Editorial
NOTAS DE Editorial
El anticipo de una primera fase de retorno a la actividad comercial trae alivio a quienes poseen negocios o inversiones en las plazas comerciales que serán reabiertas, pero aun así el efecto sobre el consumo quedará condicionado a la capacidad económica de la población y también a la disponibilidad de transporte público para consumidores y empleados.
La inclusión de algunas de estas aldeas remotas y desposeídas en el reparto de cajas de víveres podría ser un rayo de esperanza.
Desde 1993 se conmemora, cada 3 de mayo, el Día Mundial de la Libertad de Prensa, para exaltar y defender el papel fundamental de la comunicación sin cortapisas, una garantía que no puede ni debe ser conculcada por ningún Estado.
No estamos en campaña. El país no necesita de desplantes ni de exhibicionismo, necesita congresistas serios que quieran y puedan marcar un rumbo diferente para el país.
Los guatemaltecos se caracterizan por su ingenio, perseverancia y voluntad de lucha. Así lo demuestran quienes al inicio de esta crisis optaron por fabricar mascarillas, equipos protectores o paneles aislantes transparentes; otros buscaron modalidades para llevar comida, víveres, útiles escolares y hasta cortes de cabello a domicilio de forma higiénica, ágil y segura.
Queda claro para todos que la tarea de contención del coronavirus aún no termina y que la reactivación productiva es una necesidad imperiosa, pero que no podrá ocurrir de la noche a la mañana.
El presidente Giammattei se topó con una crisis global de salud inesperada, pero así mismo de inesperada es esta oportunidad para reconvertir el Estado, algo que los gobernantes anteriores no tuvieron el valor o el interés de emprender.
Los visos de salida de la actual situación aún no pueden ser asegurados por nadie. El Gobierno de Guatemala, al igual que los de tantas naciones, se encuentra ante la disyuntiva de retornar a la actividad productiva bajo el riesgo de un repunte de casos y, por el otro, la merma en la actividad productiva ha llegado a un punto crítico que ya resienten miles de familias a causa de la falta de un ingreso económico que las coloca al borde del riesgo alimentario.
La tecnología constituye un potencial aliado para la continuidad de sendas secuencias educativas de cada aula, pero depende de variables que no necesariamente están bajo control de los interesados.
Debe ampliarse el diálogo ahora para escuchar las propuestas de universidades, centros de pensamiento e institutos técnicos para conducir la prospectiva nacional más allá de lo sanitario.