Editorial

NOTAS DE Editorial

La acciones del Gobierno salvadoreño en contra de pandilleros le pusieron presión al Estado guatemalteco, por la desbandada de integrantes y la inercia con la cual persisten las tropelías.
Existen alternativas que aún no se ponen en marcha dentro del Sistema Penitenciario para desfogar las cárceles, que es uno de los objetivos esgrimidos por la cartera para justificar la premura.
En la organización del Estado existen entidades descentralizadas como el RGP, con el principio de que deberían quedar ajenas a los avatares políticos de otros poderes.
En las manos de los aspirantes políticos está trascender como estadistas o quedarse en el limbo de ser un mandatario más.
La vía más efectiva para obtener una mejora consistente y progresiva en la recaudación fiscal es el uso correcto del erario.
Los niños Chacón Villatoro no son los primeros huérfanos de esta sociedad violenta, pero deberían ser los últimos.
No tarda en romperse el entente que hasta ahora le ha dado carta libre al partido de gobierno para sus designaciones, transferencias y puntos resolutivos anodinos.
La clasificación a las Olimpiadas de París sería el broche de diamante que cuadriplicaría la gloria de esta aventura que desde ahora colma de nuevos sueños a todos los guatemaltecos y, sobre todo, a la niñez.
Aún hay tiempo para un giro estratégico en el tema carretero, pero este debe incluir destituciones, denuncias, diálogo y la aprobación inminente de leyes como la de infraestructura o la de contrataciones. Todo lo demás es agujero.
Los planes de creación de empleos en la provincia, ampliación de oportunidades de educación para jóvenes y capacitación productiva para mujeres, tan vociferados en la campaña del partido Vamos, se quedaron varados, entre una amplia gama de excusas y endoso de culpas.