|
Manifiestan en Quiché
Inconformes ocupan hospital y señalan mal uso de fondos
Por:
Óscar Toledo
 |
| Sindicalistas y campesinos ocupan el Hospital Nacional de Santa Cruz del Quiché. (Foto PL: Oscar Toledo). |
Santa Cruz del Quiché, Quiché. – Centenares de miembros del Frente Indígena Campesino Popular y Sindical-Quiché ocuparon ayer durante siete horas el Hospital Nacional de Santa Cruz del Quiché, y mantuvieron como rehenes al director de ese centro asistencial, Constantino Isaac Sánchez Montoya, y a diez jefes de centros de Salud de esa jurisdicción.
Los manifestantes exigían la renuncia del director y la cancelación del Programa de Mejoramiento de la Gestión Hospitalaria (Pro Hospital), el cual los descontentos creen que tiene la finalidad de privatizar los servicios de salud y no se han obtenido resultados satisfactorios.
El programa Pro Hospital fue instaurado en 2002 con el financiamiento de un préstamo avalado por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), cuyo objetivo era el mejoramiento de la red hospitalaria, según se supo.
Este centro asistencial fue escogido para el proyecto piloto, que luego se extendería a otros seis nosocomios; sin embargo, tres años más tarde no se han observado los frutos, argumentaron los manifestantes.
Para jugosos salarios
La inconformidad surge porque el préstamo se hizo desde el 2002 y hasta la fecha no se ha invertido nada en los hospitales seleccionados, sino se ha utilizado para pagar jugosos salarios a funcionarios de alto nivel y consultores contratados, señaló el líder campesino José Cutillo.
Los sindicalistas expresaron que este programa es manejado por una empresa española, la cual pretende privatizar los servicios hospitalarios.
“En el proyecto Pro Hospital los enfermos no son llamados pacientes, sino clientes, lo cual es una muestra de que lo quieren convertir en empresa privada”, citó el sindicalista Domingo Reynoso.
No maneja fondos
Al respecto, el médico Sánchez expuso que este programa se ha puesto en marcha con el objetivo de mejorar los servicios por medio de la inversión en equipo, infraestructura y personal calificado; sin embargo, él nada tiene que ver con las inversiones y el manejo de los fondos. Agregó que de cancelarse el programa saldría afectada la población.
Adujo que no dejará el cargo a menos que se lo solicite el ministro de Salud, Marco Tulio Sosa.
Sánchez, los jefes de los centros de Salud y representantes de los manifestantes sostuvieron una tensa reunión, que concluyó con la presencia del gobernador José Lux, quien portaba un mensaje del ministro acerca de la integración de una comisión para tratar dicho problema.
|