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SIEMBRA Hombre soñador
“Yo soy pobre de pisto, pero rico de amigos”. Juan López Díaz.
Por:
Carlos Zúñiga Fumagalli.
Hoy quiero obviar esos temas negativos que nos abruman diariamente y platicarles sobre la vida de un hombre que considero un verdadero héroe nacional. La semana pasada tuve el honor de participar en un acto honroso en el cual se dio justo reconocimiento a un gran guatemalteco.
Por aras del destino, estuve presente en el lejano pero bello municipio de Jacaltenango, Huehuetenango en la celebración del 20 aniversario de la Escuela de Formación Agrícola (EFA).
El acto tuvo como punto central un reconocimiento a don Juan López Díaz, fundador de dicha entidad.
La verdad es que tengo años de conocer a don Juan. Sin embargo, me he dado cuenta de que poco realmente lo conocía: siempre lo he considerado una gran persona y valuado sus principios.
No obstante, ignoraba su memorable historia de vida.
Con la humildad que le caracteriza, don Juan cuenta en el podium de la concurrida actividad parte de su vida: comenta su origen jacalteco en un ambiente de pobreza.
Agrega cómo en tiempo del presidente Ubico su madre pagó para obviar la responsabilidad de enviarlo a la escuela puesto que lo necesitaba para las labores agrícolas familiares. Cuenta cómo siendo adulto se capacitó en temas de producción agropecuaria y otros; cómo ya maduro se alfabetizó por sus propias pistolas.
A sus 66 años se declara agricultor, con grado académico de primero de primaria, y se promulga amante de la educación y capacitación de la juventud como medio del desarrollo.
Proclama unidad como seres humanos y no conflictividad para lograr el desarrollo real de todos con equidad y libertad. Cómo durante el abate de la guerrilla marxista se escondió por amenazas como colaborador del gobierno y también se escondió del Ejército por lo mismo, simplemente por hablar de generar desarrollo en su pueblo.
Don Juan fue alcalde de Jacaltenango, fundó cooperativas agrícolas, promovió y fundó institutos públicos de educación a nivel primaria, básicos y de formación agropecuaria como la EFA.
Ha sido presidente de federaciones nacionales de cooperativas, director de Anacafé, promotor del cooperativismo, ha gestado y ejecutado la construcción de escuelas, carreteras, puentes, drenajes y agua potable para su región.
Don Juan es un hombre que hizo su sueño realidad: combatir la miseria, la ignorancia y desarrollar su comunidad.
Don Juan es un ejemplo digno de imitar... una luz para nuestra juventud.
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