Guatemala
Presupuesto 2027 requiere más candados y fiscalización, según expertos
Ante el incremento de los recursos contemplados en el proyecto de presupuesto para el 2027, expertos advierten sobre la necesidad de establecer candados y fortalecer los mecanismos de fiscalización del gasto público.
La Comisión de Finanzas del Congreso tiene previsto iniciar con el analisis del presupuesto 2027 el 29 de septiembre para lo cual se realizarán las audiencias respectivas, afirmo el presidente de la sala Julio Héctor Estrada. (Foto Prensa Libre: Hemeroteca PL).
La Comisión de Finanzas del Congreso comenzará con el análisis y discusión del proyecto de presupuesto para el 2027 el 29 de septiembre, según dio a conocer el presidente de la citada sala legislativa, Julio Héctor Estrada.
El congresista indicó que, como esta semana no se realizarán sesiones ordinarias, será hasta la próxima semana, el martes 22, cuando se conocerá en el hemiciclo el proyecto de gasto para el próximo año, por lo que será en los últimos días del mes cuando comenzarán las audiencias con ministerios, secretarías y otras entidades que reciben fondos del Estado, para que den a conocer ante la comisión sus respectivos presupuestos.
“Comenzamos las audiencias con el Ministerio de Finanzas, la SAT, el Banco de Guatemala para conocer las proyecciones de ingreso y las proyecciones de deuda, que es lo que está subiendo fuertemente en este presupuesto, y luego la siguiente semana comenzaremos a escuchar a las instituciones para ir cerrando las discusiones públicas el 15 de octubre, más o menos, y luego tener discusiones técnicas —en la comisión— y estar concluyendo en la primera semana de noviembre”, afirmó Estrada.
El proyecto de presupuesto, que fue presentado a inicios de septiembre por el Ministerio de Finanzas Públicas (Minfin), asciende a más de Q192 mil 045 millones. El aumento de los recursos para el 2027 también prevé una mayor carga tributaria, que pasaría de 11.8% en el 2026 a 12.1% del producto interno bruto (PIB). En cuanto al gasto total, este también se incrementaría de 16.2% a 17.1% en el 2027. Los ingresos corrientes pasarían de 12.5% a 12.6%, mientras que los intereses de la deuda tendrían una variación de 1.74% a 1.72%, según datos de la cartera del Tesoro.
Candados y fiscalización
A criterio del politólogo Renzo Rosal, el proyecto de presupuesto para el 2027 requerirá de medidas que garanticen la debida ejecución, así como la fiscalización y control de los fondos que serán manejados por cada una de las instituciones públicas, principalmente aquellas encargadas de ejecutar proyectos.
Ante este escenario, Rosal recomienda que la mejor medida será poner “candados” para garantizar este propósito.
“Yo creo que es fundamental ponerle candados. Hoy por hoy, como instrumento de política pública en general, están en desuso. Para el Ejecutivo la idea es ejecutar sin candados, pero yo creo que las circunstancias del país requieren que se le coloquen este tipo de medidas. Cuando digo candados me refiero a requisitos adicionales a los que existen para poder ejecutar esa plata”, aseguró.
Rosal advierte que, sin esos controles, el presupuesto volverá a convertirse en una herramienta clientelar, por lo que los recursos corren el riesgo de ser mal invertidos o ejecutados.
“Si esta plata la tenemos ahora así, como grandes bolsones, grandotes de recursos públicos, me parece que no nos van a llevar a nada significativo el otro año y este presupuesto va a volver a ser una herramienta político clientelar”, aseveró.
Otro punto que toma en consideración es que la fiscalización sobre el manejo de estos recursos estará en manos del nuevo contralor general, que será electo en octubre, quien tendrá que hacer grandes esfuerzos por mantener el control de los recursos, principalmente aquellos que serán destinados a los Consejos Departamentales de Desarrollo (Codedes).
“Ahí no veo que el Ejecutivo tenga medidas de contingencia suficientes, digamos. Tampoco veo que las instituciones ejecutoras de esos recursos las tengan y tampoco la Contraloría de Cuentas, que además está en pleno proceso de cambio. Esto —la fiscalización— va a corresponder al nuevo contralor”, advierte Rosal.

