inflación y actividad económica
Precios de energéticos ganan peso en las expectativas de inflación y crecimiento económico
Las encuestas de expectativas sobre el desempeño de la inflación y de la actividad económica para el 2026 y el 2027 otorgan un peso importante a la evolución de los precios de los energéticos.
Los resultados de las encuestas de expectativas sobre la inflación y la actividad económica para el 2026 y el 2027 otorgan un peso importante a la evolución de los precios de los energéticos. (Foto, Prensa Libre: Shutterstock).
En la actualización de mayo de las expectativas sobre la inflación y la actividad económica, los agentes económicos comenzaron a percibir con mayor relevancia el comportamiento de los energéticos —productos derivados del petróleo y otros combustibles—, así como la inflación externa, el precio de las materias primas no energéticas y las condiciones climáticas.
El Banco de Guatemala (Banguat) publica cada mes los resultados de ambas variables en la Encuesta de Expectativas Económicas al Panel de Analistas Privados, cuyo objetivo es conocer la percepción de los tomadores de decisiones y contar con una visión de la evolución del clima de negocios.
Una de las novedades observadas en mayo, en comparación con meses anteriores, es el peso que ha cobrado la coyuntura internacional asociada a la incertidumbre en el mercado petrolero y cómo esta se refleja en las expectativas económicas.
Energéticos marcan expectativas de inflación
Según los resultados, los panelistas pronostican un ritmo inflacionario para mayo del 2026 de 3.14%, mientras que para junio y julio del 2026 se situaría en 3.38% y 3.44%, respectivamente. Para diciembre del 2026 y del 2027, los resultados señalan que el ritmo inflacionario alcanzaría 4.13% y 4.01%, respectivamente.
En mayo sobresale que los factores que podrían incidir en la inflación de diciembre son los precios de los energéticos, la inflación externa, el precio de las materias primas no energéticas, el desempeño de la política fiscal y las condiciones climáticas.
Por ejemplo, los encuestados consideran que uno de los principales factores que influirá en la inflación serán los precios de los energéticos, con 15.79%; la inflación externa de los principales socios comerciales, con 12.63%; el precio de las materias primas no energéticas, con 11.58%, y las condiciones climáticas, también con 11.58%.
Icae registra su mejor nivel reciente
En cuanto a la actividad económica, los encuestados estiman que el producto interno bruto (PIB) real registrará un crecimiento de 3.8% para el 2026 y de 3.7% para el 2027.
Según la encuesta, los principales factores que podrían incidir en el ritmo de la actividad económica son los precios de los energéticos, con 15.96%; la estabilidad del nivel general de precios, con 13.83%; el desempeño de la política fiscal, con 12.77%; la inversión pública y privada, con 12.77%, y los niveles de las tasas de interés internas y externas, con 10.64%.
Finalmente, el Índice de Confianza de la Actividad Económica (Icae) se situó en mayo en 55.94 puntos, por encima de los 51.53 puntos registrados en abril.
Cuando el indicador se ubica por encima de la zona de expansión, fijada en 50 puntos, la lectura es positiva respecto del desempeño de la actividad productiva y la confianza empresarial. Por el contrario, cuando cae por debajo de ese nivel, refleja una menor confianza en la economía, lo que puede influir en las decisiones de negocios e inversión en el corto y mediano plazos.
Incertidumbre global pesa en expectativas
Hugo Maul, analista del Centro de Investigaciones Económicas Nacionales (Cien), afirmó que estos resultados reflejan la incertidumbre que persiste en los mercados internacionales, especialmente en el del petróleo.
Aclaró que, aunque se trata de una encuesta sobre expectativas, los consultados consideran que no existe una solución definitiva al conflicto en Oriente Medio. Agregó que, al realizar el análisis, se observa un cambio en las expectativas. Según indicó, abril fue el mes más complicado, pero ahora existe un mejor ánimo, lo que podría modificar la tendencia.
Los principales factores que podrían incidir en el ritmo de la actividad económica son los precios de los energéticos, con 15.96%; la estabilidad del nivel general de precios, con 13.83%; el desempeño de la política fiscal, con 12.77%; la inversión pública y privada, con 12.77%, y los niveles de las tasas de interés internas y externas, con 10.64%.
En términos generales, los resultados muestran que la situación internacional, especialmente en Oriente Medio, sigue sin resolverse. Al sumar las ponderaciones, estos factores representan alrededor del 40%, tanto para la inflación como para la actividad económica.
“Aquí está pesando la incertidumbre de lo que va a pasar en Oriente Medio, y la resolución que se tome va a tomar tiempo. Esta perturbación negativa va a estar presente en un buen tiempo”, apuntó.
Añadió que, después de que la inflación registró un período de crecimiento muy moderado, ahora retorna a sus niveles históricos. “No hay que asustarse”, indicó. Explicó que existe un contraste entre un entorno de baja inflación y los niveles promedio observados históricamente. A ello se suman otros factores que podrían influir en la actividad económica, como las materias primas no energéticas, entre ellas los fertilizantes, y las condiciones climáticas asociadas al fenómeno de El Niño.
Economía resiente alza de combustibles
Las materias primas energéticas son un insumo importante para la economía guatemalteca, de ahí su relevancia. Su impacto se refleja en la producción, ya que el país importa la totalidad de los combustibles que consume. Además, inciden en la elaboración de alimentos y los cambios en los precios internacionales terminan trasladándose a los precios nacionales, agregó Maul.
Según el analista, en este escenario confluyen dos variables: la inflación y el crecimiento de la actividad económica. Por ello, condiciones internacionales complejas terminan reflejándose en indicadores como las tasas de interés en EE. UU., el costo de los fertilizantes y la crisis en Oriente Medio, factores que añaden incertidumbre a las proyecciones económicas.
“El ambiente es poco optimista con tendencia hacia la baja. La inercia de la economía es muy fuerte y aunque este golpe es duro, y al salir de esta perturbación la economía pueda tener algún empuje este año, si es que caen los precios de los combustibles de manera pronta y significativa. De no resolverse en 2027 sería más complicado”, estimó Maul.



