Mario Antonio Sandoval

Periodista desde 1966. Presidente de Guatevisión. Catedrático de Ética y de Redacción Periodística en las universidades Landívar, San Carlos de Guatemala y Francisco Marroquín. Exdirector de la Academia Guatemalteca de la Lengua.

NOTAS DE Mario Antonio Sandoval

El abierto y claro rechazo individual y social a los corruptos es una forma simple pero eficaz de combatir la corrupción en cualquier nivel.
La apertura provocará más muertos, pero permite dar un respiro a la actividad económica a todo nivel, sobre todo medianas y mini empresas.
Un ostracismo social, iniciado por familiares, amigos y colegas, se les debe aplicar a los corruptos, como castigo a sus crímenes y delitos.
Quienes abogan por los cambios sin duda rechazarían permitirles hacerlos a cualquiera de los diputados directivos o del pacto de corruptos.
Para evitar sufrir los frutos malsanos, los jóvenes deben sembrar otros árboles. De no hacerlo, su futuro no tendrá nunca ningún presente.
Guatemala jamás debe ser comparada con un gusano, y menos por quien fue electo porque era el “menos peor” de los aspirantes.
Son dos nuevos términos de significado aún no definido, pero fuente de la absurda polarización sufrida en estos tiempos por Guatemala.
Algunas voces tienen ilusión y esperanza de sacar del barranco al país, pero es imposible si los cambios urgentes son decididos por los de siempre.
López Obrador hizo una arriesgada apuesta: los mexicanos aceptarán ese tácito pero generoso apoyo a quien él considera será reelecto.
Llama la atención la tardanza del Vaticano para llenar un puesto de tanta importancia nacional, más allá de lo puramente religioso.
'; $xhtml .= '