gremial de Avicultores, la Gremial de Lácteos y Derivados y la Gremial de Embutidos y Carnes Elaboradas, adscritas a la Cámara de Industria de Guatemala, organizaron el evento “Día del Desayuno Chapín” con el propósito de promover las proteínas que forman parte de la dieta de las familias guatemaltecas y de una alimentación cercana a la población.
Esta iniciativa nace de un cambio en la pirámide nutricional en Estados Unidos durante el 2026, el cual otorga un énfasis más visible al consumo de proteína de calidad dentro de la alimentación diaria, explica Wilfredo Fernández, director ejecutivo de la Gremial de Lácteos y Derivados.
Juan Alfonso Revenga Frauca, director experto del Grado de Nutrición Humana y Dietética de la Universidad Internacional de Valencia, y José Miguel Soriano del Castillo, catedrático de Nutrición y Bromatología del Departamento de Medicina Preventiva y Salud Pública de la Universitat de València, describen en un artículo en The Conversation que estas nuevas Guías Alimentarias 2025–2030 cambiaron su representación gráfica. Esta rompe con MyPlate (guía representada en forma de plato y vigente desde el 2010) y con cualquier propuesta piramidal típica, desde sus orígenes en 1992 hasta sus evoluciones. Su actual plasmación es una suerte de pirámide invertida que crea una recomendación de más a menos, entre los alimentos más recomendados, en la parte superior, y los menos, abajo.
MyPlate, por ejemplo, divide un plato en cinco grupos: la mitad con frutas y verduras, y la otra mitad entre granos (preferiblemente integrales) y proteínas, acompañado de un lácteo.
Guatemala también cuenta con su propia manera de representar las recomendaciones alimentarias, destacadas en la conocida olla nutricional, menciona la nutricionista Estefani Soto. En este caso, las proteínas y lácteos se recomiendan de una a dos veces por semana, y se da más énfasis a los carbohidratos y granos, así como a frutas y vegetales que se consumen a diario.
Para Revenga y Soriano explica que en la gráfica de Estados Unidos recomienda no superar el 10 % del valor calórico total con las grasas saturadas. "En la pirámide, los cereales integrales son los más perjudicados. Sin embargo, cuando se comparan las raciones/día propuestas con las raciones de los alimentos más destacados resultan ser idénticas: entre 2 y 4 porciones", detallan.

Otra anotación que hacen es que las legumbres no aparecen en la representación gráfica a pesar de su papel central en los patrones dietéticos saludables.
La nutricionista Estefani Soto explica que cuando se habla de proteínas, muchas personas piensan únicamente en los músculos. Sin embargo, su función es mucho más amplia:
- Forman y mantienen los músculos y tejidos.
- Ayudan a acelerar reacciones químicas en el cuerpo (enzimas), facilitando procesos como la digestión.
- Participan en el transporte de sustancias, como la hemoglobina en la sangre.
- Forman anticuerpos que protegen contra virus y bacterias.
- Algunas hormonas, como la insulina, son proteínas y regulan procesos metabólicos.
- Contribuyen al almacenamiento de nutrientes como el hierro.
"En resumen, las proteínas no solo construyen músculo, sino que participan en casi todos los procesos vitales del organismo", dice la nutricionista Soto, también comenta que las proteínas constituyen aproximadamente entre el 16 % y el 20 % del peso corporal, por lo que es importante dimensionar su relevancia en nuestra composición, agrega.
¿Qué hace que destaque un desayuno guatemalteco?
La nutricionista Blanca Susana Méndez, supervisora de práctica de la industria de alimentos en la Licenciatura en Nutrición de la Universidad Rafael Landívar, comenta que el desayuno guatemalteco tiene la ventaja de incluir alimentos naturales, como el frijol, una leguminosa que proporciona gran cantidad de fibra dietética y es un carbohidrato complejo.
Otro de los alimentos destacados es el huevo, que proporciona beneficios por su contenido de proteína y micronutrientes.
También se puede incluir vegetales, hierbas y frutas en este tiempo de comida, agrega Méndez.
“Al incluir proteínas en la alimentación se recomienda hacer ejercicio, y por eso promovemos también su consumo en el deportista para ayudar al desarrollo muscular”, dice Méndez.
La nutricionista señala que se deben consumir proteínas en la proporción adecuada, ya que un exceso o una deficiencia puede afectar su absorción. Explica que muchas veces se consumen en poca cantidad y no se alcanza el requerimiento, o en exceso, lo cual rompe el equilibrio con los demás macronutrientes y afecta su aprovechamiento.
Por su parte, Soto complementa compartiendo que en personas sanas, consumir proteína dentro de las recomendaciones no representa un riesgo renal. Solo en casos de enfermedad renal diagnosticada, el consumo de proteína debe ser controlado por profesionales de salud.

¿Y si no desayuno?
Si no se tiene el hábito de desayunar, es importante considerar que han pasado entre seis y ocho horas de ayuno desde la cena. No hacerlo o consumir alimentos poco nutritivos puede impedir alcanzar entre el 20% y el 25% del requerimiento energético que proporciona este tiempo de comida, comenta Méndez.
Las especialistas consultadas agregan que es indispensable incluir alimentos naturales y evitar aquellos con muchos colorantes y aditivos que pueden ser dañinos para la salud, así como cuidar el consumo de azúcar.
La hidratación también es importante, ya que el agua mejora la absorción de nutrientes. Se recomienda consumir entre uno y dos litros diarios de agua, agrega Méndez.
Méndez comenta que es importante no abusar del consumo de proteínas, sino lograr un equilibrio con el resto de alimentos.

