Editorial

NOTAS DE Editorial

El país necesita una reactivación económica eficiente, la población más necesitada requiere de planes de asistencia que respondan a sus carencias básicas.
El presidente Alejandro Giammattei tiene en sus manos la decisión de vetar el presupuesto y sostener una ágil discusión multisectorial sobre prioridades nacionales y posibles rubros de austeridad.
Es mentira que el presupuesto esté dirigido a atender prioridades de desarrollo. Es falso que los abultados créditos vayan a servir a los más necesitados. Es una falacia la afirmación de que el gasto desproporcionado sirva para sentar las bases del desarrollo.
Existe mucho talento entre la juventud para crear productos innovadores, que pueden llegar incluso a exportarse.
Es necesario que los legisladores responsables y conscientes que estén en desacuerdo con este nuevo contubernio alcen la voz en el hemiciclo, en las calles, en sus comunidades, en los medios informativos.
Si el presupuesto se aprueba tal como está planteado y mediante los actuales mecanismos de negociación a escondidas, con diputados plegados al oficialismo, muy poco se puede esperar en cuanto a mecanismos de control para asegurar la eficiencia del gasto y su correcta distribución.
Se debe recordar a los funcionarios, incluso a los más iracundos, que fueron ellos los que se postularon, los que ofrecieron y se comprometieron a no repetir los errores de sus antecesores, a quienes el pueblo —como dice Milla— les dio la espalda sin ceremonia.
El problema no es que el Congreso decida, como por ley le corresponde; el problema es que maneje con displicencia el dinero de todos los guatemaltecos.
Con todo y sus defectos, el actual mecanismo para obtener información pública ha funcionado porque obliga a todas las entidades del Estado a contar con unidades para la atención de los requerimientos de ciudadanos.
Esta vez la alerta temprana no viene del Gobierno sino de la agencia de calificación de riesgo Moody´s, que emitió el martes último un boletín en el cual modifica la perspectiva de calificaciones del Gobierno de Guatemala de estable a negativo.