Editorial
NOTAS DE Editorial
Es cuestionable el anuncio de protocolos sanitarios para la reapertura de fronteras revelado ayer por la mañana, retirado por la tarde aduciendo que era un “borrador” y finalmente publicado a horas del plazo.
El optimismo es bueno y necesario a 45 días de la reactivación económica, pero el Gobierno no debe perder de vista que además de la emergencia debe atender la calamidad alimentaria mediante acciones ágiles, transparentes y programáticas.
Para todo periodista es obvia la misión de buscar la verdad, la cual siempre va más allá de la versión oficial, limitada por su agenda, por miopía, por exceso de roscas de allegados o por conflictos de interés.
A las puertas del Bicentenario es preciso que cesen los discursos intimidatorios o las frases rimbombantes para pasar a las acciones.
A seis meses de declarada la emergencia, las cifras del estudio muestran que gana terreno la percepción de que lo peor de la pandemia ya ha pasado.
El personal médico y de enfermería que prestó o presta sus servicios en esta dura lid se constituye como el conjunto más digno de patriotas que lucha por la salud de su pueblo.
A tres días de la conmemoración patria del 15 de septiembre, cuando se cumplen 199 años de la Independencia, el país —y toda la región, y todo el mundo— enfrenta uno de sus más grandes desafíos. Pero hay algo que ningún virus puede infectar ni destruir, sino solo acrecentar: el ánimo decidido del guatemalteco.
La pregunta clave en este entuerto es: ¿quién tiene el liderazgo comunicacional en el Gobierno?
Es innegable el fuerte impacto sufrido por el sector de la construcción y el mercado inmobiliario durante los meses de restricciones sanitarias, pero comienzan a darse algunas señales de recuperación.
El abandono de cada infante que no ha podido continuar con su grado de preprimaria es una realidad preocupante y debe ser atendida de inmediato.