Guatemala

Estudio posiciona a Guatemala entre los países con mayor riesgo de comercio ilícito

El Índice de Comercio Ilícito 2025, elaborado por la Alianza Transnacional para el Combate del Comercio Ilícito, señala que Guatemala se ha consolidado como un corredor para el tráfico de cigarrillos, alcohol, productos farmacéuticos y mercancías falsificadas, impulsado por la corrupción y el crimen organizado.

El mapa del control de las rutas del contrabando desde México hacia Guatemala ha cambiado y dos grupos del crimen organizado dominan los territorios, según análisis recientes. (Foto Prensa Libre: Hemeroteca PL)

El río Suchiate en la frontera entre Guatemala y México es una de las principales vías por las cuales ingresa mercadería de contrabando al territorio nacional. (Foto Prensa Libre: Hemeroteca PL)

La Alianza Transnacional para el Combate del Comercio Ilícito (Tracit, en inglés) publicó recientemente su evaluación sobre el desempeño de Centroamérica con relación al índice del comercio ilícito, con base en los datos recopilados en el 2025.

El documento evalúa la vulnerabilidad de los siete países centroamericanos —Guatemala, Belice, El Salvador, Costa Rica, Honduras, Nicaragua y Panamá— frente al comercio ilícito y el contrabando que afectan a la región. Este índice evalúa a los países en seis categorías clave, y asigna puntuaciones que van de 0 a 100 que es el punteo máximo.

Los aspectos evaluados son: tributación y entorno económico; marco regulatorio y aplicación de la ley; facilitadores del comercio ilícito (corrupción, crimen organizado, etc.); comercio, aduanas y fronteras; intermediarios de la cadena de suministro; e indicadores sectoriales del comercio ilícito (falsificaciones, tabaco, alcohol, etc.).

La publicación indica que Centroamérica obtiene una puntuación general de 43.7, con lo que se ubica por debajo de casi todas las demás regiones del mundo, solo por encima de África.

“Centroamérica se ubica por debajo de casi todas las demás regiones del mundo en desempeño general… Este resultado refleja no solo brechas institucionales, sino también la escala y la complejidad geográfica de la región”, indica el informe.

Situación de Guatemala

En la evaluación individual, Guatemala es clasificada como una región de alto riesgo para el comercio ilícito. Según indica, ocupa el puesto 106 de 158 países a nivel mundial y el puesto 5 de los 7 países centroamericanos, con una puntuación general de 43.1.

“Guatemala se desempeña muy por debajo del promedio global y se ubica entre los más bajos en comparación con sus pares centroamericanos”, se añade.

Tributación y entorno económico

La tributación y el entorno económico es la categoría con mejor puntuación para el país dentro del documento (57.6), ligeramente por encima del promedio global. Sin embargo, hace énfasis en que el mayor “impulsor” del comercio ilícito es la economía informal.

“El principal impulsor del comercio ilícito en esta categoría es la magnitud de la informalidad. Con casi el 10% de la población del país viviendo con menos de $3 al día, y el 56% de la población por debajo de las líneas de pobreza nacionales, se estima que más del 80% de la fuerza laboral de Guatemala se encuentra en el sector informal”, indica.

En cuanto al marco regulatorio y aplicación de la ley, el país obtuvo 45 puntos, con lo que quedó en el puesto 6 de 7 en la región. Según se indica, a pesar de ser parte de tratados internacionales, la implementación de los marcos regulatorios es deficiente.

“La principal deficiencia radica en el control. Las brechas en la aplicación y en los procesos de justicia penal han dado lugar a una aplicación desigual de las leyes y a una disuasión limitada”, destaca el informe de los resultados de Guatemala.

Facilitadores del comercio ilícito

En este sentido, el análisis indica que el desempeño es deficiente y refleja una amplia red de crimen organizado y corrupción; este último aspecto, afirma, es el principal facilitador.

“El principal impulsor, sin embargo, es la corrupción rampante en las instituciones de Guatemala. Los actores enquistados en el Estado han desempeñado un papel cada vez más significativo en el sostenimiento de los mercados ilícitos en Guatemala”.

El informe también destaca la presencia y las actividades de grupos de pandillas como la Mara Salvatrucha y el Barrio 18, así como de redes criminales de origen turco que utilizan a Guatemala como centro de tránsito para cocaína y fentanilo.

Tracit considera que, si bien Guatemala no es un gran productor de bienes ilícitos, se ha consolidado como un corredor clave para el tráfico de productos farmacéuticos, cigarrillos y alcohol de contrabando, productos ilegales de vida silvestre y una amplia gama de productos falsificados. También indica que el perfil de alto riesgo del país es producto de una “economía política en la que el comercio ilícito y el legitimo se han entrelazado” estructuralmente y en la que actores criminales han infiltrado los organismos de control.

