|
Así lo vio Inglaterra en deuda
Por:
Hugo Castillo
Nuremberg. / Para un equipo como Inglaterra, que aspira a ser campeón, un partido como el de ayer no favorece su imagen, porque no demostró sus mejores armas y corrió peligro de ser sometido por un rival inferior que debuta en la Copa del Mundo.
Ni David Beckham, ni Michael Owen pesaron en la primera mitad, mucho menos Lampard y Gerrard, que se perdieron entre las piernas de los trinitenses que se atrevieron a soñar y a faltarle el respeto a uno de los favoritos para levantar la Copa el 9 de julio.
Los caribeños se pararon muy bien durante la mayor parte del duelo, manejaron la pelota, los tiempos, y hasta tuvieron oportunidades para abrir el marcador.
Sin embargo, el técnico sueco Sven Goran Ericsson hizo los cambios necesarios y, sin duda, el que más le funcionó fue Wayne Rooney, solicitado por los fanáticos, y aunque no anotó llevó la cuota de potencia que se necesitaba para quebrar a la defensa caribeña.
|