Economía

Agricultores de Guatemala podrían acceder a tecnología y capacitación de Estados Unidos

Guatemala podría vincularse con NASDA, organización que representa a los departamentos de Agricultura de los 50 estados de Estados Unidos, para intercambiar tecnología, capacitación y experiencias agrícolas.

Guatemala podría sumarse a intercambios agrícolas de tecnología y capacitación con Estados Unidos a través de la NASDA. (Foto Prensa Libre: Shutterstock)

Los agricultores de Guatemala podrían encontrar en los intercambios de experiencias, tecnología y conocimientos con Estados Unidos una vía para mejorar prácticas productivas y fortalecer áreas como la salud animal, la seguridad alimentaria, el manejo de suelos y el cumplimiento de regulaciones.

Ese es uno de los espacios que busca promover la National Association of State Departments of Agriculture (NASDA), organización que representa a los departamentos de Agricultura de los 50 estados y cuatro territorios estadounidenses y funciona como puente entre agricultores, autoridades estatales, Gobierno federal, universidades y actores internacionales.

Durante una reunión con periodistas internacionales en Washington, D. C., ejecutivos de NASDA explicaron que uno de los principales objetivos de sus programas internacionales es identificar las necesidades de agricultores de otros países y conectarlos con instituciones estadounidenses que puedan compartir experiencias y soluciones.

“No vamos allí y les preguntamos qué podemos venderles”, explicó Chayada Vinyard, directora asociada de Programas de Comercio Internacional de NASDA, al referirse a las misiones que la organización realiza fuera de Estados Unidos.

El propósito, agregó, es conocer los desafíos que enfrentan los países y determinar qué recursos, especialistas o experiencias estadounidenses pueden contribuir a solucionarlos.

Intercambio de conocimiento, no solo comercio

El modelo incluye llevar delegaciones estadounidenses a otros países para conocer directamente sus sistemas agrícolas y posteriormente recibir delegaciones extranjeras en Estados Unidos. Estas pueden establecer conexiones con universidades, productores, especialistas y departamentos estatales de Agricultura.

Vinyard puso como ejemplo un intercambio con Indonesia, donde identificaron la necesidad de aumentar la calidad y cantidad de la producción de leche. NASDA conectó a los participantes con especialistas, universidades y otras instituciones estadounidenses para desarrollar capacitación relacionada con ese objetivo. También mencionó un intercambio con Filipinas enfocado en salud animal.

En Latinoamérica ya existen experiencias similares. La organización ha trabajado con Colombia y Panamá mediante misiones y visitas técnicas. En Panamá se han abordado asuntos de salud animal y tecnologías reproductivas, mientras que con Colombia se han tratado aspectos relacionados con granos y etiquetado de alimentos y nutricional.

La lógica, explicaron los ejecutivos, es que sean los propios países los que planteen sus necesidades. NASDA busca posteriormente en su red a las personas e instituciones con experiencia en esos campos para generar conexiones y posibles proyectos de cooperación.

Guatemala puede abrir la conversación

La posibilidad de incorporar a Guatemala surgió durante el encuentro, cuando se consultó a NASDA sobre las oportunidades para establecer vínculos con organizaciones guatemaltecas que agrupan a productores, empresarios y exportadores.

Vinyard explicó que algunos mecanismos de financiamiento tienen restricciones geográficas, pero señaló que existen nuevas fuentes de recursos que podrían ampliar el alcance de los programas.

La ejecutiva, quien trabaja con Latinoamérica, manifestó interés en explorar las posibilidades para Guatemala.

“Latinoamérica está tan cerca de nosotros y siento que tenemos los recursos”, afirmó Vinyard, quien añadió que miembros de NASDA tienen interés en acercarse a la región.

Según explicó, no existe un criterio general adicional para comenzar ese acercamiento más allá de establecer contacto e iniciar las conversaciones, aunque posteriormente deberá determinarse qué programas y fuentes de financiamiento pueden aplicarse específicamente a Guatemala.

Esto abre una oportunidad para que organizaciones agrícolas guatemaltecas planteen necesidades concretas —productividad, tecnología, sanidad, acceso a mercados o capacitación— y exploren conexiones con estados estadounidenses que tengan experiencia en esas áreas.

