Editorial

NOTAS DE Editorial

El fortalecimiento del sector bancario y cooperativista en cuanto a la provisión de créditos es una buena noticia incluso para la gobernanza, pues se cierra el paso a bandas ilegales que supuestamente “prestan” pero en realidad extorsionan a los recipiendarios.
El peligro de infiltración de dinero ilícito es mayor que nunca.
Fueron varios los medios a los cuales se les recriminó la publicación del insulto gestual y se les negó la acreditación. Luego se les entregó a algunos, pero la exclusión sigue para Prensa Libre y Guatevisión.
La violencia es multifactorial y en ella intervienen afanes delictivos, emociones descontroladas, ingesta de alcohol o drogas, irrespeto a la ley e incluso la percepción de impunidad.
Los planes de ordenamiento territorial, más conocidos por sus siglas, POT, han motivado controversias, disputas y no pocos conflictos, ya sea por intereses, mala comunicación o divorcio respecto de factores culturales y comunitarios. Pero esto no quiere decir que sean malos o dañinos, sino todo lo contrario.
El manejo transparente de recursos y el carácter apolítico del Intecap son factores fundamentales para su prolongada existencia, en constante evolución y con un compromiso de excelencia.
Es vano repetir los nombres de diputadas, exdiputadas y excandidatas que pervirtieron una norma noble y la tornaron en arma contra la sociedad.
Nuevamente las críticas se centran en la falta de avances en las libertades democráticas del régimen encabezado por Miguel Díaz-Canel, gobernante que ha endurecido la represión, sobre todo contra jóvenes participantes de las multitudinarias jornadas de protesta y reclamo de derechos ciudadanos ocurridas en julio de 2020.
El combate a la violencia no solo es cuestión de lucir patrullas con luces que centellean en áreas rojas ni de detener a unos cuantos facinerosos que al rato ya están fuera por falta de pruebas. Se necesita fortalecer la investigación científica del Ministerio Público, así como los procesos judiciales.
La algarabía y felicitaciones recibidas en el Palacio Nacional de la Cultura, en compañía de las presidentas de los otros dos poderes del Estado, pueden ser la euforia de un momento, pero allí mismo en esa ceremonia estaba presente un ministro señalado por un caso de fraude, contra quien se solicitó su desafuero.