Iowa State fair

EE. UU. destaca cooperación con Guatemala y afirma que redujo 50% su déficit comercial agrícola

Luke Lindberg, subsecretario de Agricultura de EE. UU., destacó la cooperación con Guatemala, en el marco de la Feria Estatal de Iowa, y afirmó que el déficit comercial agrícola estadounidense se redujo 50% en un año.

Guatemala gana espacio en estrategia comercial de EE. UU., que reporta 50% menos déficit agrícola. (Foto Prensa Libre: Shutterstock)

Guatemala figura como uno de los ejemplos de la estrategia con la que EE. UU. busca vincular sus programas de asistencia alimentaria con el fortalecimiento de las capacidades productivas y, posteriormente, con una relación comercial de beneficio mutuo, según explicó Luke Lindberg, subsecretario de Agricultura para Comercio y Asuntos Agrícolas Exteriores del Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA), en el marco de una gira de medios internacional, en la que participa Guatemala.

Durante una entrevista con periodistas internacionales, cuando se les consultó al subsecretario Lindberg sobre cómo observa a Guatemala en temas de alimentación y agricultura, explicó que el propósito de la asistencia no se limita a atender necesidades inmediatas, sino que busca que las personas alcancen la autosuficiencia y participen en los mercados.

En el caso guatemalteco, EE. UU. proporciona ayuda de emergencia y respalda programas de alimentación escolar. Además, a través del programa Food for Progress se trabaja en el fortalecimiento de las operaciones portuarias y de los sistemas de inspección de alimentos.

La estrategia incluye también el intercambio comercial, es decir, EE. UU. compra productos agrícolas de Guatemala, entre ellos café, como parte de una relación que, según el funcionario, pretende generar beneficios para ambos países.

El planteamiento consiste en avanzar de la asistencia al fortalecimiento de capacidades y, posteriormente, al comercio. Las mejoras en logística, inspección y acceso a mercados forman parte de ese proceso.

De la asistencia a la autosuficiencia

Lindberg señaló que el objetivo de los programas de asistencia alimentaria es que los beneficiarios superen la dependencia de la ayuda y alcancen la autosuficiencia.

El Departamento de Agricultura de EE. UU. (USDA, en inglés) vincula esos programas con la capacitación de agricultores, el fortalecimiento institucional y la asesoría a gobiernos en inspección de alimentos.

La estrategia estadounidense también contempla compartir conocimientos y tecnología para fortalecer la seguridad alimentaria local y regional de los países con los que trabaja.

En ese esquema, la asistencia de emergencia constituye una parte del proceso, mientras que la capacitación, las mejoras de infraestructura y el acceso a mercados buscan generar condiciones para una actividad económica sostenible.

Luke Lindberg, subsecretario de Agricultura para Comercio y Asuntos Agrícolas Exteriores del Departamento de Agricultura de los EE. UU., en el marco de una gira de medios internacional, en la que participa Guatemala, y de la Feria Estatal de Iowa.(Foto Prensa Libre: Cortesía Martín Pinzón Lemos).

Comercio con reciprocidad

El subsecretario explicó que la política comercial agrícola de EE. UU. se concentra en establecer relaciones recíprocas: busca países que compren productos agrícolas estadounidenses, mientras EE. UU. recibe productos de sus socios.

Entre los productos que EE. UU. adquiere en otros mercados mencionó café, cacao y productos hortícolas.

La estrategia responde también al interés de Washington por reducir su déficit comercial agrícola. Según lo expuesto durante la entrevista, EE. UU. había mantenido históricamente un superávit en ese intercambio, pero en los últimos años pasó a registrar un déficit.

Lindberg afirmó que el gobierno del presidente Donald Trump recibió el encargo de atender esa situación y sostuvo que el déficit se redujo 50% en un año. Una de las herramientas utilizadas han sido las misiones comerciales a otros países para fortalecer relaciones y ampliar el acceso de los agricultores estadounidenses a nuevos mercados.

Seguridad y confianza en los alimentos

Otro de los ejes expuestos por Lindberg es la promoción internacional del sistema alimentario estadounidense, que describió como uno de los más seguros del mundo.

El USDA mantiene personal en 90 embajadas para promover productos agrícolas estadounidenses y conectar a los productores con mercados internacionales.

Parte de esa estrategia consiste en llevar visitantes extranjeros a granjas agrícolas para que conozcan directamente a los productores y sus métodos de trabajo. El funcionario considera que esas experiencias pueden contribuir a generar confianza en los alimentos estadounidenses y estimular su demanda.

Tecnología para producir más con menos

Lindberg también destacó los avances tecnológicos aplicados a la agricultura estadounidense. Durante su exposición se refirió a herramientas de agricultura de precisión presentadas en la Feria Estatal de Iowa.

Entre ellas mencionó tecnologías que identifican y rocían selectivamente las malas hierbas, con las cuales, según los datos expuestos en la entrevista, puede reducirse entre 40% y 50% el uso de productos químicos.

También señaló que la aplicación de fertilizantes mediante sistemas de precisión puede disminuir su utilización entre 50% y 60%.

El funcionario sostuvo que EE. UU. produce actualmente más maíz con menos hectáreas cultivadas debido al aumento del rendimiento. Citó producciones superiores a 190 por hectárea, frente a un promedio mundial de entre 50 y 60.

El etanol abre otro frente comercial

Los biocombustibles forman parte de la estrategia agrícola y comercial descrita por Lindberg. Iowa, donde se efectuó la entrevista, ocupa un lugar relevante en la producción de etanol estadounidense.

El funcionario destacó a Filipinas como uno de los socios importantes en ese mercado y se refirió al uso de una mezcla E20 en ese país. EE. UU. espera alcanzar exportaciones récord de etanol y trabaja con empresas energéticas filipinas para atender los requerimientos nacionales de mezcla.

México y Guatemala representan otra oportunidad. Lindberg señaló la posibilidad de incorporar etanol como oxigenante en el suministro de combustible mexicano como una vía para ampliar las exportaciones estadounidenses.

Competencia por calidad y abastecimiento

Brasil aparece como uno de los competidores de EE. UU. en los mercados agrícolas internacionales. Lindberg reconoció la ventaja brasileña derivada de la posibilidad de obtener dos cosechas, pero sostuvo que compradores internacionales perciben productos estadounidenses, entre ellos la soja y el algodón, como insumos de alta calidad.

La confiabilidad del abastecimiento es otro argumento de la estrategia estadounidense. Pese a los costos de los insumos y del transporte, Lindberg destacó los altos rendimientos, la capacidad para responder a variaciones climáticas y el uso de tecnología como factores para mantener el volumen y la calidad de la producción.

Ese planteamiento enlaza nuevamente con la estrategia presentada para Guatemala y otros socios: combinar asistencia, capacitación, tecnología y comercio para fortalecer la seguridad alimentaria de esos países mientras EE. UU. amplía mercados para su producción agrícola.

ESCRITO POR:

Natiana Gándara

Editora de Economía en Prensa Libre, con más de 15 años de experiencia en medios radiales, televisivos, impresos y digitales.