Cambios en el gabinete abren espacio a posibles movimientos electorales, afirman analistas
El regreso de Patricia Orantes al Congreso y la posibilidad de que Jonathan Menkos deje el Ministerio de Finanzas para presidir el Banco de Guatemala, abren un nuevo período de cambios en el gobierno de Bernardo Arévalo, que, según analistas, podría extenderse a otros funcionarios con aspiraciones electorales.
El presidente Bernardo Arévalo afirmo que el próximo 1 de septiembre se estará designando al susituto de la ministra de Ambiente, Patricia Orantes, quién renuncio al frente de la cartera para retomar su cargo como diputada en el Congreso. (Foto Prensa Libre: Erick Ávila).
Nuevamente el Organismo Ejecutivo se prepara para realizar cambios en una de sus carteras, luego de que el presidente Bernardo Arévalo confirmara que el próximo 1 de septiembre asumirá el nuevo titular del Ministerio de Ambiente en sustitución de Patricia Orantes, quien dejará el cargo para regresar al Congreso como diputada.
También se menciona la posible salida, en septiembre, del ministro de Finanzas Públicas, Jonathan Menkos, quien podría ser designado como presidente del Banco de Guatemala (Banguat), en sustitución de Álvaro González Ricci, quien finaliza su período de 5 años el día 30 de ese mismo mes, y que también pasó de ser titular de la cartera del Tesoro a presidente del Banco Central, designado entonces por Alejandro Giammattei.
Sobre la posible designación de Menkos al frente del Banguat, el presidente Bernardo Arévalo afirmo el pasado miércoles, durante la reactivación de los trabajos del puente Ch’utb’al, antes denominado Belice 2, que “la decisión del nuevo presidente del Banco de Guatemala será anunciada oportunamente”, evitando así dar algún comentario al respecto.
Según indica el politólogo Cristhians Castillo, del Instituto de Análisis e Investigación de los Problemas Nacionales de la Universidad de San Carlos de Guatemala (Ipnusac), la percepción ciudadana ante los cambios que suceden en el gabinete del presidente Bernardo Arévalo “es rotundamente negativa”.
Los guatemaltecos, según afirma, “no visualizan una reingeniería para mejorar la gestión pública, sino un claro síntoma de oportunismo político y una preocupante muestra de que los funcionarios están más interesados en asegurar su permanencia en el poder que en resolver las graves crisis nacionales”.
Castillo subraya que la población percibe una “incapacidad absoluta” por parte del Ejecutivo para ejecutar políticas efectivas, sumada a una “completa indolencia” del mandatario ante problemas como el alza de la canasta básica, la inseguridad y el flagelo de la desnutrición infantil.
“Mientras se retiraron Q35 millones del combate a la desnutrición, el gobierno gastó casi Q2 mil 600 millones en un subsidio a hidrocarburos que es completamente inefectivo para el ciudadano de a pie, esta contradicción entre la búsqueda de prebendas y la incapacidad de gobernar alimenta la indignación y el desencanto del ciudadano”, afirmó.
También explica que estos movimientos en el Ejecutivo “no son fortuitos”, sino que responden a la lógica interna de la facción “semillista”, que, según indica, está integrada por “gente que saltó de las oenegés a la política luego del 2015”, y que ahora busca, ante todo, “no dejar de disfrutar de las mieles del poder público”.
“Su objetivo es mantenerse vigentes como nueva clase política, y para ello utilizan el servicio público como trampolín hacia cargos de elección popular o hacia posiciones estratégicas” aseguró Castillo.
Salida de Orantes tiene una motivación
A criterio del politólogo Renzo Rosal, estos cambios no deben verse “como un relevo forzado” por una crisis de gestión, sino más bien “como movimientos estratégicos” ya pactados. En el caso de Orantes, Rosal comenta que su salida del Ministerio y su regreso al Legislativo son motivados por intereses políticos en la búsqueda de su reelección como diputada.
“El cambio no tiene nada que ver con la necesidad de cambiar su calidad de ministra con un relevo, sino básicamente, con su interés particular de regresar al Congreso y al regresar está en la línea con mayores posibilidades de buscar su reelección”, afirmó.
Rosal también asegura que la llegada y las decisiones de Orantes en el Congreso estarán mucho más ligadas a la línea del emergente partido Raíces, la facción que se separó del grupo más conservador que encabeza José Carlos Sanabria.
En este aspecto también coincide Jahir Dabroy, coordinador y experto en temas sociopolíticos de la Asociación de Investigación y Estudios Sociales (Asíes), quien consideró que la llegada de Orantes al Congreso también estará enfocada en impulsar la aprobación de la iniciativa de la Ley de Aguas presentada a inicios de agosto. En cuanto al ámbito político electoral, Dabroy va más allá, al considerar que Orantes puede posicionarse como una figura con miras a la presidencia de la República.
