Editorial

NOTAS DE Editorial

Las nuevas tendencias turísticas globales apuntan a una mayor competitividad de destinos que ofrezcan espacios abiertos, riqueza natural, histórica y arqueológica, que son los tesoros que Guatemala posee.
Nunca debe entenderse la exhortación a abordar el tema digital como un aval a la censura, control o vigilancia intrusiva desde el Estado. Todo lo contrario: garantizar los derechos ciudadanos como la Libertad de Emisión del Pensamiento, Libertad de Empresa y Libertad de Acción deben ser las premisas fundamentales para la generación de una norma tecnológica moderna y democrática.
Ningún gobierno puede por sí solo acabar con la desnutrición, y por eso es sintomático que los candidatos y aún los funcionarios electos invoquen el tema como prioridad o más bien como pretexto para conmover y arrancar aplausos.
Manifestaciones como la música, el cine y la misma comunicación digital se ven enriquecidas cuando hay lecturas variadas.
Suficientes tragedias han ocurrido en el país como para que los gobernantes de turno sigan haciéndose los desentendidos o los asustados cuando llega el momento de un desastre.
Parte de las visiones de solución pasan también por generar trayectos seguros y normativas que estimulen la locomoción pedestre o en bicicleta.
El fortalecimiento del sector bancario y cooperativista en cuanto a la provisión de créditos es una buena noticia incluso para la gobernanza, pues se cierra el paso a bandas ilegales que supuestamente “prestan” pero en realidad extorsionan a los recipiendarios.
El peligro de infiltración de dinero ilícito es mayor que nunca.
Fueron varios los medios a los cuales se les recriminó la publicación del insulto gestual y se les negó la acreditación. Luego se les entregó a algunos, pero la exclusión sigue para Prensa Libre y Guatevisión.
La violencia es multifactorial y en ella intervienen afanes delictivos, emociones descontroladas, ingesta de alcohol o drogas, irrespeto a la ley e incluso la percepción de impunidad.