Salud y Familia
Lo que una caminata de 10 minutos puede hacer en su cuerpo y mente
Es común escuchar los beneficios que trae la actividad física a la salud; sin embargo, lo primero que viene a la mente es: “No tengo tiempo para eso”. Pero, ¿qué tal si solo fueran 10 minutos?
Hacer una caminata consciente todos los días trae grandes beneficios a su salud física y mental. (Foto Prensa Libre: Freepik)
Las 24 horas del día deben fraccionarse entre diversas tareas, trabajos, responsabilidades y atención a los demás, etcétera; lo que deja a un lado a la persona más importante: usted.
Dedicarse al menos 10 minutos al día para su salud física y mental es un reto; sin embargo, los beneficios son sorprendentes. Expertos aseguran que una pequeña caminata diaria de 10 minutos puede cambiarle la vida a cualquiera.
Pero, para obtener los beneficios reales de caminar durante unos minutos, es necesario hacerlo con conciencia y agradecimiento. Estos dos factores le harán recordar constantemente que está vivo, que tiene un cuerpo y que posee la dicha de poder moverse.
“Primero hay que tener conciencia de que uno tiene un cuerpo. En él nos expresamos, vivimos y hablamos, y este cuerpo necesita nuestra atención y nuestro cuidado”, explica Juan Chivalán, psicólogo clínico.
El experto considera que caminar 10 minutos al día es tener un espacio propio y personal muy importante, que implica dedicar tiempo y esfuerzo para sí mismo, y poner en pausa la rutina y las actividades.
“Nos damos cuenta de que, en un día normal, trabajamos, tenemos una serie de actividades y rutinas, nos dedicamos a nuestra familia, hacemos muchas cosas con y para los demás. Y cuando al fin tenemos un descanso, no descansamos, sino que solo cambiamos de actividades. Siempre nos cuesta darnos un espacio propio”, agrega.
Dedicarse al menos 10 minutos a una caminata traerá grandes beneficios para su salud física y mental. En primer lugar, según Chivalán, favorece la concentración y la atención, reduce el estrés y la ansiedad, y también devuelve la capacidad de asombro.
“Cuando caminamos nos reencontramos con esta capacidad de asombro, nos damos cuenta de detalles de los lugares que muchas veces pasamos por alto por andar de prisa. Una planta, una flor, el canto de un pajarito, el color del amanecer o el atardecer, el olor, por ejemplo, de la tierra mojada cuando llueve; son detalles que muchas veces se nos olvida contemplar”, dice Chivalán.
Favorece la salud mental y física
Una caminata de 10 minutos al día tiene un impacto en la salud mental, con diversos beneficios:
- Favorece la concentración y la atención
- Reduce el estrés y la ansiedad
- Promueve la creatividad
- Permite el reencuentro interior y el autoconocimiento
- Fortalece la autoestima al sentir que hace algo por sí mismo
- Oxigena el cerebro
- Mejora la satisfacción personal
- Brinda sensación de calma
- Mejora el estado de ánimo
- Aumenta los niveles de energía
- Mejora la calidad del sueño
- Disminuye la fatiga y pesadez
“Esa pesadez que sentimos después de una comida o de descansar un poco, por ejemplo, se reducirá si tenemos la rutina de caminar, porque esa caminata hará que nos sintamos con más energía durante todo el día. Además, en la noche conciliaremos mejor el sueño, lo cual es importante para tener un estilo de vida saludable”, explica Pamela Sosa, entrenadora de fitness.
La experta asegura que esos 10 minutos caminando también se reflejan en la salud física:
- Ayuda a mantener un peso saludable
- Fortalece el corazón, los huesos y los músculos
- Ayuda a prevenir enfermedades como la diabetes
- Mejora la circulación y la presión arterial
- Ayuda a oxidar la grasa
- Mejora la sensibilidad a la insulina
- Fortalece las defensas

Para comenzar a obtener esos beneficios no necesita más que un par de tenis cómodos y una actitud positiva y agradecida.
“Entre las condiciones necesarias para comenzar está mantener una mentalidad positiva y agradecida. Eso es lo primordial, porque la motivación siempre tiene que venir de lo interno. La mentalidad, la emoción, cómo nos sentimos ese día, influirán para que lo hagamos”, explica Pamela Sosa, entrenadora de fitness.
Antes y después de cada caminata, Sosa sugiere hacer una pequeña rutina de estiramiento y calentamiento para evitar lesiones: movimientos circulares levantando las rodillas, movimientos de tobillos, llevar las piernas hacia delante y hacia atrás, por ejemplo.
Si sale a caminar en las primeras horas del día, también es necesario comer alguna fruta para darle al cuerpo la energía que necesita. Además, es indispensable hidratarse durante esos 10 minutos.
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Involucre sus sentidos
Para mejorar la experiencia y disfrutarla aún más, Chivalán y Soto sugieren activar los cinco sentidos y mantenerse atentos a todo lo que se pueda percibir en cada paso:
- Observe su entorno, busque detalles que antes no había notado, fíjese en los colores del cielo y de las flores, las formas de las plantas y las nubes, déjese sorprender por lo que le rodea
- Permita que su piel respire y sienta el aire rozar su rostro y manos. Detenga un momento la marcha y toque la grama, la textura del árbol o recoja una roca por un breve momento
- Escuche la naturaleza. Si hace la caminata fuera, atienda el sonido de las aves, escuche sus pasos y la armonía del entorno. También puede disfrutar de su música favorita al usar auriculares
- Inhale profundamente y, en cada respiro, perciba el aroma de las flores, la tierra mojada u otros olores del entorno
- Saboree cada sorbo de agua pura o refresco natural que usará para hidratarse, disfrute sentir el recorrido del líquido desde su lengua hasta su organismo
“El simple hecho de salir, cambiar de ambiente, respirar el aire libre y escuchar la naturaleza hará que la experiencia sea diferente. En esos 10 minutos vamos a oxigenarnos, a respirar, a tocar, incluso abrazar un árbol o acostarse en la grama; lo que permite relajarse, descargar lo negativo e inyectar nueva energía al cuerpo”, asegura Sosa.
El tiempo y la intensidad de la caminata pueden ir en aumento, según se adopte la rutina. Los expertos sugieren hacerlo siempre en un mismo horario para que se convierta en un hábito, activar los sentidos para disfrutar más la experiencia, agradecer cada día la oportunidad de poder moverse y recordar que es un momento necesario y valioso para sí mismo.