“Ella podría liderar el tema – ley de aguas – dentro del Congreso con total conocimiento de causa, porque fue la principal responsable que presentó el tema por parte del Ejecutivo al Congreso. A eso hay que sumarle que se hace mención, que podría ser una de las opciones presidenciales para 2027, posiblemente por el partido Raíces”, señaló Dabroy.
La aún ministra de Ambiente, Patricia Orantes, afirmo durante una entrevista radial que “efectivamente” presentó su renuncia al presidente Bernardo Arévalo quién la hizo publica el pasado miércoles.
Orantes afirmo con el presidente Bernardo Arévalo mantiene una relación “de absoluta confianza” y que junto al mandatario ha venido trabajando desde hace 10 años en el movimiento Semilla.
“Ha sido una transición muy suave y no tengo nada más que agradecimientos para el presidente por habernos respaldado para levantar el tema ambiental”, afirmo Orantes, quién aseguro que desde el congreso continuará trabajando para lograr la aprobación de la Ley de Aguas, así como en el rescate de los bosques y crear las condiciones para “descontaminar” al país de la basura y convertir el sistema de licencias ambientales en una herramienta que sea efectiva para la protección de la naturaleza, ya que este era utilizado como una “herramienta de corrupción”.
En cuanto a su futuro y aspiraciones políticas no abordo el tema.
Sobre la posible salida de Menkos
Sobre la posible salida de Jonathan Menkos del Ministerio de Finanzas para presidir el Banguat, Rosal considera que esta posibilidad “genera incertidumbre en el sector financiero privado”. El experto advierte que los banqueros ven con “reticencia el perfil estatista" del funcionario.
"Si, me refiero a la banca privada en concreto, creería yo que habría cierta reticencia de esos actores de considerar al ministro Menkos como muy estatista, y eso les genera un poquito de ruido”, afirmó.
Sin embargo, Rosal sugiere que este movimiento podría ser un "canje estratégico” en el que Menkos estaría al frente del Banco de Guatemala, mientras que un actor de confianza del sector financiero podría llegar tanto a la Superintendencia de Bancos (SIB), como a la Intendencia de Verificación Especial (IVE), lo que calmaría las preocupaciones del sector privado, tomando en cuenta que “los tres puestos van muy ligados”, aseguró.
El caso de Jonathan Menkos es "paradigmático", afirmó Castillo, ya que describe su regreso al Banco de Guatemala como “el enrosque natural”, pues ya había sido empleado de esa institución antes de fundar el Instituto Centroamericano de Estudios Fiscales (Icefi).
“Ahora ocupará un asiento en la Junta Monetaria, un espacio clave para definir la política económica del país, lo que evidencia un movimiento calculado para no perder influencia durante cinco años, que es el tiempo que dura el cargo”, explicó Castillo.
En este caso, Dabroy también considera que su eventual paso al Banguat es una práctica normal y que también se han visto designaciones de este tipo en otros gobiernos.
“Lo que conocemos nosotros es que es una práctica más o menos normal, por así decirlo, que luego de que cumple su gestión un ministro en el Ministerio de Finanzas Públicas suele ser la carta que se apoya desde el Ejecutivo para llegar al Banco de Guatemala, lo cual no llega a sorprendernos tampoco el asunto”, aseguro.
Movimientos y renuncias con miras electorales
Según explican los expertos consultados, la salida del gabinete de Patricia Orantes y un eventual nombramiento de Jonathan Menkos al frente del Banguat serían el inicio de una serie de movimientos y renuncias de otros ministros y funcionarios públicos de diferentes carteras y entidades que buscarían optar a cargos de elección popular durante las elecciones generales que se realizarán en el 2027.
“Una motivación es el interés de postularse a cargos de elección popular el otro año y como la ley lo indica, pues tienen que renunciar y ahora el Tribunal Supremo Electoral lo volvió a recordar. Digamos, que si quieren renunciar lo tienen que hacer pronto”, aseguró Renzo Rosal.
“Algunos van a buscar puestos de elección popular, insisto, ya sea en Raíces o con cualquier otro partido, porque han experimentado los beneficios que da el pertenecer a la clase política, una clase política desastrosa, hay que decirlo” indicó Cristhians Castillo.
Desde el 14 de enero del 2024 hasta la presente fecha, en agosto del 2026, el gobierno del presidente Bernardo Arévalo ha relevado a 39 funcionarios, incluida Patricia Orantes, entre ministros, viceministros y secretarios de los ministerios y secretarías del Ejecutivo.
A la fecha, el Ministerio de Comunicaciones, Infraestructura y Vivienda (CIV) es el que ha tenido más relevos. La actual ministra, Norma Zea, es la cuarta persona al frente de la cartera desde que inició el actual gobierno.



