Mal karma

Los funcionarios del actual go- bierno siguen empeñados en convertir a Guatemala en país minero, cueste lo que cueste. Les importa un bledo que la mayoría de la población no quiera minería metálica, como lo han demostrado varias encuestas serias. Les tiene sin cuidado que todas las poblaciones que están en áreas concesionadas para la explotación minera hayan manifestado su rotundo rechazo por medio de consultas y hayan asumido la posición de resistencia. Ni siquiera el hecho de que la minería metálica se haya convertido en uno de los mayores focos de conflicto social les inmuta. Para ellos —y sus socios en este negocio— lo único importante es obtener más recursos.