Editorial
NOTAS DE Editorial
Existen trágicos sucesos, con todo y récord de denuncias previas, que concluyeron con muertes de guatemaltecas a mano de sus parejas o cónyuges.
Existen proyectos carreteros urgentes, necesarios e inexistentes que cuestan caro a todos: a transportistas, comerciantes y particulares.
El problema es grande, pero a menudo la indolencia también lo es. En 2021 van más de 57 mil denuncias por violencia física, sexual, psicológica y económica contra mujeres. La impunidad y la inacción, bajo diversos pretextos, contribuyen con el incremento de víctimas.
En Guatemala, el Gobierno hace papel de aliado pero a la vez mantiene el pacto con el partido cuyo fundador está preso por ser narcotraficante confeso, y hasta acoge a los primeros tránsfugas de él.
Toda una vergüenza generacional, porque no únicamente mancha legados honrosos de antaño, sino que afecta el futuro de niños que están naciendo, hijos de otros niños que hace tres décadas no recibieron la necesaria atención para el desarrollo.
Los jugadores de todo equipo de futbol, liga y nivel están llamados a controlar sus acciones y reacciones sobre la cancha, a desactivar altercados y zafarranchos.
El recientemente anunciado retorno a las aulas, al menos en formato híbrido, después de prácticamente dos ciclos escolares a distancia, constituye un parteaguas en procesos educativos de todo nivel.
Si los diputados querían presupuestar en serio la inclusión en planilla de personal de Salud, no tenían que hacerlo a costa de endeudamiento insostenible y que se suma a otros pactos lesivos.
La semana reciente ha sido especialmente prolífica en logros de guatemaltecos: a las medallas de plata en los campeonatos mundiales de Patinaje, en Colombia, y de Boliche, en Dubái, se suma el reconocimiento Grammy Latino otorgado ayer al cantautor Aroddy.
La vigencia de la norma es a febrero del 2022, pero no queda realmente claro el mecanismo mediante el cual se monitoreará la pertinencia y la efectividad del subsidio.