Recomendaciones

Para evitar que el país continúe por este rumbo, Tracit emite una serie de recomendaciones, entre ellas fortalecer las salvaguardas anticorrupción en todas las instituciones, mejorar los controles aduaneros y la capacidad de gestión fronteriza mediante la modernización de tecnologías clave, introducir un sistema de registro aduanero para los derechos de propiedad intelectual, fortalecer los controles contra el lavado de activos y la supervisión financiera, y mejorar el monitoreo y la regulación de las redes de distribución farmacéutica.

Acciones emprendidas

Según datos de la Comisión de Defensa del Comercio Formal (Codecof), de la Cámara de Industria de Guatemala (CIG), en el 2025 se decomisaron 7.1 millones de cigarrillos de contrabando en la aduana San Cristóbal, Atescatempa, Jutiapa, frontera con El Salvador, por medio de operativos efectuados por la Superintendencia de Administración Tributaria (SAT) y el Ministerio de Gobernación.

Los reportes oficiales de la Codecof indican que entre enero y junio del 2025 la SAT realizó un total de 1 mil 123 acciones coordinadas que generaron 1 mil 28 decomisos de varios productos valorados en Q32.3 millones.

También se indicó que, por medio de los esfuerzos realizados por el Consejo Interinstitucional para el Combate a la Defraudación y el Contrabando Aduaneros (Coincon), se logró fortalecer la vigilancia mediante puestos de control interinstitucional, así como por medio de operativos en distintas rutas vulnerables del país.

Asimismo, la Codecof indica que durante el 2025 se incrementó la efectividad de los operativos y se logró el decomiso de mercancía de contrabando valorada en Q108.7 millones en las diferentes fronteras del país.

Los sectores más perjudicados por el contrabando son los de textiles, confecciones, calzado y productos farmacéuticos.

También se indica que, lamentablemente, otros productos, como alimentos, bebidas y cigarrillos, continuaron ingresando de manera irregular al país.

Un dato que destaca la Codecof es que a inicios del 2026 se logró el decomiso de 3.5 millones de cigarrillos, también en la aduana San Cristóbal, lo que demuestra la continuidad de las operaciones para combatir este ilícito.

Impacto negativo

Según indica el analista en seguridad Óscar Morales, la problemática del contrabando y el comercio ilícito causa un severo daño a la economía y la seguridad del país, por lo que es necesario que las autoridades adopten las medidas correspondientes, como fortalecer y actualizar los convenios en materia de protección de derechos de autor y de propiedad intelectual.

“Definitivamente lo que tiene que hacer el país es comprender, en primer lugar, que esto le hace daño muy serio a la economía y la seguridad del país como tal. Guatemala tiene que suscribir los marcos internacionales que controla mediante la legislación este tipo de prácticas. Porque, de no hacerlo, significa un retroceso para el país porque no se tiene seguridad jurídica suficiente en la materia”, afirma.

A criterio del experto, Guatemala ya debería estar trabajando con Estados Unidos en este asunto, dado que el contrabando también afecta a ambos países.

“Es un tema que le interesa profundamente a ambos países, porque eso daña a la economía, daña al comerciante y al empresario que, si respeta la legalidad”, afirma.

Por su parte, Mario Mérida, exviceministro de Gobernación, indica que el principal vacío es la ausencia de una entidad específica dentro de la SAT para combatir el contrabando, ya que, luego de la disolución de la Guardia de Hacienda, que estaba a cargo del Ejército y era la entidad encargada de evitar el tráfico y tránsito de mercaderías ilícitas y de contrabando, el país quedó sin la capacidad de investigar y perseguir este delito.

“Lo que hace falta realmente en el país para el tema del contrabando es que la Sat genere una propuesta de una unidad específica para atender ese asunto. Cuando se disolvió la Guarda de Hacienda, que fue una medida que se tomo con criterio político ideológico, prácticamente el país quedo sin nadie que investigara y persiguiera este delito”, asegura.

En cuanto al ingreso de mercaderías ilícitas y de contrabando, Mérida indica que la mayor cantidad proviene de México. También destaca que el problema se agrava como consecuencia de otros factores.

“Las principales vulnerabilidades son la falta de controles en tema de lavado de activos, corrupción y el crimen organizado, así como el control aduanero deficiente en las fronteras tanto terrestres como marítimas. La Policía Nacional Civil no tiene una unidad específica para atender ese delito que tendría que ver, incluso en las fronteras, con aspectos de soberanía territorial”, concluye Mérida.

ESCRITO POR:

Periodista de Prensa Libre especializado en temas políticos y electorales. 
Con experiencia periodística de 20 años en medios escritos, televisivos y radiales.

Carlos Gómez

Periodista de Prensa Libre especializado en temas políticos y electorales. Con experiencia periodística de 20 años en medios escritos, televisivos y radiales.