Guatemala
La muerte del Mencho no frena al CJNG y abre escenarios de tensión en la frontera con Guatemala
La muerte de “El Mencho” abre un escenario incierto en México. Analista advierte riesgo de guerra interna en el cartel Jalisco Nueva Generación, mientras Guatemala refuerza su frontera ante posibles reacomodos criminales. ¿Habrá expansión de la violencia?
La imagen de Nemesio Oseguera Cervantes, “El Mencho”, se superpone a un mapa de la frontera entre México y Guatemala, una región clave en las rutas del crimen organizado. (Foto Prensa Libre: composición propia con imágenes de SEDENA - AFP)
Tras la muerte de Nemesio Oseguera, "El Mencho", México atraviesa un periodo de “tensa calma” luego de los actos de narcoviolencia registrados el fin de semana, que incluyeron quema de tiendas de combustible, bloqueos y ataques a vehículos particulares, explica el analista mexicano David Saucedo.
“No sabemos si esta calma es de largo plazo o si el cartel Jalisco está replegándose para preparar una embestida”, advierte. Según el especialista, en el pasado los grupos criminales han reaccionado de dos maneras ante la caída de sus cabecillas: mantener la operación sin buscar venganza inmediata o desatar conflictos internos tras un periodo de aparente tranquilidad.
En el caso del cartel Jalisco Nueva Generación, Saucedo señala que el panorama es incierto. “Los carteles en México son dinásticos, pero los herederos directos del Mencho ya están capturados”, explica, por lo que el control podría recaer en cabecillas regionales o derivar en un mando colectivo. Sin embargo, también existe el riesgo de una guerra sucesoria por territorios, rutas y negocios de alta rentabilidad.
Así, reconoce que la muerte del Mencho podría ser vista por grupos rivales como una oportunidad para intentar avanzar sobre territorios del CJNG, en esa línea, especialmente el cartel de Sinaloa, aunque no el único.
Guatemala refuerza la frontera
Sobre el impacto en Guatemala, el analista subraya que es prematuro anticipar cambios inmediatos en la frontera. “Los jefes de plaza en Chiapas y Guatemala son los mismos; esto ocurrió hace apenas dos días”, afirma, y refuerza que este tipo de corrimientos, según informes de inteligencia, pueden generar reajustes en la cadena de mando y, eventualmente, nuevos focos de violencia.
Tras lo acontecido en México, el domingo 22 de febrero, con narcobloqueos y disturbios en varios estados por la muerte del 'Mencho', el Ejército guatemalteco reforzó el límite fronterizo como medida de prevención.

“Se puede garantizar a las personas, sobre todo a los pueblos fronterizos, que no está ahorita la presencia de cárteles de México alrededor de ellos o en territorio guatemalteco… no hay movimiento extraordinario de ciudadanos mexicanos hacia acá”, afirmó el ministro de la Defensa, Henry Sáenz, esa misma tarde.
El funcionario explicó que de inmediato se desplegaron militares como parte de la operación Cinturón de Fuego, y en las redes oficiales de la institución se publicaron imágenes de los soldados activos en el área. “Lo hacemos por prevención”, puntualizó.
Pero según el mismo Sáenz, no puede pasar inadvertida la posibilidad de fricciones internas en el CJNG. “Como primera fase de expansión, ellos ya tienen definido su territorio… lo que pasó hoy va a provocar una disputa de poder interna… algunos puedan usar a Guatemala como terreno o territorio de refugio… estamos trabajando para eso”, afirmó.

Presencia de carteles y expansión regional
Saucedo, quien se ha centrado en entender las dinámicas y tendencias del crimen organizado, y cómo estas afectan la seguridad regional, señaló que ha sido un hecho la presencia de carteles en Guatemala y que se ha observado en la región.
“También ocurre en México que autoridades políticas, policiales y militares niegan, ocultan o minimizan la presencia del crimen organizado”, indicó. A su juicio, estas estructuras llevan décadas operando mediante infiltración política, policial y militar, y su presencia se vuelve más visible cuando surge un grupo rival.
En ese contexto, recuerda que el cartel de Sinaloa mantuvo durante años una presencia discreta en Chiapas y Guatemala, hasta que la llegada del CJNG detonó la disputa territorial. “Cuando entra un grupo rival, empiezan las fricciones y la situación aflora con mayor claridad”, explica.
Para el analista, la frontera entre México y Guatemala es estratégica, pero no necesariamente prioritaria frente a otras rutas. “Puede haber reacomodos, pero no sabemos si Guatemala está en el centro de esas decisiones o en un plano secundario”, afirma.
El cartel ha migrado a otros países del continente americano, además de Guatemala, como Ecuador, Colombia y Perú, también de interés para el cartel del abatido capo, según lo mapeado por agencias contra el narcotráfico y autoridades, explicó el analista. En estas regiones el cartel ha replicado los esquemas de violencia que ya se vivieron en México.
Antecedentes recientes en Guatemala
El episodio más reciente sobre la disputa de estos grupos, en el caso de Guatemala, fue la incursión del cartel de Sinaloa en diciembre del 2025, con 12 ataques simultáneos en comunidades de los departamentos fronterizos de Huehuetenango y San Marcos.
Entre los hechos más graves figuró el ataque en la aldea Agua Zarca, municipio de Santa Ana Huista, Huehuetenango, donde integrantes del cartel de Sinaloa agredieron a soldados del Ejército y a supuestos integrantes del cartel Chiapas–Guatemala. La escena dejó un vehículo incendiado, armas y granadas incautadas.
Uno de los detenidos trasladaba fusibles AK-47, municiones, radios de transmisión, chalecos antibalas y drones para vigilancia, además de una caja de bombas incendiarias de fabricación casera con encendido pirotécnico que, según las autoridades, las estructuras las utilizan para intimidar, destruir vehículos y ejecutar ataques rápidos contra sus rivales o las fuerzas de seguridad cuando intentan repeler o contener las ofensivas.
Informe de la DEA alerta sobre la disputa
El escenario de disputa criminal en la frontera entre México y Guatemala descrito por Saucedo coincide con evaluaciones de inteligencia e incidentes documentados por autoridades guatemaltecas y organismos internacionales, que dan cuenta de la presencia activa de estructuras del crimen organizado en esa franja territorial.
La Evaluación Nacional de la Amenaza de las Drogas 2025 (NDTA), elaborada por la Administración para el Control de Drogas (DEA), advierte que esta franja fronteriza constituye una zona de alta complejidad criminal debido a la superposición de intereses y controles territoriales.
“La zona fronteriza entre México y Guatemala presenta una compleja red de influencias territoriales por parte de múltiples organizaciones criminales transnacionales”, detalla el documento.
De acuerdo con los mapas de la DEA, el CJNG mantiene presencia significativa en gran parte del occidente, centro y sur de México, así como en estados fronterizos del norte y del sur, incluidos Chiapas y Quintana Roo, con proyección hacia Guatemala.
El cartel de Sinaloa, dirigido por la facción de 'Los Chapitos'' controla amplias zonas, incluidas entidades clave para las rutas del Pacífico y del sur fronterizo. A esta disputa se suma el cartel del Golfo, con presencia en Tabasco y participación en el tráfico ilegal de migrantes, armas y drogas.

Este entramado criminal, documentado por informes oficiales, refuerza la advertencia de analistas sobre una disputa territorial que no es nueva, pero que se vuelve cada vez más visible y violenta.



