Proyectos de infraestructura

Corredor Interoceánico de Guatemala, surge de nuevo: propone puertos, parques industriales y tren

El Corredor Interoceánico de Guatemala prevé conectar los puertos del Pacífico y el Atlántico con un traslado de carga de 4.5 horas, con el objetivo de captar mercancías de Centroamérica y fortalecer la competitividad logística del país. El potencial de inversión asciende a US$15 mil millones, refiere el consorcio.

El proyecto contempla el desarrollo progresivo de un sistema de transporte e infraestructura integrado por puertos, ferrocarril, carreteras de servicio, sistemas de tuberías, fibra óptica, centros logísticos, zonas francas y parques industriales. (Foto Prensa Libre: Cortesía).

El Consorcio Interoceánico de Guatemala comenzó el desarrollo del Centro Logístico Internacional San Jorge, la primera fase de un proyecto que busca posicionar al país como un eje regional para el comercio y la logística. La iniciativa prevé movilizar carga entre el Atlántico y el Pacífico en unas 4.5 horas y competir por parte del mercado de contenedores que hoy utilizan otros corredores internacionales.

El Corredor Interoceánico de Guatemala comenzó la ejecución de su primer componente económico con el desarrollo del Centro Logístico Internacional San Jorge, una infraestructura concebida para integrar servicios portuarios, aeroportuarios, ferroviarios, industriales y comerciales en un solo complejo, como parte de una estrategia para fortalecer la competitividad logística del país.

Rolando Melgar, director ejecutivo del Consorcio Interoceánico de Guatemala, explicó que este centro constituye la primera etapa de un proyecto que se desarrollará de forma gradual y que posteriormente incorporará el Centro Logístico San Luis y las interconexiones ferroviarias y multimodales entre ambos litorales.

Además, se indicó que el potencial de inversión asciende a US$15 mil millones, tomando en cuenta la totalidad del proyecto.

Una apuesta por el negocio logístico regional

La propuesta busca convertir a Guatemala en un punto de conexión para el comercio internacional mediante un sistema multimodal que combinará puertos, ferrocarril, carreteras y ductos.

Según Melgar, el objetivo es ofrecer una solución integral para las empresas que realizan comercio exterior, al concentrar en un mismo espacio infraestructura logística, parques industriales, zonas comerciales, servicios y una terminal ferroviaria.

Uno de los principales mercados que pretende atraer el proyecto son los flujos internacionales de carga que actualmente transitan por otros corredores logísticos.

De acuerdo con el ejecutivo, el Consorcio ha identificado alrededor de 10 millones de contenedores de 20 pies que podrían utilizar el corredor guatemalteco al reducir tiempos de espera y mejorar la conectividad entre ambos océanos.

Traslado entre océanos en 4.5 horas

Uno de los componentes centrales será el sistema ferroviario. Melgar indicó que, una vez concluida la infraestructura, el recorrido entre el Atlántico y el Pacífico podrá realizarse en aproximadamente 4.5 horas mediante trenes de carga que circularán a una velocidad promedio de 80 kilómetros por hora.

Explicó que el proyecto está diseñado principalmente para el transporte de mercancías y que el ferrocarril formará parte de un sistema integrado junto con carreteras y ductos para distintos tipos de carga.

El Centro Logístico Internacional San Jorge, ubicado en Puerto Barrios, Izabal, será desarrollado por etapas y estará orientado a atraer operadores logísticos, desarrolladores e inversionistas para impulsar sus distintos componentes industriales, comerciales y portuarios, de acuerdo con el comunicado del Consorcio Interoceánico de Guatemala.

El reto de coordinar a miles de propietarios

Antes de comenzar la fase de desarrollo, el Consorcio tuvo que resolver uno de los principales desafíos del proyecto: coordinar con los propietarios de los terrenos por donde pasará el corredor.

Melgar afirmó que se logró alinear los intereses de más de 3 mil 500 propietarios a lo largo de los 372 kilómetros del trazado, un proceso que calificó como el mayor reto superado hasta ahora.

Según el Consorcio ese avance fue lo que permitió integrar el área donde se prevé construir la infraestructura logística de forma progresiva.

Inversión por etapas

El financiamiento también se estructurará por fases.

Según el Consorcio, cada componente contará con su propia estructura financiera conforme avance el desarrollo del proyecto.

Las estimaciones preliminares indican que el sistema multimodal —que incluye puertos y ferrocarril— requerirá inversiones de entre US$4 mil 500 millones y US$5 mil millones, mientras que la red de ductos demandaría alrededor de US$3 mil 500 millones.

Melgar añadió que actualmente el Consorcio negocia la selección del operador ferroviario que se convertirá en el socio estratégico del proyecto, con base en las condiciones técnicas y operativas que presente cada oferente.

La empresa también informó que, además del componente territorial, concluyó estudios de factibilidad legal, social, técnica y financiera, así como estudios de mercado, diseños preliminares de infraestructura, trazados ferroviarios, carreteras de servicio, sistemas de tuberías, estudios batimétricos y una evaluación ambiental estratégica. Señaló que esos análisis respaldan el inicio de la primera unidad económica del proyecto.

Impacto económico esperado

En la etapa inicial de construcción del Centro Logístico Internacional San Jorge, el proyecto prevé generar alrededor de 2 mil 500 empleos. Conforme avancen las siguientes fases, el desarrollo buscará atraer empresas industriales, comerciales y de servicios que se instalen en el complejo logístico.

Melgar comparó este proceso con el crecimiento gradual de un centro comercial, al señalar que la consolidación dependerá de la llegada progresiva de empresas que aprovechen la infraestructura y la ubicación estratégica de Guatemala para atender el comercio de Centroamérica y el internacional.

Antecedentes

El Corredor Interoceánico de Guatemala no es una propuesta nueva. Sus antecedentes se remontan a 1999, pero el proyecto cobró impulso institucional durante el gobierno de Otto Pérez Molina. En junio del 2012 se presentó en el Congreso la iniciativa 4502, que buscaba declararlo de utilidad e interés nacional, y en el 2013 el Ejecutivo emitió el Acuerdo Gubernativo 270-2013 con ese propósito.

La propuesta, como se mencionó anteriormente, contemplaba una conexión de unos 372 kilómetros entre el Pacífico y el Atlántico, mediante puertos, ferrocarril, carretera y otras obras logísticas. Sin embargo, el proyecto no se concretó en los plazos anunciados.

El acuerdo emitido por el gobierno de Pérez Molina fue impugnado mediante una acción de inconstitucionalidad. Aunque sus promotores continuaron gestionándolo como una inversión privada, la infraestructura originalmente anunciada no llegó a construirse y, más de una década después, el proyecto busca nuevamente atraer inversionistas y clientes.

ESCRITO POR:

Paula Carranza

Periodista de Prensa Libre especializada en temas sociales, ejecutivo y análisis de datos con 3 años de experiencia. Primer lugar en el concurso de Periodismo Regional de Sostenibilidad por Progreso en 2024.

Natiana Gándara

Editora de Economía en Prensa Libre, con más de 15 años de experiencia en medios radiales, televisivos, impresos y digitales.