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Desde el aire vigilarán al Jaguar
Un estudio con equipo satelital permitirá saber cuántos quedan en selvas guatemaltecas
Por:
Alberto Ramírez
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| Un jaguar necesita 300 kilómetros cuadrados de territorio para sobrevivir. |
Un estudio con equipo satelital permitirá saber cuántos jaguares quedan en las selvas guatemaltecas, con el propósito de contar con datos más exactos para futuros proyectos de conservación de la especie.
Su belleza inspira miedo, no se sabe cuántos son, pero sí que están por extinguirse debido a la acción humana. Son los jaguares, de los cuales un grupo de expertos busca conocer más sobre su comportamiento y establecer su densidad poblacional.
“Un equipo de biólogos de la Fundación Defensores de la Naturaleza ha iniciado un estudio con duración de tres años, el cual consistirá en atrapar jaguares y colocarles un collar con un chip de señal satelital. Serán liberados de inmediato y por un año se les monitoreará en sus movimientos”, explica Javier Márquez, director del proyecto Sierra Lacandón, de esa entidad.
Bajo control
“La meta es atrapar de cinco a 10 jaguares. Se utilizarán técnicas apropiadas para no lastimar al animal, y al año siguiente monitorear otro grupo igual”, añade.
Además de colocarles el collar de posicionamiento global satelital (GPS), se les tomará una muestra de sangre y de heces para saber si padecen de alguna enfermedad.
Otro aspecto técnico para el estudio es la instalación de cámaras con sensores de movimiento en puntos estratégicos en la selva, para identificar el paso de estos grandes felinos, agrega el experto.
El estudio permitirá conocer más sobre la especie y tener una apreciación más exacta sobre su población. En la actualidad se cree, por apreciaciones empíricas, que existen apenas unos 50 jaguares, la mayoría en los pocos reductos boscosos de la Reserva de la Biosfera Maya.
La mayor amenaza a la especie
Estudios de este tipo contribuirán a proteger la especie, cuya mayor amenaza es la pérdida de su hábitat, la contaminación de los recursos naturales y el avance de la frontera agrícola, apunta Franklin Herrera, biólogo del departamento de Vida Silvestre, del Consejo Nacional de Áreas Protegidas (Conap).
Por intromisión del hombre en su espacio, el jaguar ve agotarse sus fuentes de alimento, entonces busca lo más fácil, que es cazar novillos, añade.
Con anterioridad, una organización internacional pagaba una indemnización a los dueños de reses muertas por jaguares, a fin de evitar que fueran cazados los felinos, recuerda Herrera.
Parte del ciclo de vida
“Muchas personas los ven como un peligro y prefieren matarlos, pero al hacerlo rompen el círculo de vida del bosque. Los jaguares están entre los primeros de la cadena alimenticia, si desaparecen se altera el ecosistema, pues podría haber una sobrepoblación de otras especies”, explica Márquez.
El experto afirma que no se han dado casos de jaguares asesinos, pero se han creado mitos a su alrededor y por eso son perseguidos.
Proteger esta especie es difícil. Miriam Monterroso, directora de la Asociación Rescate y Conservación de Vida Silvestre (Arcas), recuerda el caso de dos jaguares bebés que hace años llegaron a ese centro de recuperación en Petén.
“Liberarlos en la selva era condenarlos a muerte, porque son dependientes de la madre durante los primeros dos años de vida, ella les enseña a cazar. Entonces entramos en contacto con un programa de supervivencia para jaguares en EE.UU.”, relata.
Luego de un año de trámites y cuando ya estaban listos para viajar, una alta autoridad detuvo el proceso porque le significaba un riesgo político. Les aseguró que prefería que se murieran los jaguares a enfrentar una crítica de la opinión pública. Finalmente, los pequeños fueron enviados al zoológico La Aurora.
Territorio
Grandes extensiones de tierra son necesarias para sobrevivir.
Un jaguar necesita 300 kilómetros cuadrados de territorio para sobrevivir.
Prefiere selvas densas o pantanosas con buena cobertura y fácil acceso al agua.
Vive en cuevas.
Un adulto capturado puede morir por estrés.
Es un depredador nocturno y suele dormir de día, se alimenta de especies como venado y el jabalí.
Luego de una gestación de 93 a 110 días nacen de dos a cuatro cachorros.
Sus crías pasan de 18 a 24 meses con la madre y dependen totalmente de ella.
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