Editorial

NOTAS DE Editorial

Es bueno llamar a la unidad nacional para luchar contra la pandemia, pero tal unidad debe reflejarse también en el abordaje institucional integral.
Internet, cuyo día mundial se conmemora hoy, es ese aliado tecnológico que debe utilizarse para reducir la difusión de rumores, recalcar las prácticas de higiene y monitorear, con un afecto inigualable, el bienestar de todos sus integrantes.
Es oportuno recordar lo inédito que resulta el desafío sanitario del coronavirus y que, a pesar de las experiencias de otros países, cada nación tiene sus propias características culturales, capacidades estatales y condiciones económicas.
Pese a tener cien integrantes nuevos, el actual Congreso parece haber heredado vicios de su predecesor y es posible, lamentablemente, que se intente pactar una componenda para implantar a determinadas figuras afines a bancadas allegadas al oficialismo anterior, aprovechando las debilidades del actual.
la creciente conciencia del riesgo del coronavirus debe ser asumida como una motivación para reforzar las prácticas personales y familiares de prevención y profilaxis, no para emprender movimientos fóbicos en contra de los pacientes de coronavirus, sintomáticos o no.
Es necesario detectar en tiempo real dónde están los fallos administrativos o incluso eventuales conflictos de interés que entorpecen adquisiciones y, en general, la respuesta nacional a una amenaza sanitaria avasalladora.
El valiente pronunciamiento de los médicos de Villa Nueva y el establecimiento de un plazo de 48 horas para comenzar a solventar la situación no debe ser objeto de represión o reclamos de tono político, sino la oportunidad de enderezar entuertos y agilizar la adquisición de los suministros.
Si las cuentas están claras, ¿cuál es el temor? Y la pregunta se puede reiterar si se toma en cuenta que las notificaciones digitales de la Contraloría abarcan a los alcaldes del período anterior, a menos que en realidad existan detalles comprometedores que se haga necesario maquillar, objetivo para el cual la tradicional parsimonia es perniciosamente útil.
En algunos períodos gubernamentales se ha apelado a esta convicción maternal para el otorgamiento de remesas condicionadas, pero desafortunadamente se ha incurrido en el error de politizar y buscar un rédito político, con el consiguiente descrédito y sombra de clientelismo.
No se trata de números ni de estadísticas, sino de vidas concretas, largas jornadas, sacrificios y privaciones por amor a sus seres queridos.