Editorial
NOTAS DE Editorial
Como Patrimonio Cultural de la Humanidad, Antigua Guatemala es mucho más que un pueblo o un distrito comercial, es un símbolo de identidad, un mosaico de encuentro multicultural en evolución y una insustituible máquina del tiempo que desafía a los siglos pero que necesita ser protegida cada día.
El debate político sigue pobre por falta de bases intelectuales y convicciones axiológicas. La politiquería le tiene pavor al acuerdo interpartidario de prioridades comunes porque entonces se queda sin mentiras para vender.
Petapilla es la premonición de la vulnerabilidad de decenas de puentes en el país.
La incidencia del narcotráfico, crimen organizado y bandas dedicadas al contrabando y trata de personas es innegable. En general, constituye una amenaza para municipios fronterizos, a causa de los incontables pasos ciegos y la desigual presencia representativa de los tres poderes del Estado.
El impacto de la pobreza, el desempleo, la pérdida de cultivos por factores climáticos y la desnutrición crónica amenazan constantemente la mejora de indicadores en Guatemala.
Si los aguaceros destruyen diez o mil hectáreas de cultivos de maíz, frijol o legumbres es a todas luces relevante la recopilación, difusión y análisis de datos para prever una posible crisis alimentaria o la necesidad de adquirir contingentes de reserva a fin de atajar una eventual carestía. Y en el caso de los sucesos criminales como asaltos, secuestros, extorsiones, asesinatos o femicidios es ineludible la necesidad de dar seguimiento a sus caídas o auges.
Es inconstitucional la censura policial sobre sus registros de sucesos, puesto que vulnera varias garantías ciudadanas.
Los niños y jóvenes suelen ser quienes mejor comprenden las consecuencias de tirar una bolsa de basura por la ventanilla, de cazar especies en peligro de extinción o de las emanaciones vehiculares sin control.
Se viene en un semestre el proceso electoral, conducido bajo una ley parchada e incompleta, por un Tribunal Supremo Electoral que no genera la suficiente confianza y que parece estar más al servicio de partidos que de ciudadanos.
La disposición, transporte y tratamiento de desechos sólidos también deben evolucionar de inmediato, puesto que la contaminación generada por los mismos proviene de los vertederos y de los rellenos sanitarios.