Capacitación en seguridad alimentaria

El intercambio de conocimientos no se limita a técnicas de producción. NASDA también cuenta con un equipo dedicado a seguridad alimentaria, que trabaja en capacitación relacionada con regulaciones, recopilación de información y cumplimiento de normas federales.

Vinyard explicó que ese equipo brinda entrenamiento sobre “seguridad alimentaria, las regulaciones en cada área” y sobre cómo recopilar información y dar seguimiento a las disposiciones federales.

Ese componente amplía las posibilidades de cooperación para productores de otros países, porque permite combinar conocimientos sobre producción agrícola con experiencias relacionadas con los requisitos del sistema estadounidense.

Tecnología para producir con mayor eficiencia

Otro de los aprendizajes que NASDA considera transferibles es el uso de tecnología para hacer más eficiente la producción, especialmente cuando los agricultores enfrentan mayores costos.

Patrick Wade, director de Política Pública de NASDA, explicó que los costos de semillas, fertilizantes, pesticidas, maquinaria y combustible han aumentado, mientras que los precios recibidos por varios productos agrícolas permanecen relativamente estancados.

“Obtienes la misma cantidad para tus plantas, pero gastas más en insumos”, resumió Wade al explicar una presión que, a su criterio, no se limita a Estados Unidos debido a la integración de la economía agrícola mundial.

Ante ese escenario, NASDA destaca prácticas estadounidenses que combinan conocimientos agrícolas tradicionales con nuevas tecnologías.

Vinyard explicó que la tecnología permite, por ejemplo, determinar en qué partes de una explotación es necesario aplicar fertilizante o mejorar el suelo, en lugar de utilizar la misma cantidad de insumos en toda la superficie.

“Regresan a lo básico y agregan tecnología a esa base”, explicó.

También existen programas voluntarios de conservación que apoyan a productores para mejorar la salud de los suelos, reducir riesgos derivados de condiciones climáticas adversas y aumentar la resiliencia de las explotaciones agrícolas.

NASDA es independiente del USDA

Aunque trabaja directamente con instituciones federales, NASDA es una organización independiente del Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA).

Wade explicó que la asociación representa a los departamentos estatales de Agricultura y trabaja con diferentes entidades del Gobierno federal en asuntos de política pública. Entre ellas mencionó al Congreso, USDA, la Agencia de Protección Ambiental (EPA) y la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA).

Al ser consultados expresamente sobre su relación con USDA, los ejecutivos aclararon: “Somos una organización independiente”.

Esa posición le permite actuar como enlace entre los departamentos estatales, los productores y las autoridades federales.

Un puente entre agricultores y gobiernos

Wade explicó que parte del modelo estadounidense funciona bajo un esquema de corregulación y cooperación entre los estados y el Gobierno federal en asuntos como seguridad alimentaria, pesticidas y trazabilidad animal.

La ventaja de ese modelo, señaló, es que los departamentos estatales mantienen una relación más cercana con los productores y pueden trasladar esa realidad a las autoridades federales.

“Esa asociación es crítica, porque los estados tienen las relaciones de trabajo más cercanas con todos los agricultores”, afirmó.

NASDA también destacó la importancia de que los productores estén organizados para participar en las discusiones sobre política agrícola. En Estados Unidos existen organizaciones que estudian problemas regulatorios y productivos y plantean recomendaciones a las autoridades, mientras los propios agricultores intervienen en la definición de sus prioridades.

Para Guatemala y otros países latinoamericanos, el planteamiento de NASDA apunta así a algo más amplio que abrir mercados: crear conexiones entre productores, autoridades, universidades y especialistas para adaptar experiencias estadounidenses a las necesidades concretas de cada país.

La organización resume ese papel como un puente entre los estados y el Gobierno federal, entre la política pública y la industria, y entre la agricultura estadounidense y la internacional.

ESCRITO POR:

Natiana Gándara

Editora de Economía en Prensa Libre, con más de 15 años de experiencia en medios radiales, televisivos, impresos y digitales.