Se esparce el egoísmo

Opinión

La indefensión por parte de acusados es proverbial. Casi nunca se defienden, mucho menos intervienen sus amigos o familiares. La situación de Juan Arturo Jegelhener es ilustrativa para romper esa tendencia. Cuando se le interroga sobre la apertura de cuentas como testaferro del exministro Alejandro Jorge Sinibaldi Aparicio, acepta su desliz y se somete a la ley. Más consideraciones no corresponden, pues se trata de un caso subjudice, donde amerita esperar, antes de comentar.

La revolución investigativa de Guatemala es ejemplar

Opinión

Hace tiempo que una  gigantesca ola de corrupción golpea los bordes del poder político en América Latina y los entes investigadores y la justicia misma han estado más ciegos que nunca, dejando hacer y dejando pasar, meciéndose alegres en la hamaca de la impunidad.

Globalización económica y de las ideas

Opinión

Dos eventos aparentemente poco vinculados ocurrieron la semana pasada: el destape de varios casos que involucrarían corrupción en Guatemala, y la reunión anual de líderes mundiales en Davos, Suiza, a la cual asistió el presidente norteamericano Donald Trump.  Lo que tienen en común es la incidencia de ideas y visiones cada vez más globalizadas que condicionan fuertemente lo que cada país puede hacer de manera individual.

Se acentúa la vulnerabilidad política de la economía

Opinión

La economía guatemalteca crece poco, pero es estable. Resiste choques externos. Las exportaciones ya no se limitan al café y el banano como durante la primera mitad del siglo XX. Se diversificaron: ahora se extienden a una amplia gama de exportaciones de bienes y servicios que van desde los textiles hasta el turismo, además del voluminoso “colchón” que representan las remesas. Podríamos agregar los ingresos resultantes de actividades ilícitas. Estos factores explican la estabilidad económica de Guatemala. Sumemos una política monetaria obsesivamente centrada en reducir la inflación y no en generar el empleo, y una política fiscal capturada, reflejado en serias rigideces de ingresos y gastos, con inversión pública mínima. Resultado: una economía desigual que crece modestamente, pero de manera estable.

Necesitamos más democracia y más inversión

Opinión

Honduras puede ser el espejo de nuestro futuro. El fantasma que recorre Centroamérica no es el comunismo; es la amenaza a la democracia. Y también amenaza el futuro de nuestra economía. Durante años hemos tenido un nivel de inversión que ha estado entre los más bajos de América Latina y que desde agosto se redujo aún más. Esto último es el resultado de los errores políticos de Jimmy Morales, que puso en evidencia no solo su falta de pericia política sino también la incapacidad de las instituciones públicas para ajustarse a un nuevo contexto de severa vigilancia internacional. Pero con sus acciones Jimmy Morales también desgarró la vela que impedía ver la relación entre lo político y lo económico, y especialmente la debilidad de la inversión que resulta de nuestra precaria institucionalidad democrática.