Editorial

NOTAS DE Editorial

Ninguna ayuda humanitaria puede ni debe ser promocionada con fines proselitistas, sobre todo si proviene de donaciones anónimas, fruto de una sincera caridad que no necesita presumirse.
En este momento es preciso una reacción ágil de ministerios como el de Desarrollo, de Comunicaciones, de Economía y de Trabajo, pero se trata justo de los mismos que no han podido cumplir a cabalidad con las expectativas y necesidades generadas por la pandemia.
En todo caso, para Guatemala, las políticas de apoyo a través de programas de desarrollo, gobernanza, transparencia y combate al narcotráfico no dependen de la continuidad de Trump, pues se trata de acuerdos bipartidistas con una visión de seguridad hemisférica.
Los reclamos ciudadanos son simples y directos: que se utilicen los recursos del Estado de inmediato para atender a los damnificados, no solo para proveerles albergue pronto, sino para ayudarles a retomar su vida, que quedará atada, en numerosos casos, a las pérdidas sufridas.
Cada gobierno culpa a sus predecesores de la desorganización, de la falta de registros y de la ausencia de planes de advertencia. Sin embargo, quizá es el momento de tomar en serio las advertencias de la naturaleza, pues sus impactos no se detendrán.
En el segundo mes de reactivación total, la tendencia a la mejora en la confianza en el clima de negocios se mantiene, aunque todavía no está en niveles óptimos.
Uno de los principales detonantes de este reavivado combate es el peligro que implica para la seguridad nacional estadounidense el socavamiento de la institucionalidad, uso venal de cargos, tráfico de influencias, enriquecimiento ilícito y blanqueo de dinero sucio.
Es de anhelar que la tormenta Eta no golpee con tanta fuerza a la región centroamericana, tan sometida a precariedades.
El Presupuesto de Ingresos y Egresos no es un botín, se debe discutir de forma técnica, no politiquera; con interés en una visión de Estado, no sometiendo al Estado a la visión de ciertos intereses.
Los migrantes no deberían ser público objetivo electoral y luego ser dejados al margen. Es su esfuerzo el que aporta miles de millones de dólares en divisas a la economía del país, pero se trata de un insumo que no será eterno.